"Algo se hace mejor en el Barcelona"
ResumenLa Selección ya está en Las Rozas, y, como todos sabemos, sin ningún jugador del Madrid. No es muy de extrañar, porque el equipo se ha ido vaciando de españoles y el último gran valor nacional, Carvajal, ya es baja, tras un año sin apenas jugar porque cuando estuvo curado Arbeloa prefirió a Trent. El modelo inicial de ‘zidanes y pavones’ ha perdido una de las patas, porque canteranos ya no salen. Al cabo de 23 años de ‘florentinato’ con aquel lapso de tres por reflexión sabática, se puede mirar con perspectiva el trabajo de cantera y la nota es mala.
La Selección ya está en Las Rozas, y, como todos sabemos, sin ningún jugador del Madrid. Nunca pasó antes en un Mundial. No es muy de extrañar, porque el equipo se ha ido vaciando de españoles y el último gran valor nacional, Carvajal, ya es baja, tras un año sin apenas jugar porque cuando estuvo curado Arbeloa prefirió a Trent. El modelo inicial de ‘zidanes y pavones’ ha perdido una de las patas, porque canteranos ya no salen. Al cabo de 23 años de ‘florentinato’ con aquel lapso de tres por reflexión sabática, se puede mirar con perspectiva el trabajo de cantera y la nota es mala. Cuando llegó Florentino, en el Madrid estaban Casillas y Raúl, figuras de alto rango internacional, Guti, un jugador de culto, Sanchís, último resto de la ‘Quinta del Buitre’, y complementos como Rivera, Tote, Rubén y Carlos Sánchez. Eso engranaba con una tradición nacida con los ‘ye-yés’, De Felipe, Serena, Grosso y Velázquez, que dio paso a generaciones dominantes en el primer equipo como la de ‘los Garcías’ o la ya citada ‘Quinta del Buitre’. Salvo error u omisión, en todo este tiempo el Madrid sólo ha tenido un titular sostenido e internacional, Carvajal, al que podríamos sumar dos estupendos suplentes de larga duración, Nacho y Lucas Vázquez. Demasiado poco. Suele aducirse que hay canteranos del Madrid muy repartidos por otros clubes, pero eso pasó siempre. En el tiempo de los’ ye-yés’, tres de los grandes interiores del país, dos de ellos internacionales, eran canteranos sin sitio en el Madrid: Luis Aragonés en el Atlético, Villa en el Zaragoza de ‘Los Magníficos’, y Martín Esperanza en el Pontevedra del ‘Hai que Roelo’. Y había más jugadores distribuidos por ahí. Siempre los hubo. Esta disminución ha coincidido además con la eclosión de canteranos del Barça, que impulsaron el mejor momento de la Selección. Les vimos incluso copar un podio del Balón de Oro, con Messi, Xavi e Iniesta. Algo se hace allí mejor. Quizá afinar un estilo, quizá no mirar el tamaño (Iniesta fue desdeñado por eso, lo mismo que más adelante Pedri), quizá no ojear bien (Rodri, el del Manchester City, es nativo de la Comunidad), quizá falta de valor de los sucesivos entrenadores. Quizá dejadez institucional. La cantera del Madrid fabrica jugadores para venderlos al por mayor, pero eso no es lo ideal.