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Expansión ·

El BCE aplaza el alza de los tipos y los deja en el 2% pese a la crisis energética

Resumen

La autoridad monetaria ha anunciado hoy que mantiene sin cambios los tipos de interés en el 2% en el que llevan anclados desde junio del año pasado. Con esta decisión, el precio del dinero habrá permanecido inalterado durante siete reuniones consecutivas. El BCE tiene todos los ingredientes para volver a subir los tipos de interés, pero gana con esta nueva pausa algo de tiempo para ver si es posible que el conflicto se solucione rápido y puede evitar lastrar más de lo necesario el crecimiento económico raquítico de la región. Según ha expresado la presidenta, Christine Lagarde, la autoridad monetaria estaría calibrando su respuesta para "no llegar demasiado pronto como en 2011, ni llegar excesivamente tarde como algunos consideran que hicimos en 2022".

El Banco Central Europeo (BCE) aguanta. La autoridad monetaria ha anunciado hoy que mantiene sin cambios los tipos de interés en el 2% en el que llevan anclados desde junio del año pasado. Con esta decisión, el precio del dinero habrá permanecido inalterado durante siete reuniones consecutivas. El BCE tiene todos los ingredientes para volver a subir los tipos de interés, pero gana con esta nueva pausa algo de tiempo para ver si es posible que el conflicto se solucione rápido y puede evitar lastrar más de lo necesario el crecimiento económico raquítico de la región. Según ha expresado la presidenta, Christine Lagarde, la autoridad monetaria estaría calibrando su respuesta para "no llegar demasiado pronto como en 2011, ni llegar excesivamente tarde como algunos consideran que hicimos en 2022". Pero esta situación no se alargará mucho más. Lagarde ha anticipado que el organismo con sede en Fráncfort casi seguro que acometerá una subida de los tipos de interés en la próxima reunión que tendrá lugar a mediados de junio. "Creemos que estas seis semanas [hasta la reunión de junio] serán el momento adecuado para evaluar la evolución de los datos y para tomar una decisión informada sobre la información verificada y revisada que recibiremos", aseguró la presidenta del BCE señalando que "la dirección [en la que se moverá la política monetaria] está clara" Un entorno más negativo En apenas un mes y medio, los expertos del banco central sabrán si la realidad se parece más al escenario base contemplado ahora y que apunta a una inflación media asumible del 2,6% para este año o si, por el contrario, aparecen en el horizonte las sombras de los otros dos escenarios más pesimistas. Si se cumplen los malos augurios, que contemplan un repunte de los precios hasta el 3,5% y el 4,4% ya este año, las subidas de tipos serán la nueva dinámica en la que se vea envuelto de nuevo el BCE por más que la economía también reciba el impacto de la guerra sobre el crecimiento. "Estamos alejándonos de nuestro escenario base", confirmó Lagarde dando aún más fuerza a la posibilidad de que se suban los tipos de interés en la próxima reunión. "Los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento se han intensificado", clarificaba ya antes incluso el comunicado del banco central sobre la visión que va cogiendo forma en el BCE. Porque incluso el escenario base asume que la autoridad monetaria ejecutaría dos alzas de los tipos de interés este año. Cuanto más se aleja esa posibilidad en favor de los escenarios más negativos, mayor es la probabilidad de que la institución europea tenga que embarcarse en un ciclo de subidas del precio del dinero en lugar de en ajustes puntuales. De hecho, la presidenta del BCE confirmó que el Consejo de Gobierno había discutido en profundidad la posibilidad de subir los tipos de interés hoy aunque, finalmente, se hubieran decantado por mantener las tasas inalteradas por unanimidad. "Creemos que para junio tendremos mucha más información que nos ayudará a revisar, determinar y verificar si tenemos o no efectos de segunda ronda en la economía", adelantó Lagarde sobre uno de los elementos más relevantes a la hora de determinar la política monetaria en contextos de shocks geopolíticos. Niega la estanflación Lagarde ha querido también alejarse del concepto de estanflación con el que diferentes expertos están etiquetando el estado actual de la economía europea. La presidenta del BCE considera que la estanflación es una "caracterización de lo que ocurrió en los años 70" y prefiere "aparcar" el término en esa década, pues señala que las proyecciones de crecimiento (0,8% para 2026, seguidas de 1,2% y 1,3%) "no pueden calificarse como estancamiento, y mucho menos como recesión". Además, considera que el marco en el que operan los bancos centrales es ahora mucho más sólido y que eso hace que las expectativas de inflación a largo plazo se mantengan ancladas en el 2%, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, por más que en el corto plazo los precios sufran una importante volatilidad.