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El Mundo ·

Uso de razón

Resumen

Pudo él constatar, elaborando Raval, hasta qué punto los niños pueden llegar a fabular en una declaración jurídica. Vio a un menor de 10 años acusar a sus padres de haberlo sometido a abusos que nunca sucedieron, razón por la cual fue separado de ellos largo tiempo. O a otro inculpar a un falso verdugo por la impronta que dejó en él una ficción de terror. Por eso le causa tanto estupor la reforma de la Ley de Infancia a cargo de la ministra Rego, tan lejos del uso de razón y tan dentro de las frondas de la neurastenia.

Pudo él constatar, elaborando Raval, hasta qué punto los niños pueden llegar a fabular en una declaración jurídica. Vio a un menor de 10 años acusar a sus padres de haberlo sometido a abusos que nunca sucedieron, razón por la cual fue separado de ellos largo tiempo. O a otro inculpar a un falso verdugo por la impronta que dejó en él una ficción de terror. Por eso le causa tanto estupor la reforma de la Ley de Infancia a cargo de la ministra Rego, tan lejos del uso de razón y tan dentro de las frondas de la neurastenia. Su decisión blinda de facto eso que llaman "síndrome de alienación parental", solo que en favor de la madre, claro está, y deja el discernimiento de la verdad en manos que jueces que no crean lo que el fiscal general del Estado, que la justicia es un asunto puramente ideológico y los hechos no cuentan. Lo primero que pregunta un ciudadano cualquiera cuando se entera de que alguien murió es preguntar de qué. Y le molesta profundamente que los periodistas no den una respuesta. Ha vuelto a ocurrir con Sol Gallego-Díaz, cuyo hito más importante fue sin duda llevar El País desde su puesto de directora adjunta en los años cruciales del periódico, los años en que Juan Luis Cebrián fue su director. Ha escrito precisamente Cebrián, a propósito del 50 aniversario del diario, un artículo que celebró, sobre todo por saber que el segundo tomo de sus memorias será inminente. Lamentó, no obstante, la vergüenza de que Savater haya sido borrado de los fastos del medio siglo. Entiende la desazón que pueda sentir Leyre Iglesias al ver terminado el juicio que la ha ocupado en las últimas semanas. Un juicio es una instancia óptima para la escritura y reconforta, aunque ciertamente también lleve a la melancolía poner ese lugar donde la conversación está tan ordenada en contraste con otras instancias públicas, notoriamente el parlamento. Qué bonito eso, comentó también, de que EL MUNDO diga de Aldama que "no deja de ser un delincuente", poniendo en evidencia el eufemismo ¡y al editorialista! Prosiguió como puntilloso tedax de las palabras ¡y boomer!, y resolvió usar con frecuencia "histérica", desactivó el animalito "Méjico" y creó un nuevo término que lo mismo le va al discurso de Ayuso que a Morante de la Puebla: "pinturesco". Y fue así que Espada yiró. Bibliografía: - Juan Luis Cebrián, Primera página. - Arcadi Espada, Raval.