La maldición de Neymar
ResumenEn el planeta Neymar no hay hueco para la indiferencia. Brasil, la reina del balón, el territorio de los excesos, sólo entiende un Mundial en términos extremos: un acierto te entroniza; un error, es cadena perpetua. Ancelotti, el encargado de domar ese ambiente, ha confiado por sorpresa en Neymar para la cita de Estados Unidos, México y Canada. El italiano puede ser el contragafe de Ney, quien ha vivido una tortura deportiva, física y psicológica en sus tres anteriores Mundiales.
En el planeta Neymar no hay hueco para la indiferencia. Brasil, la reina del balón, el territorio de los excesos, sólo entiende un Mundial en términos extremos: un acierto te entroniza; un error, es cadena perpetua. Ancelotti, el encargado de domar ese ambiente, ha confiado por sorpresa en Neymar para la cita de Estados Unidos, México y Canada. El italiano puede ser el contragafe de Ney, quien ha vivido una tortura deportiva, física y psicológica en sus tres anteriores Mundiales. A sus 34 años, el evento de Estados Unidos, México y Canadá se presenta como el último flotador para que Neymar agarre el trofeo de la Copa del Mundo. Neymar y su fútbol fuera de normas flotan sobre la selección desde el Mundial de 2010. A pesar de ello, siempre lo ha tenido claro: "Rey sólo hay uno y es Pelé". A la cita sudafricana no acudió por decisión de Dunga. El seleccionador soportó la presión que le cercaba para convocar a Ronaldinho, que intentaba resucitar en el Milan, y a Neymar, el enésimo heredero de Pelé en el Santos. Dunga, campeón en 1994 como pivote brasileño especializado en rascar, disponía de Kaká como gran estrella y apostó por Robinho, Luis Fabiano, Nilmar y Grafite como delanteros. Brasil fue eliminada en cuartos de final por Países Bajos (2-1), posterior rival de España en la final. El Mundial de 2014 en Brasil se presentaba como la cita ideal para que la selección taponara la herida abierta desde 1950 con el Maracanazo. Neymar maravillaba en el Barça y con Scolari al mando llegaba como icono de una selección con otros ilustres como Dani Alves, Marcelo, Thiago Silva o Hulk. Brasil comenzó de forma implacable con un 4-1 ante la Croacia de Modric. Neymar hizo un doblete. En el siguiente partido firmó un empate sin goles ante México. Para finalizar la primera fase otra goleada ante Camerún con el segundo doblete del artista brasileño. La angustia comenzó en octavos de final. Brasil empató a uno contra Chile. En la tanda de penaltis Neymar marcó su lanzamiento a Claudio Bravo. La canarinha avanzaba a cuartos. Esperaba Colombia con la zurda de James como amenaza. Todo cambió en el minuto 88. Brasil ganaba 2-1 en ese momento. Un balón a media altura llega sobre Neymar y el colombiano Zúñiga le propina un rodillazo en la espalda. El brasileño, entre gritos de dolor, queda tumbado sobre la hierba. Abandona el partido en camilla bajo la conmoción de los testigos. El diagnóstico es demoledor: Neymar sufre fractura de la tercera vértebra lumbar y se perderá el resto del campeonato. El testimonio de Neymar sobre aquel episodio es desgarrador: "Fue uno de los peores momentos de mi carrera. Me estropeó el sueño de jugar un Mundial, de jugar una semifinal, la final. Cuando me hice daño en la espalda, Marcelo intentó ayudarme a levantarme, pero no podía. Intentaba mover las piernas, pero no podía, no tenía fuerzas para levantarme", comentó en DAZN. El brasileño recordaba que en la enfermería "tenía la pierna doblada y los médicos me la estiraron. Sentí una descarga. No podía mover los pies. Y me puse a llorar desesperadamente". Los doctores aseguraron que por dos centímetros Neymar no había quedado en silla de ruedas para siempre. Sin su gran estrella, Brasil afronta los cuartos de final ante Alemania. El once elegido se fotografía con la camiseta de Neymar. Los germanos sacuden la historia del fútbol. Al descanso, bajo el asombro del planeta, Alemania gana 0-5. Al final, 1-7 en lo que se llama para siempre el Mineirazo. La primera participación de Neymar en un Mundial no podía terminar de forma más explosiva. Al Mundial de Rusia de 2018 acude Neymar bajo la manta del PSG, su equipo tras dejar plantado al Barça tras el pago de una cláusula de 222 millones. En esa selección confeccionada por Tite le acompañan entre otros Casemiro, Alisson, Coutinho, Marcelo o Gabriel Jesús. El debut es contra Suiza con un empate a uno en el que se vislumbra que los rivales eligen a Neymar como diana al sufrir nueve faltas. En el segundo partido, Brasil se impone a Costa Rica por 2-0, con un gol de Ney. Termina la primera fase con victoria por 0-2 ante Serbia. En octavos de final espera México, rival al que Brasil tumba por 2-0 con goles de Neymar y Firmino. Para los cuartos de final se presenta Bélgica. Brasil se atasca ante los belgas de Courtois, De Bruyne o Hazard y sucumbe en un partido triste por 1-2. El Mundial ha pasado sin ruido por Neymar. Es su segunda cita mundialista para olvidar. En la cita de Qatar en 2022 Brasil sigue dirigida por Tite. Con Neymar como referente aparecen a su vera Vinicius, Casemiro, Raphinha, Marquinhos o Rodrygo. El Mundial no puede empezar peor para Ney. El primer partido enfrenta a los amarillos contra Serbia. Los serbios priorizan secar al driblador brasileño, que sufre 9 de las 12 faltas que se pitan a los balcánicos. En una de ellas, el tobillo de Neymar dice basta. El esguince de tobillo le deja sin más partidos en la primera fase. El contratiempo es brutal. Neymar, abatido, señala que esa lesión "es uno de los momentos más difíciles de mi carrera deportiva. Nada en mi vida me fue regalado y me pasa esto otra vez en un Mundial". Sin Neymar, Brasil vence a Suiza y Camerún por 1-0. Para octavos de final el cruce sitúa a Brasil con Corea del Sur. El tobillo de Neymar está recuperado. Los brasileños no dan opción y baten a su rival por 4-1 con goles de Vinicius, Neymar, Richarlison y Paquetá. Se empieza a hablar de una posible final Brasil-Argentina, el partido que nunca se ha dado en la historia. Antes esperaba Croacia, subcampeona del mundo, con síntomas de desgaste físico por la veteranía de alguno de sus piezas, comandadas por Modric. El partido es un nudo para Brasil. Croacia, refugiada, aguanta el paso de los minutos hasta que se llega a la prórroga. En el último minuto de la primera parte de la ampliación Neymar hace un golazo. A Brasil le basta con cerrar la puerta. En el minuto 117, en una contra, una anomalía en un equipo que va por detrás, iguala Petkovic. Es el primer remate a puerta de Croacia. Esperan unos penaltis que separan la gloria del infierno. Croacia supera a Brasil por 4-2 tras los errores en los lanzamientos de Rodrygo y Marquinhos. Neymar ni siquiera lanza el suyo porque se había reservado el último turno. El brasileño rompe a llorar en el césped y necesita el apoyo de sus compañeros para consolarle y levantarle. La maldición escribe un nuevo episodio. Para 2026, tras años sin sitio, pocos se esperaban su inclusión en la lista. Neymar lo festejó como merecía el llamamiento: "Ya estoy ahí, estoy ahí". Carlo Ancelotti, más prudente, explicó la convocatoria y recordó que en la selección "no quiero estrellas. Neymar tiene el mismo papel que los demás, aportar. Puede ayudar a crear un buen ambiente". El italiano le ha dado el billete para un nuevo examen, el cuarto en un Mundial. Neymar lucha contra una maldición.