El dispositivo del Gobierno ante el hantavirus: evacuación en avión militar el lunes y 45 días de cuarentena "voluntaria" en el Gómez Ulla
ResumenEstá previsto que el crucero MV Hondius, en el que se detectó un brote de hantavirus, llegue a Canarias, concretamente al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, dentro de tres días. España acogerá la embarcación, como ha anunciado el Gobierno, "en cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario". "España tiene una obligación moral y legal de auxiliar a estas personas, entre las que se encuentran además varios ciudadanos españoles", señaló el Ejecutivo en un comunicado. En la embarcación ya no hay ninguna persona con síntomas de la infección.
Está previsto que el crucero MV Hondius, en el que se detectó un brote de hantavirus, llegue a Canarias, concretamente al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, dentro de tres días. España acogerá la embarcación, como ha anunciado el Gobierno, "en cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario". "España tiene una obligación moral y legal de auxiliar a estas personas, entre las que se encuentran además varios ciudadanos españoles", señaló el Ejecutivo en un comunicado. En la embarcación ya no hay ninguna persona con síntomas de la infección. De los ocho casos detectados hasta la fecha, tres han fallecido, uno se encuentra ingresado en cuidados intensivos en Sudáfrica; un quinto ha sido detectado en Suiza, en una persona que había viajado en el crucero y los otros tres, que permanecían en la embarcación con signos de la enfermedad, han sido evacuados. Uno de ellos era el médico del crucero, que ha viajado en un avión medicalizado a Países Bajos, su lugar de origen. El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) ha examinado qué personas deben ser evacuadas del buque, que permanecía anclado en Cabo Verde, y cuáles seguirán hasta Canarias. "Una vez allí se pondrá en marcha un mecanismo conjunto de evaluación sanitaria y de evacuación para repatriar a todos los miembros del pasaje", ha señalado la ministra de Sanidad, Mónica García, ante la prensa. "Salvo que la condición médica lo impida, todos los pasajeros extranjeros serán repatriados a través de un mecanismo europeo de protección civil", ha adelantado. Seguimiento crucero hondius El desembarco se realizará "mediante circuitos sanitarios controlados, con traslado directo desde el puerto hasta el aeropuerto y posterior retorno a sus países de origen, evitando en todo momento el tránsito por espacios abiertos a la población general", ha señalado Sanidad. Teniendo en cuenta que el barco tardará tres días y medio en llegar a Canarias, la evacuación del pasaje se iniciará, previsiblemente, el próximo lunes 11 de mayo. Para la evacuación de los pasajeros procedentes de países UE, se ofrecerá a cada Estado miembro que lleve a cabo la repatriación de sus nacionales. Si fuera necesario, por imposibilidad de algún Estado, la Comisión Europea se hará cargo del traslado del pasaje originario de países UE. Para la evacuación de los pasajeros procedentes de terceros países, este viernes se mantendrá una reunión específica con el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación para coordinar las acciones previstas. Todo el pasaje permanecerá en el crucero hasta la llegada de sus aviones. En cuanto a los españoles que están a bordo -13 pasajeros y un tripulante-, serán evaluados y examinados cuando lleguen a Canarias, y trasladados (se encargará el Ministerio de Defensa) en avión militar a la base militar de Torrejón y de ahí al Hospital militar Gómez Ulla de Madrid, donde permanecerán atendidos, examinados y permanecerán en cuarentena todo aquel tiempo que sea necesario que disponga los protocolos clínicos", ha aclarado. La duración exacta de esa cuarentena será precisada más adelante "en reuniones técnicas", ha adelantado la ministra. Desde el ministerio de Margarita Robles se ha introducido el matiz de cuarentena "voluntaria". Sólo se trasladará a "los que voluntariamente quieran, porque las medidas que se toman tienen que ser voluntariamente". Así, ayer insistió en que aquellos que "voluntariamente quieran" tendrán que "firmar un consentimiento informado de que estarán tiempo de cuarentena en habitaciones individualizadas". Robles no quiso entrar en más detalles sobre el tiempo de aislamiento, pero ha querido insistir en que "el Ejército del Aire y del Espacio está preparando el avión medicalizado" y que los pacientes "llegarán a Torrejón, se les harán los análisis necesarios y luego, los que quieran, insisto, tienen que firmar un consentimiento". Mientras, la hoja de ruta de la ministra de Sanidad contempla que los españoles serán trasladados a las Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN), que son los dispositivos que están preparados para el manejo de todas las enfermedades infecciosas de alto riesgo en España. Hay unas siete unidades de este tipo con 16 camas en total, siete de ellas en el Gómez Ulla, que alberga la unidad principal de referencia en nuestro país. Esas camas forman parte de la Unidad NRBQ-Infecciosas, situada en la planta 22 del hospital militar. Estas unidades están para el manejo de los casos confirmados. Aunque aún no se ha confirmado cómo se va a realizar la cuarentena, podemos recordar cómo fue el modelo de 2020 aplicado a los españoles repatriados de Wuhan (cuando estalló la pandemia por covid) para hacernos una idea. Pese a que no se trataba de pacientes con síntomas, se diseñó un protocolo específico de cuarentena hospitalaria que permitió una vida lo más normal posible dentro de un entorno controlado. Se trató de una planta convencional que se habilitó exclusivamente para hacer vigilancia de personas que no eran pacientes, que estaban sanas, y en caso de que alguna se convirtiese en un caso de investigación o confirmado, en ese caso sí se hubiera trasladado a las UATAN. Decisión correcta Los expertos consultados subrayan que la decisión de acoger la embarcación es correcta y el procedimiento elegido se ha tomado teniendo en cuenta el criterio de profesionales de la epidemiología. El hantavirus, recuerdan, es un virus conocido cuya principal vía de transmisión es la exposición a heces, orina o saliva de roedores contaminados con el patógeno. La transmisión de persona a persona es muy infrecuente y solo se ha documentado en pocos casos en los que se ha producido un contacto estrecho, precisamente con la variante Andes que parece estar implicada en este brote. "El abordaje de este tipo de situaciones forma parte del desempeño cotidiano de los órganos de salud pública de los diferentes países y cualquiera de las acciones se llevará a cabo siempre pensando en la preservación de la salud de los pasajeros y tripulantes del barco, así como de las poblaciones donde desembarquen, teniendo en cuenta que el riesgo que suponen los pasajeros y tripulantes para el conjunto de la población es mínimo, al no ser sintomáticos y no ser sencillo ni frecuente el contagio interpersonal", ha señalado el Ministerio de Sanidad en un comunicado. En la misma línea, García anunció que la operación será ejecutada "evitando todo contacto con la población local y velando en todo momento por la seguridad del personal de asistencia". Según ha dicho la ministra, se hará en "un puerto con muy poca actividad, un puerto secundario que está a diez minutos del aeropuerto sur de Tenerife". "El riesgo para población general es muy bajo", coincide en afirmar Antoni Trilla, catedrático de Medicina Preventiva y Epidemiología, quien recuerda que el sistema sanitario español está perfectamente preparado para afrontar con seguridad una situación de este tipo. En estos momentos se han identificado un total de ocho casos, dos de los cuales han sido confirmados por laboratorio. Todos los casos sintomáticos que permanecían en el barco han sido evacuados, por lo que, a priori, solo llegarán al puerto canario personas sanas. Según los datos de Sanidad, los 14 españoles que se encuentran a bordo del barco se encuentran en buen estado de salud. Incluso en el caso de que hubiera que atender pasajeros enfermos en España o se detectaran posibles casos sintomáticos en el viaje de estos tres días hasta Canarias, "el sistema está preparado para atenderles con seguridad" y que se controle el riesgo de transmisiones secundarias, señala Trilla. En caso de que en el trayecto alguna persona desarrollara síntomas, estos sí irían a una unidad de aislamiento, explica el especialista, si bien este tipo de casos "técnicamente no requieren necesariamente unidades de aislamiento y tratamiento de alto nivel". Si hubiera afectados, "lo ideal sería desembarcar con precaución, con aislamiento, con ambulancias especialmente preparadas y equipos de protección, a los enfermos o sospechosos porque tengan síntomas, aunque sea simplemente un poco de tos o un poco de fiebre", señala, en la misma línea Mar Faraco, jefa del Servicio de Sanidad Exterior en Huelva y secretaria de la Asociación de Médicos de Sanidad Exterior (AMSE). Después, habría que observar al resto del pasaje y tripulantes que podrían ser considerados contactos. "Hay que estudiar si han permanecido muy cercanos o no a los casos más graves y se debe valorar si alguno ha tenido un contacto muy estrecho, como compartir el mismo camarote o pasar mucho tiempo juntos". La decisión de que todos los ciudadanos españoles que viajaban en el crucero permanezcan en cuarentena en el Hospital Gómez Ulla es fundamentalmente una medida de precaución. Un patógeno "poco eficiente propagándose" "La principal vía de transmisión de este tipo de virus es a través de roedores infectados, a través de la exposición a heces, orina o saliva de estos animales. La transmisión entre personas se ha documentado de manera bastante puntual y con un contacto entre humanos muy, muy estrecho", recuerda Pello Latasa, vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), quien subraya que se trata de un patógeno "poco eficiente propagándose" por lo que "el riesgo para la ciudadanía española es muy bajo". "Las evaluaciones de riesgo que se llevan a cabo en Salud Pública tienen en cuenta distintos factores como la transmisibilidad, la susceptibilidad, la gravedad o la capacidad del sistema para responder al problema. Teniendo en cuenta todos esos factores, lo que se considera es que el nivel de riesgo en este caso es muy bajo, el nivel más bajo que hay", señala Latasa. La Sociedad Española de Epidemiología respalda las medidas tomadas en la gestión de este caso, continúa Latasa. "Lo importante a la hora de tomar este tipo de decisiones es conjugar la evidencia científica, con la factibilidad y los medios disponibles y la sensibilidad social", señala el epidemiólogo, que hace hincapié en la importancia de que este tipo de intervenciones de salud pública se basen en consensos internacionales, con la implicación de organismos internacionales y la coordinación a todos los niveles, desde el local al internacional. "La desfinanciación y el debilitamiento de organismos internacionales podría poner en riesgo una coordinación adecuada de este tipo de situaciones en el futuro", apunta. "Hay que subrayar lo importante que es la gobernanza de la seguridad sanitaria global y el papel de la OMS", añade. Los reglamentos internacionales rigen las medidas a tomar, tanto en cuanto a los viajeros como en el control de los riesgos ambientales, incluida la gestión de residuos, el control de posibles plagas, la desinfección de entornos, etc.