La derecha ve insuficiente la dimisión de Puente mientras los socios del Gobierno "agradecen" la decisión
ResumenA izquierda y derecha le habían reclamado a Óscar Puente su dimisión durante una larga sesión en la Sala Constitucional del Congreso. Y, tras anunciarla el ministro, todos ratificaron ayer la pertinencia de la decisión: era "lo que tocaba", "imprescindible" e "inaplazable", lanzaron desde uno y otro lado del abanico. Aunque, mientras los socios del Gobierno parecen conformarse con la renuncia de Puente -en lo que a responsabilidades políticas refiere-, el PP y Vox siguen sin considerarlo "suficiente" y apuntan a Pedro Sánchez. "La dimisión de Puente era imprescindible, pero no suficiente", escribió en sus redes sociales el secretario general del PP, Miguel Tellado, que señaló al presidente del Gobierno por ser "el responsable de haber nombrado como ministros de Transportes a Ábalos, hoy en la cárcel, y a Puente, un tuitero pendenciero al que mantuvo después de la tragedia de Adamuz".
A izquierda y derecha le habían reclamado a Óscar Puente su dimisión durante una larga sesión en la Sala Constitucional del Congreso. Y, tras anunciarla el ministro, todos ratificaron ayer la pertinencia de la decisión: era "lo que tocaba", "imprescindible" e "inaplazable", lanzaron desde uno y otro lado del abanico. Aunque, mientras los socios del Gobierno parecen conformarse con la renuncia de Puente -en lo que a responsabilidades políticas refiere-, el PP y Vox siguen sin considerarlo "suficiente" y apuntan a Pedro Sánchez. "La dimisión de Puente era imprescindible, pero no suficiente", escribió en sus redes sociales el secretario general del PP, Miguel Tellado, que señaló al presidente del Gobierno por ser "el responsable de haber nombrado como ministros de Transportes a Ábalos, hoy en la cárcel, y a Puente, un tuitero pendenciero al que mantuvo después de la tragedia de Adamuz". La portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, a su salida de la Sala donde se materializó la comparecencia, apuntó que la renuncia del ministro "llega 116 vidas tarde" [las que suman los fallecidos en Adamuz, Gelida y Urda]. "No se va por las víctimas ni por la dignidad, sino por las encuestas", trasladaron fuentes populares minutos después, en una reacción más pausada en la que también acusaron a Sánchez de "esconderse detrás de Puente". "Su responsabilidad todavía no ha sido depurada, pero le dimitiremos en las urnas", expusieron desde el PP, para advertir que la crisis "se cerrará cuando haya explicaciones suficientes, responsabilidades completas y garantías de que no volverá a repetirse". Aunque compartiendo la tesis, Vox elevó más aún el tono contra Sánchez, sin apenas valorar la dimisión del ministro. Santiago Abascal señaló que el presidente del Gobierno es "quien debe dimitir para ponerse a disposición judicial" y le acusó de "esconderse siempre detrás de sus esbirros", mencionando otras dimisiones como la de Santos Cerdán, los delegados del Gobierno de Ceuta y Madrid y la ex portavoz socialista Montse Mínguez. "¡Y ahora Puente!", exclamó Abascal, para quien la "responsabilidad" es de Sánchez. "Es el capo de la mafia. Es el cerebro de la organización criminal que nos gobierna. Su traición mata. Su corrupción mata", remató el líder de Vox, cuyos diputados se ausentaron durante buena parte de la comparecencia de Puente. "Auténtico psicópata" y "carnicero de Adamuz y Urda" son algunos de los calificativos que dirigió el partido de Abascal al titular de Transportes desde su perfil oficial de redes. Frente a la postura de PP y Vox, los socios del Gobierno sí valoraron positivamente la dimisión del ministro, que también los partidos a la izquierda del PSOE habían reclamado. "Quiero agradecer a Puente la dignidad de este gesto difícil", escribió en redes sociales la candidata de Frente Amplio a las elecciones, Ada Colau, para quien la renuncia del ministro "es un paso adelante para recuperar la confianza en el tren que nuestro país merece". Esta tesis la compartió el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo: "La dimisión de Puente permite abrir una nueva etapa en la política ferroviaria de nuestro país y priorizar su resolución", escribió en su perfil de X [antes Twitter], definiendo renunciar como un "acto de coherencia". Un tono similar empleó el diputado de Compromís Alberto Ibáñez para referirse a la renuncia. "El ministro hoy ha demostrado que todo el mundo no es igual en tiempos de antipolítica", afirmó en los pasillos del Congreso, para sostener también que, a su juicio, Puente "hoy ha estado a la altura que se esperaba de él". Y la titular de Sanidad y portavoz de Más Madrid, Mónica García, lo secundó: "No, no todos los políticos somos iguales". Que Puente dimita tras "dar explicaciones" en el Congreso es, a su juicio, "un gesto honroso que pone los estándares de la política en la dignidad y la empatía con las víctimas". "La ciudadanía merece gestos así", afirmó la portavoz de Sumar Verónica Barbero sobre la renuncia del titular de Transportes. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, evitó valorar la dimisión del ministro -"es su decisión"-, mientras que su homóloga en Junts, Miriam Nogueras, se limitó a subrayar que "era inaplazable". "Era muy difícil que no terminase tomando esta decisión", expuso por su parte la candidata de Podemos, Irene Montero, justificando esta tesis en que había "un gran consenso social, más allá del político, en que tenía que dimitir".