SpaceX-Tesla: cómo puede articular Elon Musk la mayor fusión de la historia
ResumenEl mercado bulle con la expectativa de que Elon Musk ponga en marcha antes de final de año la integración de las dos grandes compañías cotizadas que fundó y dirige: SpaceX y Tesla. Reflejo de ello es que los precios en el Nasdaq estadounidense de ambas firmas van casi en paralelo: desde el cierre de la sesión del 12 de junio, fecha en que el desarrollador de cohetes salió a Bolsa, su cotización cae un 9%, mientras que el fabricante de coches eléctricos desciende un 11%. El acuerdo, de producirse, sería la mayor fusión de la historia y daría lugar a una compañía con una capitalización bursátil cercana a los 4 billones de dólares. Este nivel le acercaría a Microsoft y Alphabet para disputar la tercera plaza de las empresas más valiosas de la Bolsa de Wall Street, por detrás de Nvidia y Apple.
El mercado bulle con la expectativa de que Elon Musk ponga en marcha antes de final de año la integración de las dos grandes compañías cotizadas que fundó y dirige: SpaceX y Tesla. Reflejo de ello es que los precios en el Nasdaq estadounidense de ambas firmas van casi en paralelo: desde el cierre de la sesión del 12 de junio, fecha en que el desarrollador de cohetes salió a Bolsa, su cotización cae un 9%, mientras que el fabricante de coches eléctricos desciende un 11%. El acuerdo, de producirse, sería la mayor fusión de la historia y daría lugar a una compañía con una capitalización bursátil cercana a los 4 billones de dólares. Este nivel le acercaría a Microsoft y Alphabet para disputar la tercera plaza de las empresas más valiosas de la Bolsa de Wall Street, por detrás de Nvidia y Apple. Los analistas indican que la transacción no solo es una cuestión de tamaño. Desde Morgan Stanley afirman que cada vez hay más proyectos de colaboración entre las dos firmas de Musk, como demuestra la presentación la semana pasada de un coche volador de Tesla propulsado por la tecnología de SpaceX. Pero sobre todo, indican en Barclays, un factor crítico para lanzar la transacción es el deseo de Musk de "consolidar" el control del grupo resultante. El magnate posee ahora el 82% de los derechos políticos de SpaceX, pero solo el 20% de Tesla. La unión le daría a este aliado del presidente estadounidense Donald Trump el 56% de la firma combinada. Los analistas anticipan que la fórmula más lógica para la transacción es que SpaceX, donde Musk ejerce el citado control a través de una estructura de dos clases de acciones con distintos derechos de voto, absorba Tesla mediante un intercambio accionarial. Además, SpaceX es más valiosa: tiene una capitalización de 2 billones de dólares, frente a los 1,4 billones de la firma automovilística. Para convencer a los accionistas de Tesla, la empresa espacial podría tener que ofrecer una prima sobre los precios actuales en Bolsa. Otra opción, apuntan desde Barclays, es crear una nueva sociedad hólding que integre las dos sociedades repartiendo sus acciones. En cualquier caso, Musk podría tener en el grupo combinado el 37% de los derechos económicos y el 56% del voto, estima la entidad inglesa. En la última presentación de resultados de SpaceX, los analistas de Morgan Stanley contaron hasta 71 referencias a Tesla. Por ejemplo, además del citado coche volador, las dos empresas participan en Terafab, un proyecto en el que también participa Intel para construir una fábrica de semiconductores. Según Barclays, "las dos compañías pueden ser respaldadas en el futuro por Terafab y los potenciales centros de datos de SpaceX en el espacio". En todo caso, más que ahorros por una tradicional integración horizontal, los analistas ven lógica la fusión por la integración vertical, desde la infraestructura de inteligencia artificial (IA) de los centros de datos y los chips hasta las aplicaciones en coches, cohetes, la red social X o Grok. Estas dos últimas marcas fueron integradas en SpaceX al absorber xAI en febrero. Los más optimistas señalan que la fusión podría anunciarse antes de la junta de accionistas de Tesla, que podría celebrarse a principios de diciembre. Parece un objetivo agresivo, ya que para que esa reunión apruebe la integración en esa fecha, la documentación debería estar preparada a final de octubre o principios de noviembre. Si se deja pasar esa fecha, Barclays cree que la transacción debería lanzarse en los próximos 6-12 meses, aprovechando la presencia de Donald Trump en la Casa Blanca, quien podría poner pocos o ningún obstáculo regulatorio. Aún así, la tramitación puede durar otro año más, ya que además de pasar por Competencia podría ser analizada por los encargados de la seguridad nacional, dada la presencia de Tesla en China. En los últimos meses se ha rumoreado la posibilidad de vender este negocio, pero Musk lo descarta. Se trata de una de las piezas más rentables del fabricante de vehículos. Los términos de la transacción tendrán que ser estudiados con cuidado por los consejeros independientes de las dos empresas, antes de dar su recomendación favorable. Barclays no prevé problemas. Más difícil puede ser el respaldo de las juntas de accionistas, principalmente la de Tesla, donde un 80% del voto está en manos de otros inversores. En noviembre de 2025, los socios de Tesla rechazaron una propuesta para invertir en xAI. Sin embargo, en otras votaciones conflictivas como las que aprobaron la enorme remuneración de Musk, el grado de descontento fue minoritario. Al tener el domicilio en Texas, la norma permite votar al propio Musk, pese al conflicto de interés. Otra barrera seríaun giro radical del mercado que lleva a un pinchazo de la Bolsa y las empresas ligadas a la IA. En ese escenario, los minoritarios de Tesla podrían frustrar la operación. Los analistas descartan que SpaceX pueda pagar toda o parte de la compra de Tesla en efectivo, ya que la deuda y sus costes financieros harían inviable la rentabilidad futura. Pese a no tener que prestar dinero, los bancos de inversión que asesoren la operación pueden aspirar a elevadas comisiones por su trabajo. El favorito para desarrollar ese papel es Morgan Stanley, que ya lideró la salida a Bolsa de SpaceX, la fusión de esta empresa con xAI y la opa que en su día lanzó Elon Musk sobre Twitter. Pero en la operación habrá sitio para otras entidades, ya que por ejemplo los consejeros independientes de ambos grupos necesitarán asesores. Otras entidades de Wall Street como Goldman Sachs, JPMorgan, Bank of America y Citi pueden aspirar a esos roles. La potencial absorción de Tesla por 1,4 billones de dólares batiría las que hasta ahora son las principales fusiones de la historia: SpaceX-XAi (esta empresa se valoró en 250.000 millones de dólares), la opa de Vodafone sobre Mannesmann (200.000 millones de dólares) y la integración de AOL y Time Warner (180.000 millones de dólares). Esta última operación, en el año 2000, fue el preludio del pinchazo de la burbuja tecnológica. Las grandes fusiones suelen llegar en los momentos de más euforia del mercado.