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Expansión ·

Ferrovial hace un 'hat trick' de 60.000 millones en autopistas de peaje

Resumen

Ferrovial ha tirado de chequera para imponerse en tres de los mayores concursos internacionales de autopistas celebrados este año. El grupo de la familia Del Pino ganó ayer la subasta para construir la autopista de peaje dinámico I-285 East de Georgia (EEUU), un corredor de algo menos de 30 kilómetros que entre inversión de construcción y pagos a la administración supondrá desembolsos de 33.000 millones de dólares (29.500 millones de euros). Se trata de magnitudes similares a las acordadas en agosto tras ganar la autopista I-24 de Tennessee (34.000 millones de dólares). Si se le suma la inversión acordada en República Checa para la autopista D35 de pago por disponibilidad, de 3.000 millones de euros, Ferrovial y sus socios en los tres proyectos han asumido compromisos por valor de unos 60.000 millones de euros, el mayor riesgo asumido por el grupo de la familia Del Pino en su historia, por encima de los 16.000 millones de euros por la compra de BAA en 2006 o los 3.200 millones pagados por el peaje de Indiana Toll Road ese mismo año.

Ferrovial ha tirado de chequera para imponerse en tres de los mayores concursos internacionales de autopistas celebrados este año. El grupo de la familia Del Pino ganó ayer la subasta para construir la autopista de peaje dinámico I-285 East de Georgia (EEUU), un corredor de algo menos de 30 kilómetros que entre inversión de construcción y pagos a la administración supondrá desembolsos de 33.000 millones de dólares (29.500 millones de euros). Se trata de magnitudes similares a las acordadas en agosto tras ganar la autopista I-24 de Tennessee (34.000 millones de dólares). Si se le suma la inversión acordada en República Checa para la autopista D35 de pago por disponibilidad, de 3.000 millones de euros, Ferrovial y sus socios en los tres proyectos han asumido compromisos por valor de unos 60.000 millones de euros, el mayor riesgo asumido por el grupo de la familia Del Pino en su historia, por encima de los 16.000 millones de euros por la compra de BAA en 2006 o los 3.200 millones pagados por el peaje de Indiana Toll Road ese mismo año. Tras conocerse ayer el resultado de la subasta del tramo de circunvalación de Atlanta, las acciones de Ferrovial cayeron en Wall Street un 2,65%. Desde agosto, el valor ha retrocedido cerca de un 25% por las dudas de los inversores, no despejadas aún por la empresa, sobre cómo va a afrontar el plan de pagos de los tres proyectos en los que figura como promotor con más del 50% de las sociedades concesionarias. En Atlanta (Georgia), la subasta tomó un camino muy parecido al de Tennessee un mes antes. Ferrovial y su socio financiero Tikehau se distanciaron de los otros dos consorcios perdedores al presentar una oferta económica imbatible. Según las autoridades locales, Ferrovial ha comprometido 8.900 millones de dólares para la construcción de los carriles dinámicos (express lanes); la devolución de 515 millones de dólares tras el cierre financiero de la concesión, previsto para octubre de 2027; y el pago concesional al Estado de 23.600 millones de dólares que, según el contrato, se distribuirán en seis anualidades cada 1 de julio. La propuesta de Ferrovial es sensiblemente superior a la presentada por el consorcio de Sacyr y la israelí Shikun&Binui, con un fee inferior a 10.000 millones de dólares (Sacyr presentó la mejor oferta técnica, un 40% de la valoración global). El consorcio de ACS, Acciona y Meridiam también comprometió menos pago que Ferrovial. El fee concesional representa uno de los factores diferenciales que han llevado la adjudicación de la autopista I-24 de Tennessee a los tribunales (ver información adjunta). Con esta adjudicación, Ferrovial recupera el liderazgo en proyectos managed lanes en EEUU, después de que sus rivales españoles presentasen mejores ofertas por la SR400 de Atlanta, ganada en 2023 por un consorcio de ACS y de Acciona; o el puente sobre el río Calcasieu en Louisiana, ganado por un consorcio de Sacyr y de Acciona. Ferrovial opera actualmente cinco concesiones en EEUU, a las que hay que sumar la ETR 407 de Toronto. Con los dos nuevos proyectos, el grupo suma una cartera de ocho activos concesionales en Norteamérica sin contar la nueva Terminal 1 del Aeropuerto JFK de Nueva York. Hace dos semanas, Ferrovial anticipó a los inversores que una parte sustancial de sus compromisos de equity en los proyectos se abordará con los dividendos de los activos en operación. Para hacerse una idea de la capacidad de generación de los peajes de Ferrovial, hasta junio la compañía ingresó 378 millones de euros, incluida la ETR-407 de Toronto. El tamaño de Ferrovial en EEUU es cada vez más relevante, lo que avala el paso dado para cotizar en el Nasdaq y abandonar la Bolsa de Ámsterdam. El grupo sigue cotizando en Madrid y, de momento, no hay decisión tomada sobre su permanencia en el parqué español. La agresividad de Ferrovial en los dos proyectos de EEUU y en la autopista de República Checa podría condicionar la potencia inversora del grupo en los próximos meses. La compañía tiene en su punto de mira nuevos proyectos greenfield que alimentan tanto a su división de construcción como a la concesionaria Cintra. En Carolina del Norte, Ferrovial está preseleccionada para presentar oferta por el proyecto I-77 South Express. Además, Georgia debe seleccionar candidatos para el tramo Oeste de la I-285. En ambos casos, las inversiones son multimillonarias.