Las defensas de la OTAN, con la colaboración de España, derriban un misil iraní que entró en el espacio aéreo turco
ResumenTurquía anunció que los sistemas de defensa aérea de la OTAN derribaron un misil iraní que entró en su espacio aéreo, en el segundo incidente de este tipo en menos de una semana. Según ha sabido EL MUNDO, han sido las defensas aéreas estadounidenses las responsables del derribo, pero en el seguimiento del proyectil autopropulsado ha colaborado la batería Patriot que España tiene desplegada en la base de Incirlik, en la provincia sureña de Adana, en el marco de la misión Persistent Effort de la Alianza. El ministerio de Defensa turco señaló en un comunicado que "el misil balístico disparado desde Irán" fue "neutralizado" por las fuerzas de la OTAN desplegadas en el Mediterráneo Oriental y algunos fragmentos del proyectil cayeron en la provincia turca de Gaziantep, fronteriza con Siria, sin causar heridos. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió a Irán que debe evitar "la persistencia y terquedad en las malas acciones".
Turquía anunció que los sistemas de defensa aérea de la OTAN derribaron un misil iraní que entró en su espacio aéreo, en el segundo incidente de este tipo en menos de una semana. Según ha sabido EL MUNDO, han sido las defensas aéreas estadounidenses las responsables del derribo, pero en el seguimiento del proyectil autopropulsado ha colaborado la batería Patriot que España tiene desplegada en la base de Incirlik, en la provincia sureña de Adana, en el marco de la misión Persistent Effort de la Alianza. El ministerio de Defensa turco señaló en un comunicado que "el misil balístico disparado desde Irán" fue "neutralizado" por las fuerzas de la OTAN desplegadas en el Mediterráneo Oriental y algunos fragmentos del proyectil cayeron en la provincia turca de Gaziantep, fronteriza con Siria, sin causar heridos. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió a Irán que debe evitar "la persistencia y terquedad en las malas acciones". "A pesar de nuestras sinceras advertencias, se siguen adoptando medidas extremadamente erróneas y provocadoras que ponen en peligro la amistad de Turquía", aseguró. La portavoz del bloque Atlántico, Allison Hart, aseguró que la OTAN "se mantiene firme en su disposición a defender a todos los aliados ante cualquier amenaza". Tras el incidente, Ankara advirtió sobre los peligros de que la guerra en Irán iniciada por los ataques de EEUU e Israel termine arrastrando a toda la región. "Reiteramos enérgicamente nuestra advertencia a todas las partes, especialmente a Irán, para que se abstengan de realizar acciones que pongan en riesgo la seguridad regional y a la población civil", advirtió el jefe de comunicación del gobierno turco, Burhanettin Duran. Turquía también advirtió que tomará "todas las medidas necesarias con decisión y sin vacilación" ante cualquier "amenaza dirigida al territorio". Por el momento se desconoce el objetivo del misil balístico, que fue interceptado a unos 165 kilómetros de la base aérea de la OTAN en Incirlik. Tras el incidente, Estados Unidos anunció el cierre de los servicios consulares de su país en Adana y la evacuación de su personal. También elevó la alerta de viajes para el sureste de Turquía "debido al riesgo de terrorismo y conflicto armado". Hace una semana, Irán negó haber lanzado un misil que entró en el espacio aéreo turco, que puso en alerta a toda la Alianza Atlántica. "No se dispararon misiles desde Irán hacia Azerbaiyán, Turquía o el sur de Chipre", declaró el portavoz de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, sobre los incidentes que también han afectado la isla Mediterránea y el sur del Cáucaso. "Nosotros no iniciamos esta guerra", añadió. "No es una guerra por elección propia. Es una guerra de necesidad que nos fue impuesta", aseguró. Con el derribo del primer misil en un país de la OTAN, Estados Unidos consideró que no veía "indicios" de que el incidente pueda activar el artículo 5 del tratado conjunto, que estipula que "un ataque armado contra una o varias (de las parte), acaecido en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque dirigido" contra la Alianza. Por su parte, Ankara mantuvo el contacto directo con Teherán para alertar sobre los peligros de la expansión del conflicto en la región. "No somos un país que se deje provocar fácilmente", dijo sobre el incidente el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan. "Hablamos con nuestros amigos en Irán y les dijimos que si se trataba de un misil que se perdió, eso es una cosa. Pero si esto continúa... Nuestro consejo es: tengan cuidado, no permitan que nadie en Irán se embarque en semejante aventura", advirtió. Al igual que España, Turquía no ha permitido el uso de sus instalaciones militares a Estados Unidos para sus ataques contra Irán. Así lo confirmó Ankara en un comunicado, en el que especifica que no permitirá que "ninguno de sus elementos aéreos, terrestres o marítimos, incluido su espacio aéreo, se utilice con fines operativos a favor de las partes". El gobierno turco desplegó hoy seis aviones de combate F-16 y sistemas de defensa antiaérea en la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC) -territorio solo reconocido por Ankara-, para reforzar la seguridad de la región en el contexto de la guerra en Oriente Próximo. Antes de la guerra Turquía intentó mediar entre Teherán y Washington para encontrar una solución diplomática a las tensiones entre ambos países. Ankara teme que la guerra en el país vecino pueda provocar una oleada de migrantes y refugiados a su territorio. A ello se le añade la preocupación de que Estados Unidos e Israel usen a milicias kurdas, entre las cuáles se encuentran grupos vinculados a la guerra kurda PKK -que Turquía considera terroristas- para una ofensiva terrestre contra el régimen iraní.