La locura llega a Nueva York
ResumenAntes de que se resolviera la Final del Oeste , con Nueva York ya esperando rival, le pregunté un pronóstico a Juanma Rubio , uno de los periodistas que más sabe de la NBA, o quizá el que más: “¿Por fin será el año de los Knicks?” . “El favorito será el ganador del Thunder-Spurs, pero también es posible que se maten antes entre ellos”, fue su respuesta. A esas alturas, los New York Knicks habían rematado la Final del Este ante los Cleveland Cavaliers con un rotundo 4-0, idéntico rosco que le había colocado en el cruce anterior a los Philadelphia 76ers . Mientras, los San Antonio Spurs se fajaban contra el vigente campeón en una encarnizada eliminatoria que no se decantó hasta el séptimo partido.
Antes de que se resolviera la Final del Oeste, con Nueva York ya esperando rival, le pregunté un pronóstico a Juanma Rubio, uno de los periodistas que más sabe de la NBA, o quizá el que más: “¿Por fin será el año de los Knicks?”. No lo descartó. “El favorito será el ganador del Thunder-Spurs, pero también es posible que se maten antes entre ellos”, fue su respuesta. A esas alturas, los New York Knicks habían rematado la Final del Este ante los Cleveland Cavaliers con un rotundo 4-0, idéntico rosco que le había colocado en el cruce anterior a los Philadelphia 76ers. Mientras, los San Antonio Spurs se fajaban contra el vigente campeón en una encarnizada eliminatoria que no se decantó hasta el séptimo partido. Los texanos han llegado al duelo decisivo con cuatro encuentros más que su oponente. Y eso tiene un precio. De entrada, los Knicks de Jalen Brunson han arrebatado el factor cancha a los Spurs con un contundente 0-2 que nunca ha sido remontado, y ahora viajan a la Gran Manzana con la candidatura claramente volteada a su favor. ¿Quién lo iba a decir?
Noticias relacionadas
Nueva York enloquece ante una final que ya partía en la previa con dos notables atractivos en ambos lados de la cancha. Por una parte, estamos ante la primera presencia de Victor Wembanyama, ese fenómeno llamado a marcar una época. Por otro, el regreso de NY a la lucha por el anillo, la capital del mundo, una ciudad que no celebra el título desde 1973. Demasiado tiempo. Su última final fue en 1999, precisamente ante los Spurs, entonces liderados por Tim Duncan. Y la anterior, en 1994 contra los Houston Rockets, en un choque de pívots míticos: Pat Ewing contra Hakeem Olajuwon. Sea quien sea el que levante el Trofeo Larry O’Brien, y de momento la brújula apunta al Este, este año habrá una bella historia que contar. Ya la estamos contando.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

