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Manuel Contreras: «Si el Estado tiene voluntad de acabar con el narcotráfico sí puede arrinconarlo»

Resumen

El general de brigada Manuel Contreras (Martos, 1957) fue el ideólogo de OCON-Sur, el organismo que durante cuatro años asfixió al narco en Andalucía, pero al echar la vista atrás repasa una extensa trayectoria al servicio de la Guardia Civil, cuerpo en el que ... El primer destino fue Dúrcal (Granada) y de ahí pasó a pilotar helicópteros. Recuerda las veces que lloró a compañeros en el País Vasco y cuando formaron la primera unidad de helicópteros en Sevilla, con la que ya empezó a golpear el contrabando, hasta que «tomó tierra» para hacerse cargo de la Comandancia de Sevilla. Luego pasó por Gijón y Badajoz, hasta volver a Andalucía ya como general para ser el jefe en la región.

El general de brigada Manuel Contreras (Martos, 1957) fue el ideólogo de OCON-Sur, el organismo que durante cuatro años asfixió al narco en Andalucía, pero al echar la vista atrás repasa una extensa trayectoria al servicio de la Guardia Civil, cuerpo en el que ... ingresó como teniente en 1981. El primer destino fue Dúrcal (Granada) y de ahí pasó a pilotar helicópteros. Recuerda las veces que lloró a compañeros en el País Vasco y cuando formaron la primera unidad de helicópteros en Sevilla, con la que ya empezó a golpear el contrabando, hasta que «tomó tierra» para hacerse cargo de la Comandancia de Sevilla. Luego pasó por Gijón y Badajoz, hasta volver a Andalucía ya como general para ser el jefe en la región. Ahí es cuando, acuciado por el poder del narco y su impunidad ideó un OCON-Sur que ahora piden autoridades de Europa, la Junta de Andalucía y las asociaciones profesionales de la Guardia Civil ante la perdida otra vez del principio de autoridad y la violencia con la que se emplean los traficantes para imponer su ley en las costas andaluzas—¿Qué era OCON-Sur?—En el verano del 2018, atendiendo a los incidentes que había con las bandas de narcotraficantes, el aumento de la violencia, una pérdida del principio de autoridad por parte de las organizaciones de narcotraficantes con agresiones a la Guardia Civil, a la Policía, se pone en marcha el Plan Especial del Campo de Gibraltar. Esto es un plan de refuerzo de una serie de unidades en Huelva, Cádiz, Sevilla, por el río Guadalquivir, y la Comandancia de Algeciras, Málaga y Ceuta. Dentro de esta estructura se crea un órgano de coordinación de operaciones contra el narcotráfico OCON-Sur. Y le ponemos «sur» porque pensamos que si la idea cuajaba podía ser un modelo extrapolable a otras regiones como Galicia o el Levante. Y también se crea un órgano de análisis de información, que es el actual CRAIN, que llamamos centro de concentración de toda la información relacionada con el narcotráfico. Todo visto desde la Policía Judicial, Asuntos Internos y el Servicio de Información con el GAR. Y se le dan básicamente tres misiones: coordinar todas las operaciones en esas provincias, liderar las que tuviesen mayor importancia y apoyar con temas tecnológicos algunas de las operaciones que llevaran esas comandancias. Y se decide crear una estructura de especialistas en blanqueo de capitales. Eso se hizo con oficiales capaces de liderar un equipo de guardias civiles muy comprometidos, a veces con una penuria de medios muy importante, que incluso algunos pagaban de su bolsillo. La finalidad primera fue recobrar el principio de autoridad, pero en menos de un año algunos políticos presumían de que ya se había recuperado ese principio de autoridad.«La desactivación total de OCON-Sur ni la entiendo ni sé por qué; fue un error»—¿Cómo se devuelve la autoridad perdida?—Al finales de 2017 y principios del 2018, cuando íbamos de visita a nuestras unidades del Campo de Gibraltar, me acuerdo que comentaban las dificultades que estaban teniendo sus familias para moverse en los comercios porque eran insultados por parte de familias de los narcos. Y para nosotros, para mí particularmente, creo que para todos, fue una alegría que en menos de un año se sentían orgullosos de la pertenencia a la Guardia Civil. Ese acoso había desaparecido, porque ya la Guardia Civil llevaba la iniciativa. La nueva manera de trabajar bajo un mando que coordinaba todas las operaciones daba capacidad de sorpresa y desbordaba a los propios narcos. Al principio había operaciones de desembarco de droga que se planeaban para el Campo de Gibraltar y ante la presencia de Guardia Civil se desviaban a Huelva o a las costas de Málaga. Al trabajar coordinadamente ya había guardias civiles esperando ese desembarco. Esa sorpresa desconcertó a las organizaciones. El éxito fue empezar a trabajar coordinadamente, ya que había problemas de narcotráfico, pero sabíamos que ante distintas presiones se iba a mover de un sitio a otro.—¿Se ha vuelto a perder el principio de autoridad?—En parte sí. En esos cuatro años de funcionamiento del OCON no hubo grandes incidentes de agresión a guardias civiles. Solamente hace falta echar un poco de memoria de los últimos años y los distintos acontecimientos. Hace dos días hemos tenido lo de Murcia. Lo estamos viendo. Creo que habría que recuperar ese principio de autoridad, pero también con una serie de medidas adicionales que creo que no se han hecho hasta ahora.—¿Se puede recuperar otra vez?—Si el Estado tiene voluntad de acabar con el narcotráfico, probablemente no sea capaz de terminar totalmente, pero sí de arrinconarlo. Se pueden hacer modificaciones legislativas, que durante este último tiempo se han hecho muy pocas. La única al inicio del 2018 con la penalización de la utilización de las narcolanchas y luego con el 'petaqueo', que se llevaba muchos años intentando. Creo que tiene que haber más modificaciones para dar una protección jurídica a nuestros guardias civiles. Las agresiones de los guardias civiles no pueden ser gratis. Las agresiones deberían penalizarse más. Si un Estado quiere luchar, la mejor herramienta es la legislación y la información para la investigación.—¿Cómo es recibir como general la noticia del asesinato de los dos agentes arrollados por una narcolancha en Barbate?—Ya no estaba en activo. No conozco los detalles de la intervención, pero lógicamente mucha tristeza por tratarse de dos compañeros que han fallecido de la manera más inútil que se puede ver. Sería un poco atrevido de mi parte valorar sin conocer la situación de esa noche, pero muchísima pena y tristeza.El general Contreras durante su entrevista con ABC F. González—Uno de los éxitos fue atacar el blanqueo, pero cuando más duro era el golpe a la financiación se disolvió OCON-Sur...—Estaba entre las misiones. Creíamos que era muy importante la investigación patrimonial y el blanqueo de capitales. Atacar la estructura financiera de las organizaciones. Lógicamente, eso tarda un tiempo en hacerse. No son investigaciones que se hagan de hoy para mañana. Es a muy largo plazo. Entonces empezaron a dar resultados. Pero creo que expresa mucho más el sentimiento de seguridad de la población. Eso es casi más importante que las cantidades. Sin obviar las cantidades que eran. Y en cuanto a la desactivación total, he dicho en alguna ocasión que ni lo entiendo ni sé por qué. Y creo que la desactivación total fue un error en la lucha contra el narcotráfico, porque ya se había avanzado y algo que nos había costado mucho tiempo podíamos perderlo en un momento. Con aquel método de trabajo, esa cantidad de esfuerzo se veía más recompensada.—¿En qué punto estamos ahora?—Se está haciendo mucho, pero quizás no lo suficiente. Atendiendo a la virulencia y a la extensión, creo que ha crecido exponencialmente. La situación daría para que, desde el Gobierno, desde las distintas instancias del Estado, se aportasen modificaciones legales y de la estructura judicial delas fiscalías. Creo que ha habido muchos años para hacer cambios normativos, que los guardias civiles de primera línea están esperando para tener una protección jurídica en sus intervenciones y ante las agresiones que están sufriendo.—¿Qué le diría a un guardia que se va a jugar la vida en una intervención donde puede haber armas de guerra?—Es muy complicado porque nosotros actuamos siempre con la ley. La ley nos protege, ¿pero hasta dónde nos protege? Y un mando te puede arrestar, pero un juez te puede mandar a prisión. Esas intervenciones donde se ven implicados en agresiones son muy complicadas como una embarcación contra otra o un alijo donde los narcotraficantes hace ostentación de su fuerza. Es muy complejo. Les pediría mucha prudencia, pero tanto a nuestros políticos como a las asociaciones que peleen por una modificación legislativa que garantice ese trabajo.—¿Es viable volver a activar OCON-Sur?—No sé si exactamente se podría recuperar, pero habría que ver fórmulas parecidas con esa filosofía de coordinación de operaciones y de plena disponibilidad a cualquier punto geográfico. Buscar liderazgo, porque para hacer esto hace falta encontrar líderes que dirijan estas actuaciones. Se podría utilizar la fórmula. Sí es verdad que algo hay que hacer para volver a intentar recuperar ese principio de autoridad que se perdió, se ganó y ahora se ha vuelto a perder.