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Ya no hay vuelta atrás

Resumen

Thiago Pitarch ya forma parte del primer equipo a todos los efectos hasta el final de curso, después de haberse asentado en las últimas jornadas como titular. Su crecimiento ha sido meteórico y ha pasado de ser una promesa del filial a una realidad consolidada en el once. Desde el cuerpo técnico, liderado por Arbeloa, la confianza en Pitarch es total. El técnico le considera una pieza fundamental de aquí a final de temporada y ya ha tomado una decisión firme: el jugador no volverá al filial bajo ningún concepto.

Thiago Pitarch ya forma parte del primer equipo a todos los efectos hasta el final de curso, después de haberse asentado en las últimas jornadas como titular. Su crecimiento ha sido meteórico y ha pasado de ser una promesa del filial a una realidad consolidada en el once. Desde el cuerpo técnico, liderado por Arbeloa, la confianza en Pitarch es total. El técnico le considera una pieza fundamental de aquí a final de temporada y ya ha tomado una decisión firme: el jugador no volverá al filial bajo ningún concepto. Incluso con la recuperación de efectivos importantes en el centro del campo, como Jude Bellingham, la idea es mantener a Pitarch dentro de la dinámica del primer equipo. Su irrupción ha sido especialmente llamativa si se tiene en cuenta la competencia en su posición. Mientras otros canteranos como Manuel Ángel, Palacios o Yáñez alternarán entre el filial y el primer equipo según las necesidades, Pitarch ha logrado consolidarse definitivamente en la primera plantilla. Su rendimiento ha marcado la diferencia en este sentido. Hasta la fecha, suma siete partidos con el primer equipo del Real Madrid, pero su impacto ha ido mucho más allá de los números. En este corto periodo ha dejado huella y ha conseguido imponerse en la titularidad a futbolistas de primer nivel como Eduardo Camavinga. Su personalidad y su capacidad para asumir responsabilidades pese a su edad han sido claves en este proceso que ha liderado su gran valedor: Álvaro Arbeloa. . Aunque es probable que en algunos partidos pueda salir del once inicial con el regreso de Bellingham, Arbeloa tiene claro que Pitarch seguirá siendo importante. El técnico valora especialmente su dinamismo, su carácter para pedir el balón y su enorme capacidad de trabajo. Destaca como un jugador clave en la presión alta y en el esfuerzo defensivo en transiciones. Además, el centrocampista ha demostrado una fortaleza física impropia de su edad. A pesar de la exigencia de partidos de máximo nivel, como los disputados ante el Manchester City, Pitarch no ha mostrado signos de fatiga ni problemas musculares. Un rendimiento que confirma que el joven talento no solo ha llegado para quedarse, sino para ser protagonista en el presente inmediato del Real Madrid.