El inversor apuesta por los cambios de uso para rentabilizar los inmuebles
ResumenLa reconversión de oficinas obsoletas en viviendas y hoteles se ha consolidado como una de las grandes oportunidades del mercado inmobiliario. En un contexto de endurecimiento de las condiciones de financiación y de tipos de interés al alza, la gestión eficiente de los activos se convierte en un factor clave para mejorar la rentabilidad. En este escenario, la actualización de inmuebles obsoletos y su transformación para responder a la demanda actual adquieren una importancia creciente. Durante el primer semestre de 2026, España registró un máximo histórico en la transformación de inmuebles, con 46 cambios de uso identificados que afectan a más de 224.000 metros cuadrados de superficie.
La reconversión de oficinas obsoletas en viviendas y hoteles se ha consolidado como una de las grandes oportunidades del mercado inmobiliario. En un contexto de endurecimiento de las condiciones de financiación y de tipos de interés al alza, la gestión eficiente de los activos se convierte en un factor clave para mejorar la rentabilidad. En este escenario, la actualización de inmuebles obsoletos y su transformación para responder a la demanda actual adquieren una importancia creciente. Durante el primer semestre de 2026, España registró un máximo histórico en la transformación de inmuebles, con 46 cambios de uso identificados que afectan a más de 224.000 metros cuadrados de superficie. Esta evolución consolida la tendencia de los últimos años y da continuidad al récord alcanzado en 2025, cuando se contabilizaron 73 cambios de uso en todo el año y más de 392.000 metros cuadrados en proceso de transformación. Según los datos de CBRE Research, veinte de las 46 reconversiones identificadas en este periodo estuvieron vinculadas a una transacción inmobiliaria, lo que se tradujo en un volumen de inversión de 390 millones de euros, un 115% superior al registrado en el primer semestre de 2025. En estas operaciones predominó el comprador nacional, con especial protagonismo de las transacciones de tamaño medio. Madrid continúa siendo el principal destino de la inversión, con 283 millones de euros, equivalentes al 73% del volumen total. No obstante, las ubicaciones secundarias también ganaron peso, gracias al registro de un mayor número de operaciones. Del total de cambios de uso registrados hasta junio, el 52% tuvo como destino el sector hotelero y el 39%, el residencial, lo que eleva al 91% el peso conjunto de ambos segmentos. En el ámbito hotelero destacan los proyectos orientados al producto prémium y a los apartamentos turísticos en ubicaciones urbanas consolidadas. En el residencial, por su parte, destacan tanto las promociones de vivienda tradicional como las iniciativas vinculadas al flex living y a las residencias de estudiantes. En cuanto al origen de los activos, las oficinas continúan siendo la principal fuente de reconversión. Durante el primer semestre, representaron el 35% de los cambios de uso, afectando cerca de 105.000 metros cuadrados que iniciaron procesos de transformación. Además, se identificaron siete reconversiones de activos alternativos, entre ellos inmuebles históricos y edificios en desuso que han encontrado nuevas posibilidades de explotación mediante este tipo de operaciones. Para Miriam Goicoechea, responsable de Research en Iberia de CBRE, existe "un universo cada vez más amplio de inmuebles que pueden volver al mercado con una propuesta de valor renovada, siempre que exista viabilidad urbanística y arquitectónica y una demanda sólida que justifique su reposicionamiento". Entre las operaciones de cambio de uso del periodo figura la protagonizada por Argis, que adquirió a Blackstone y Aliseda el edificio de oficinas situado en el número 18 de la avenida de Burgos, en el norte de Madrid, para transformarlo en un complejo residencial de 71 viviendas. También destaca la operación de Quantum Kiptam, que adquirió el edificio de Recoletos 22, anteriormente destinado a oficinas, para convertirlo en un inmueble residencial de alto standing. El pasado mes de mayo se anunció, asimismo, la compra a Merlin por parte de la gestora francesa Ardian y de Lamar Development, promotora con sede en Dubái, de un edificio situado en el centro de Madrid. El inmueble se transformará en viviendas de lujo una vez que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, su actual inquilina, abandone las instalaciones. A pocos pasos, en Gran Vía 52, el edificio de estilo art déco que albergaba los antiguos juzgados de lo contencioso-administrativo se convertirá en un hotel. El mismo uso tendrá el inmueble situado en el número 43 de la calle Alberto Alcocer, adquirido por A&G. Fuera de la capital también se han cerrado transacciones para cambio de uso. En Barcelona, Meridia adquirió dos edificios de oficinas en Sant Just Desvern para transformarlos en un complejo de alojamiento de media y larga estancia (flex living).