"Si fuera de otro país se diría que es top mundial"
ResumenHace ahora un año, Mikel Oyarzabal salía de la ventana de marzo con dos goles a Holanda en Mestalla y el puesto de ariete titular arrebatado a Morata. Podía parecer algo puntual, pero la verdad es que Luis de la Fuente acababa de dar un paso de gran calado. Porque en ese tiempo Oyarzabal se ha convertido en el jugador de mayor impacto ofensivo en la selección. Contando el pase a la Final Four ante la Oranje en Valencia, la selección ha jugado diez partidos.
Hace ahora un año, Mikel Oyarzabal salía de la ventana de marzo con dos goles a Holanda en Mestalla y el puesto de ariete titular arrebatado a Morata. Podía parecer algo puntual, pero la verdad es que Luis de la Fuente acababa de dar un paso de gran calado. Porque en ese tiempo Oyarzabal se ha convertido en el jugador de mayor impacto ofensivo en la selección. Contando el pase a la Final Four ante la Oranje en Valencia, la selección ha jugado diez partidos. En todos ellos se han contabilizado goles del 21 de la selección (11 dianas) o asistencias (seis). El partido ante Serbia volvió a dejar dos goles de Mikel, que colocan su cuenta en 24 con España. Noveno goleador ya de la historia del equipo nacional, su siguiente parada son los 26 de Butragueño. El Buitre necesitó 69 partidos; él va a por el 53. Semejante caminar hace que el nombre de Oyarzabal se coloque en lo más alto cuando se habla de los grandes goleadores del planeta y partidos de selecciones. “Nos cuesta reconocer y poner en valor lo nuestro. Si fuera de otra nacionalidad diríamos que es top mundial. Mikel lo es, y es guipuzcoano y español. Disfrutémoslo”, explicaba De la Fuente después del doblete de su delantero centro en La Cerámica. Esa petición de reconocimiento de Oyarzabal como un delantero de talla mundial está cargada de argumentos en el último año. Desde que tomó el puesto de delantero centro de la selección, solo Erling Haaland mejora a Oyarzabal en goles entre las grandes selecciones. El noruego ha marcado 16 goles, cinco de ellos a Moldavia en aquel 11-1 en Oslo del 9 de septiembre. Si lo que se pone sobre la mesa son goles y asistencias, la distancia se recorta a uno. Porque las asistencias dadas por el ariete noruego se limitan a una. A partir de ahí, todos los grandes delantero del mundo miran las cifras de Oyarzabal con España desde atrás. España tiene un delantero de talla mundial que vive alejado de los estereotipos de las grandes estrellas. El glamour no es algo que vaya unido al delantero que le dio a España la Euro con su gol a Inglaterra en Berlín. “Me tocó a mí”, cuenta Mikel cuando se le pide que recuerde el remate a la red, a pase de Cucurella, con el que batió a Pickford. Casi todo lo que rodea al eibarrés se puede colocar al otro lado de lo que es habitual en un delantero con los registros que él presenta con la selección. Menos lo que hace en el campo. “Lo hace todo bien. Si me preguntas si alguno podría ser un buen entrenador en el futuro, te diría que Mikel Oyarzabal. Entiende muy bien el fútbol”, señala el seleccionador. “Mikel tiene muchas cosas buenas, pero sobre todo es muy inteligente”, explica alguien que le conoce bien: Zubimendi. Cuando Oyarzabal toma la palabra nadie espera declaraciones rimbombantes o en las que reclame el foco para, por ejemplo, esa racha nunca antes vista en la historia de la selección: una decena de partidos seguidos con goles o asistencias del jugador. Desde el 23 de marzo de 2025, Oyarzabal solo ha dejado de marcar en el 5-4 a Francia en la Final Four y en el 0-6 a Turquía en Konya. Ante los de Deschamps dio dos pases de gol y tres contra los otomanos. “Mi intención es siempre hacerlo lo mejor posible, en mi club y aquí, Cuando me toca jugar y cuando no”, aseguraba después del 3-0 a Serbia. El partido ante Egipto en Cornellà se presenta con la posibilidad de que Oyarzabal iguale algo que solo ha alcanzado David Villa con la selección: marcar en seis partidos consecutivos. El Guaje lo logró entre el 6 de septiembre de 2008 y el 11 de febrero de 2009. Sus víctimas fueron Bosnia, Armenia (dos goles), Estonia, Bélgica, Chile e Inglaterra. “Estoy jugando con continuidad y más que nunca. Así que es inevitable que haga más números que nunca”, argumenta Mikel para explicar unos registros que están por completo fuera de la normalidad. Hierro y Pirri también marcaron en seis seguidos, pero suyos, no de la selección. Eso solo es, por ahora, de Villa, pero está en riesgo de ser igualado el martes en Barcelona. El Mundial se acerca a pasos agigantados y la figura de Mikel Oyarzabal se ha convertido en capital para la selección. Es una evidencia que lo que Mikel aporta a la idea de Luis de la Fuente es de un valor extremo. Para él, la Copa del Mundo es un capítulo que tiene por rellenar. Porque el de Qatar se lo perdió a causa de la grave lesión de rodilla que sufrió el 17 de marzo y que tanto lamentó Luis Enrique. Ahora, Oyarzabal se aproxima a la Copa del Mundo con valores de estrella mundial. Pero se llama Mikel y juega en la Real Sociedad. De la Fuente pide para él el foco que su goleador nunca reclamará. Porque no es su estilo.