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El Gobierno escarba en la crisis interna de Vox y alienta irregularidades en «Abascal SL»

Resumen

Si en la primera intervención Pedro Sánchez se ha disfrazado de pacifista, Santiago Abascal 'dixit', en la segunda, por momentos, parecía un consejero del Tribunal de Cuentas. La comparecencia del presidente del Gobierno por la guerra en Irán ha adquirido tintes extraños cuando, ante ... la impasibilidad de la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, la sesión ha tornado a una suerte de debate sobre el estado de las finanzas de Vox.Sánchez se dirigía al escaño vacío de Abascal, en ese momento ausente. El líder de Vox, según informan a ABC desde su partido, había acumulado el turno de réplica en su primera intervención porque tenía agendada después una llamada internacional.

Si en la primera intervención Pedro Sánchez se ha disfrazado de pacifista, Santiago Abascal 'dixit', en la segunda, por momentos, parecía un consejero del Tribunal de Cuentas. La comparecencia del presidente del Gobierno por la guerra en Irán ha adquirido tintes extraños cuando, ante ... la impasibilidad de la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, la sesión ha tornado a una suerte de debate sobre el estado de las finanzas de Vox.Sánchez se dirigía al escaño vacío de Abascal, en ese momento ausente. El líder de Vox, según informan a ABC desde su partido, había acumulado el turno de réplica en su primera intervención porque tenía agendada después una llamada internacional. Tras la comparecencia, Abascal sí ha participado en la sesión de control al Gobierno, en la que ha dirigido una pregunta al presidente.Previamente, el jefe del Ejecutivo, mordaz y con repetida hilaridad, ha sacado a colación, en su respuesta a Abascal, la crisis interna de Vox, que ha visto en los últimos meses cómo fundadores de la altura de Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, este último recientemente expulsado del partido, han cuestionado la democracia interna en la formación y la financiación de esta y de su fundación, Disenso. Noticia relacionada general No No Congreso La izquierda dedica un aplauso crítico a Sánchez por su 'No a la guerra' en Irán Patricia RomeroHurgando en la ausencia de Abascal , con una sonrisa en el rostro, Sánchez ha aseverado: «El señor Abascal se tiene que ir porque a mí no me puede expulsar». Ha sido el primero de una ristra de ataques muy alejados del debate. Antes, el líder de Vox, muy duro, había acusado a Sánchez de desear la guerra para «ocultar sus corruptelas». Pero la respuesta de Sánchez ha discurrido por otros derroteros. «En dólares, en florines o en rublos, aquí está el señor Abascal para forrarse», ha dicho, para estupefacción de la bancada de Vox, acostumbrada a este tipo de ofensiva del socialista, aunque este miércoles ha destacado por su nivel de detalle y su duración.«No lo conozco»«El señor Abascal lo hace todo por la patria. Pero luego llega el señor Gallardo [el exvicepresidente de Castilla y León Juan García-Gallardo, de Vox] y dice textualmente: "El señor Abascal cobra dinero de manera ilegal y a este paso Vox solo va a quedar como plan de pensiones del señor Abascal"». También ha recuperado frases de la hemeroteca de históricos dirigentes de Vox, como el exportavoz en el Congreso Espinosa de los Monteros, quien acusó a su amigo Abascal de estar convirtiendo la formación derechista en «su gallina de los huevos de oro». «Estaba ahí sentado —ha enfatizado Sánchez—, donde está senado... Lo siento, no lo conozco». Ese escaño lo ha ocupado gran parte del debate Ignacio Hoces, de la cuerda ideológica de Jorge Buxadé, que precisamente ganó peso interno tras la renuncia de Espinosa de los Monteros.Sánchez, basándose en noticias publicadas en distintos medios de comunicación, ha acusado directamente a Abascal de «desviar» 2,5 millones de euros de la fundación Disenso, que preside el propio Abascal, «a su bolsillo personal». «¡El que venía a regenerar la vida democrática de nuestro país!», se ha mofado el secretario general del PSOE. «Con razón no está aquí, no está porque se le caería la cara de vergüenza. Viene del PP, ha aprendido bien», ha incidido, entre aplausos de la bancada socialista. El sueldo del asesorLa guerra de Irán, a la que el Gobierno ha imprimido una máxima gravedad, seguía en ese momento en un segundo plano. Sánchez ha repetido un dato que en su día desmintió Abascal. Según el presidente, Kiko Méndez-Monasterio, asesor áulico de Abascal y uno de los hombres con más poder en Vox, gana la friolera de 26.000 euros al mes. «Y yo me pregunto, si el asesor cobra eso, ¿cuánto cobrará el asesorado?», ha deslizado Sánchez, sabedor de que Abascal, sin turno de réplica por haberlo acumulado en su primera intervención, no iba a poder contestarle en el debate.Ahí no ha acabado: «De la caja B de Bárcenas en el PP, a la caja A de Abascal en Vox». El presidente del Gobierno ha recalcado que el Tribunal de Cuentas ha sancionado hasta en tres ocasiones a Vox, que tiene préstamos de bancos húngaros «vinculados» a su primer ministro, Viktor Orbán, y que «el ochenta por ciento» de la campaña de las elecciones europeas del 2014, las primeras a las que se presentó Vox, fue pagado con dinero iraní. «Su proyecto es forrarse a costa del sufrimiento y de inocular odio. Les hago una sugerencia, dejen de llamarse Vox y pasen a llamarse Abascal SL», ha continuado Sánchez, antes de rematar: «Qué cobarde el señor Abascal, que se va pitando. Joe con la derechita valiente». Sin duda, todo estrechamente relacionado con el conflicto en Oriente Próximo.