La cacería de los jueces
ResumenEn el imaginario popular crece la idea de que cada día se despiertan en España unos cuantos cientos de jueces fachas, muy fachas, movidos por la obsesión de instruir procesos kafkianos contra socialistas inocentes para destruir su honorabilidad con la finalidad de erosionar el proyecto ... Esto se sintetiza en la palabra 'lawfare', una de tantas milongas importadas del Cono Sur por Podemos en su relato contra el sistema, aunque la 'guerra sucia judicial' ya era de uso común en el nacionalismo catalán como ficción victimista con el relato de perseguidos por un Estado de raíces franquistas. Los socialistas incluyeron el 'lawfare' en el pago a Puigdemont por sus siete votos. Parafraseando el «París bien vale una misa» de Enrique IV, Madrid bien vale una mentira.
En el imaginario popular crece la idea de que cada día se despiertan en España unos cuantos cientos de jueces fachas, muy fachas, movidos por la obsesión de instruir procesos kafkianos contra socialistas inocentes para destruir su honorabilidad con la finalidad de erosionar el proyecto ... progresista. Esto se sintetiza en la palabra 'lawfare', una de tantas milongas importadas del Cono Sur por Podemos en su relato contra el sistema, aunque la 'guerra sucia judicial' ya era de uso común en el nacionalismo catalán como ficción victimista con el relato de perseguidos por un Estado de raíces franquistas. Los socialistas incluyeron el 'lawfare' en el pago a Puigdemont por sus siete votos. Parafraseando el «París bien vale una misa» de Enrique IV, Madrid bien vale una mentira. Este lunes se publicaban tres encuestas del CIS y dos diarios a menudo alineados con Moncloa –'El País' y 'La Vanguardia'– que avalaban el éxito de la campaña: la mayoría de españoles cree que hay 'lawfare'. Habrá quien crea en la casualidad.Dar respuesta a la corrupción sistémica no admite soluciones quirúrgicas. Hay decenas de altos cargos o antiguos cargos públicos ya condenados, del nº2 del sanchismo fundacional al fiscal general del Estado, o se encuentran bajo investigación. Esto incluye a la directora de la Guardia Civil o a todos los presidentes de la mina de la SEPI . Las tramas se entrecruzan por las cloacas. Ya sea la pasta gansa en la casa de tipos como el presidente del Tribunal Económico Administrativo o las amantes de un ministro a sueldo público; ya sean las presidentas de Adif o de Enresa; ya sean los abogados habituales… hasta la mujer del presidente, con el intercambio de favores, o el hermano por nepotismo a calzón quitado. También Zapatero y toda su familia, con la trama Plus Ultra de fondo y las conexiones venezolanas. No hay modo de superar estas investigaciones… salvo desacreditar a los investigadores. De ahí el relato los tribunales como un nido de víboras de la fachosfera.El aparato sanchista ha activado todo el manual de manipulación social en una clásica estrategia de desprestigio: «difamación preventiva», para que el descrédito no requiera aportar evidencias, o sea, si es juez es facha; el «efecto de verdad ilusoria», con la repetición de consignas, en este caso el 'lawfare'; «polarización moral», para establecer el marco de los malos contra los buenos… desde la «falsa dicotomía» de nosotros o el abismo. «No se trata de mí ni de nuestro partido, sino de nuestro futuro», dice Sánchez, para plantear que la fachosfera no va a por un gestor sino a por el guardián del lado correcto de la historia, con la «victimización moral»: nos atacan por lo que representamos. Y ya sólo se necesita el «sesgo de confirmación» de un público que quiere oír eso, como creyeron que los ERE fue una cacería. Un plan clave en la resistencia del PSOE.