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Expansión ·

Opa hostil en la minería española para controlar el resurgimiento del sector

Resumen

El ansiado relanzamiento del sector minero español ha provocado un terremoto durante los últimos meses en la propiedad de los principales yacimientos de metales del país, y ahora afronta un nuevo episodio ante la oferta pública de adquisición (opa) lanzada por el operador del depósito de Aguablanca (Badajoz) sobre la empresa que planea resucitar varias explotaciones en el suroeste de Andalucía. Denarius Metals, que además de tener una participación del 22% y gestionar Aguablanca -una de las minas estratégicas españolas, según la Comisión Europea- posee los proyectos mineros de Lomero (Huelva) y Toral (León), ha enviado una carta al consejo de Emerita Resources -propietaria de Iberia Belt West (IBW), con intereses en Huelva- en la que formula de manera preliminar una oferta de adquisición. "Una combinación de las dos compañías generaría el potencial para escalar los recursos disponibles en la Franja Pirítica Ibérica y consolidar el procesado del material de IBW en la planta de Aguablanca", afirma Serafino Iacono, presidente de Denarius. La oferta plantea una contraprestación en acciones, con una prima del 15% sobre el precio de Emerita del 10 de abril, lo que implicaría una valoración de unos 75 millones de euros.

El ansiado relanzamiento del sector minero español ha provocado un terremoto durante los últimos meses en la propiedad de los principales yacimientos de metales del país, y ahora afronta un nuevo episodio ante la oferta pública de adquisición (opa) lanzada por el operador del depósito de Aguablanca (Badajoz) sobre la empresa que planea resucitar varias explotaciones en el suroeste de Andalucía. Denarius Metals, que además de tener una participación del 22% y gestionar Aguablanca -una de las minas estratégicas españolas, según la Comisión Europea- posee los proyectos mineros de Lomero (Huelva) y Toral (León), ha enviado una carta al consejo de Emerita Resources -propietaria de Iberia Belt West (IBW), con intereses en Huelva- en la que formula de manera preliminar una oferta de adquisición. "Una combinación de las dos compañías generaría el potencial para escalar los recursos disponibles en la Franja Pirítica Ibérica y consolidar el procesado del material de IBW en la planta de Aguablanca", afirma Serafino Iacono, presidente de Denarius. Los dos grupos cotizan en Canadá. La oferta plantea una contraprestación en acciones, con una prima del 15% sobre el precio de Emerita del 10 de abril, lo que implicaría una valoración de unos 75 millones de euros. Su acción se desplomó al final de 2025 (ver gráfico adjunto), al perder una demanda judicial contra la adjudicación de la concesión de Aznalcollar -otra mina andaluza- al Grupo México. Emerita ha calificado la propuesta de "no solicitada" y recuerda que no es vinculante y está sujeta a negociación de un acuerdo entre las partes. La transacción es un nuevo peldaño en el proceso de reconfiguración del mapa español de la minería, cuyos activos se concentran al oeste del país, tanto en la faja pirítica que cruza Andalucía hasta Portugal como en la ruta de la plata que sube por Extremadura hasta Galicia. Atalaya Mining, firma cotizada en Londres que explota la histórica mina de cobre de Riotinto, lanzó este año una ampliación de capital de 150 millones de euros para financiar sus proyectos, que incluyen la apertura de nuevas minas en Andalucía y el desarrollo del proyecto Touro, en Galicia. En paralelo, el gigante minero Trafigura y el fondo español Cobas han reducido su participación en la compañía. Por otro lado, esté pendiente de cierre la venta de la mina de Las Cruces por parte de First Quantum al hólding inversor Resource Capital Funds, por 190 millones de dólares. El comprador afronta además una fuerte inversión para reabrir la mina subterránea, proyecto elegido también por Bruselas en su lista de inversiones clave. También en la faja pirítica, aunque en el lado portugués, el grupo Boliden (antiguo operador de Aznalcollar) ha adquirido el yacimiento de Nunes-Corvo. La empresa australiana Sandfire Resources, que hace tres años pagó 1.600 millones de euros por Minas de Aguas Teñidas (Matsa), en Sevilla, ha lanzado un plan inversor para descubrir nuevos depósitos en la zona y alargar su vida útil otros 15 años. Las minas españolas, que empezaron a ser explotadas por el Imperio Romano, entraron en un largo declive y muchas cerraron por el agotamiento de reservas -especialmente las más sencillas de extraer-, el aumento de los costes de producción y por desastres ecológicos como el de Alnazcollar en 1998. Pero en los últimos años, la subida de precios del cobre y otros metales, así como la demanda de estos materiales para las baterías eléctricas y equipos del sector de defensa, han hecho que diversos operadores se decidan a invertir en la reapertura de decenas de yacimientos. En el último año, el cobre se ha revalorizado más de un 32%. Normalmente, los nuevos proyectos son lanzados por pequeñas firmas mineras, que cuando logran los permisos necesarios y demuestran el potencial de los yacimientos, requieren la entrada de nuevos socios para financiar las inversiones necesarias.