"Esta situación va a provocar paranoia, pero no hay motivos para tenerla. El hantavirus no es como la gripe"
ResumenTodos tenemos en el recuerdo la pandemia de covid, por lo que la inminencia de la llegada física del crucero MV Hondius ha caldeado los ánimos en Canarias y en España. Pero en el resto del mundo la población está relativamente tranquila, sobre todo los que suelen convivir con el hantavirus porque son zona endémica, como en el Cono Sur. Daniel Antenucci, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesor titular de Fisiología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, conoce bien el virus porque ha trabajado durante muchos años haciendo trabajo de campo con los roedores que son portadores del hantavirus. Antenucci se enfundaba un EPI y trabajaba "en campo, en ecología".
Todos tenemos en el recuerdo la pandemia de covid, por lo que la inminencia de la llegada física del crucero MV Hondius ha caldeado los ánimos en Canarias y en España. Pero en el resto del mundo la población está relativamente tranquila, sobre todo los que suelen convivir con el hantavirus porque son zona endémica, como en el Cono Sur. Daniel Antenucci, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesor titular de Fisiología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, conoce bien el virus porque ha trabajado durante muchos años haciendo trabajo de campo con los roedores que son portadores del hantavirus. Antenucci se enfundaba un EPI y trabajaba "en campo, en ecología". "Capturábamos a los ratones, les sacábamos muestras, los marcábamos y los soltábamos de vuelta porque no necesariamente portaban el hantavirus. Cuantificábamos, veíamos qué cantidad de ratones hay por hectárea en una población, etc. Luego los que trabajan en virología sí trabajan en laboratorios. En Argentina tenemos dos principalmente, en Pergamino y en Buenos Aires [éste de tipo BSL-4, de máxima contención, el primero de su tipo en América Latina; y el INEVH Maiztegui en Pergamino es BSL-3, centro de referencia en arbovirus, como dengue y fiebre amarilla, y fiebre hemorrágica argentina]". El especialista entiende que la población española se preocupe porque no conoce el virus, pero tranquiliza al respecto. "Esto va a provocar paranoia, pero no hay motivos para tenerla. Es un tipo de virus que no se expande, se controla con cuidado sanitario, como nos pasa todos los años acá. No es que el contagio es como el covid que tuvimos, es de otra naturaleza, nosotros convivimos con eso todos los años. Mis recuerdos de toda la vida en Argentina no son que hay una expansión del virus y se contagian cientos o miles, ni siquiera: son 10-20 personas por temporada. Eso da una idea de que no es una expansión, que el contagio tiene que ser por mucha proximidad". En Argentina hay cuatro regiones geográficas con riesgo de contagio. Algunas zonas son endémicas, "pero la más en cuanto a cantidad de casos es la zona de Bariloche o El Bolsón (en la región andina de la provincia de Río Negro), por la presencia del ratón colilargo Oligoryzomys longicaudatus, que es un ratón silvestre. No es como la rata que está en las ciudades, es más bien un ratón de ambientes naturales que entran en algunas casas. Pero no en el centro de Bariloche, para entendernos, sino en casas que están en ambientes de montaña y campo, en espacios naturales", remarca Antenucci. El experto argentino incide en que en esas zonas más problemáticas, "en lo peor del contagio no ha habido más de 20-25 personas contagiadas en una temporada. Ahí se infiere el tipo de transmisión que tiene, no es un virus masivo en el que se contagia mucha gente". Esta temporada 2025/2026 ha habido un brote en las provincias centrales (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos). La destrucción de hábitats y el cambio climático, subraya el experto, propician que el hantavirus se extienda. "En Buenos Aires ha habido casos, siempre hay alguno; en La Plata ha habido casos... El principal vector es este colilargo, pero a veces en ratus también se da, aunque no es el virus Andes, es también un hantavirus pero un poco menos patogénico", desgrana. Antenucci señala que teniendo en cuenta las zonas endémicas, ha habido 198 muertos en 13 años en Argentina. "13 años es un montón de tiempo, no tiene que haber paranoia". Cómo llegó el hantavirus al MV Hondius ¿Qué ha pasado en el crucero? Antenucci asegura que en el organismo científico argentino no están trabajando en lo que ha pasado en el barco, por lo que no manejan hipótesis. "Lo común es que el virus se contagie a través de orinas y heces de los roedores, y sprays [partículas diminutas suspendidas en el aire] en los ambientes naturales. Por ejemplo, en un galpón [cobertizo o almacén] que uno entre y se levante polvillo y haya orina que sea de ese ratón; o en un bosque de pinos que tiene un dosel [con las copas entrelazadas formando un 'techo' natural] y es bastante oscuro y cerrado. Uno se puede contagiar de esa manera en general porque el virus se inactiva con la radiación ultravioleta (UV), con la luz del sol, con lo cual el contagio se da en lugares con poca iluminación", explica. Antenucci indica que la mortalidad de la cepa Andes virus es de entre el 30 y el 50%, depende del brote. "Se habla en general de una media del 40%, o sea, tiene una mortalidad alta. Es un síndrome cardiopulmonar, que es la forma en que se presentan en el continente americano". El investigador del Conicet explica que a primeros de los 2000 varias publicaciones mostraban que había contagio de persona a persona. "En 2002 hubo un caso de una persona que vino contagiado de la zona endémica y viajó con otra persona en micro. La otra persona no tenía nada que ver ni había estado en zona endémica, era de La Plata, en la provincia de Buenos Aires, y se contagió estando al lado de la persona que portaba el virus", indica. El estudio, publicado en 2005, explicaba que el contagiado se subió a un autobús en Mar del Plata para ir a Neuquén, 14 horas de trayecto. En el viaje desarrolló tos, disnea (dificultad para respirar) y dolor de cabeza. Al llegar a su destino fue hospitalizado 24 horas después. La persona que iba a su lado, además de compartir el viaje, también le ayudó con la maleta al llegar y compartió un taxi con él, y 15 días después enfermó. "El contagio de persona a persona se da, pero no es como el spray general de las gripes que es mucho más contagioso, tenés que estar muy muy cerca o usar utensilios que usa el otro o tener casi una respiración al lado", apostilla Antenucci. Con esta información, el experto ve más que posible el contagio entre personas dentro del barco. "Por el tipo de hábitat del ratón silvestre dudo mucho que se haya metido uno en el crucero, no lo descarto, pero le doy mucha más probabilidad a un contagio horizontal. Alguien subió ya contagiado y la proximidad en el barco es tan cercana, tan vecina, confinados uno al lado del otro compartiendo ambientes, comedores, etc. todo el tiempo, que hace muy probable esa propagación". Antenucci añade que tras aparecer los casos ahora tendrán otras precauciones, "pero inicialmente no la tenían, entonces no sé la gente que se contagió porque uno en ese caso los utensilios los desinfecta de otra manera, a veces lavan todos los cubiertos en una bacha [pila o fregadero] rápidamente y no se tiene la precaución sanitaria de agregarle un detergente con amoniaco, que mate virus por ejemplo".