BBVA crea un colchón de 100 millones por la guerra en Irán
ResumenBBVA ha elevado las provisiones en 98 millones para cubrir su balance del impacto de un posible alargamiento del conflicto en Oriente Medio. La mitad de ese colchón corresponde a Turquía, por su proximidad a Irán, y a España, por ser el mayor mercado del grupo. La normativa bancaria obliga al sector a hacer ajustes de sus modelos macroeconómicos ante aumentos importantes de riesgo geopolítico por motivos de prudencia. La cúpula de BBVA asegura que no ha detectado ningún impacto negativo provocado por la guerra en la actividad de sus empresas clientes, pero ha decidido proteger el balance con una bolsa de provisiones adicionales por razones de cautela, particularmente ante un posible alargamiento del conflicto bélico.
BBVA ha elevado las provisiones en 98 millones para cubrir su balance del impacto de un posible alargamiento del conflicto en Oriente Medio. La mitad de ese colchón corresponde a Turquía, por su proximidad a Irán, y a España, por ser el mayor mercado del grupo. La normativa bancaria obliga al sector a hacer ajustes de sus modelos macroeconómicos ante aumentos importantes de riesgo geopolítico por motivos de prudencia. La cúpula de BBVA asegura que no ha detectado ningún impacto negativo provocado por la guerra en la actividad de sus empresas clientes, pero ha decidido proteger el balance con una bolsa de provisiones adicionales por razones de cautela, particularmente ante un posible alargamiento del conflicto bélico. Si las cosas empeoran, ese colchón de 98 millones podría ir engordando, aunque no es su escenario central. Estrictamente hablando, no se trata de una revisión a la baja de las estimaciones macroeconómicas sino de un ajuste del modelo para capturar riesgos sobrevenidos que el modelo empleado no captura por sí mismo. Después de haber realizado un escrutinio importante, BBVA ha identificado doce sectores empresariales que podrían verse afectados por la subida de los precios del petróleo. La conclusión del estudio es que el impacto de la guerra va a ser "marginal", incluso si hay un empeoramiento de la situación. El nivel de endeudamiento de las compañías es contenido, asegura el banco. Por tanto, el nivel de resiliencia ante una situación de shock económico es elevado. Turquía Desde que estalló la guerra, los analistas han elevado su grado de escrutinio sobre Garanti. Se trata del segundo banco de Turquía y está controlado al 86% por BBVA. El mercado turco es el tercer caladero de beneficios de BBVA, por detrás de México (su buque insignia) y de España. Los últimos números publicados de Garanti han sido mejor de lo esperado por el mercado. El resultado atribuido del primer trimestre, de 263 millones, ha batido en un 14% las expectativas de los analistas. La cúpula de BBVA confía en mantener objetivos y ganar mil millones de euros en Turquía en el conjunto del ejercicio. El año pasado declaró unas ganancias de 805 millones de euros. País poco bancarizado Los directivos de BBVA decidieron apostar con fuerza por Garanti cuando fracasó el primer intento de compra de Sabadell, en plena pandemia. Este banco tiene 20 millones de clientes en un país que está muy poco bancarizado. Destaca por su alto perfil digital, una baza muy importante en un país cuya población tiene una edad media de 32 años. Declara una cuota de mercado en créditos del 19%. Tiene 23.311 empleados y una red comercial de 913 sucursales. Se trata de un país emergente con un elevado riesgo geopolítico y con un alto riesgo de tipo de cambio y una fuerte inflación. Eso obliga a BBVA a aplicar una contabilidad especial que merma su capacidad de aportar beneficios. Los 263 millones declarados en el primer trimestre podrían haber subido hasta 601 millones sin el ajuste obligatorio por normativa. El escenario central de BBVA es que la inflación en Turquía cierre el año en el 25%. Carlos Torres sostiene que, con los precios y la divisa bajo control, Garanti es capaz de reportar un beneficio de 2.000 millones de euros anuales.