La OCDE alerta al Gobierno del fuerte aumento de las bajas laborales en España
ResumenUn grupo de técnicos de la OCDE ha entregado al Gobierno de España un estudio comparativo sobre los sistemas de gestión de incapacidad temporal en algunos países miembros de la organización. Dos son las conclusiones a las que llegan los expertos tras haber analizado los modelos de Austria, Bélgica, Alemania, Países Bajos y Suecia. En primer lugar, la OCDE advierte de un fuerte crecimiento de las bajas laborales en España, por encima de los países comparados, y de forma exponencial tras la pandemia. Y, en segundo lugar, las conclusiones apuntan que aunque el modelo español si bien es generoso, como en otros territorios de la UE, adolece de una gestión deficitaria que constituye el principal reto para la sostenibilidad a medio y largo plazo.
Un grupo de técnicos de la OCDE ha entregado al Gobierno de España un estudio comparativo sobre los sistemas de gestión de incapacidad temporal en algunos países miembros de la organización. Dos son las conclusiones a las que llegan los expertos tras haber analizado los modelos de Austria, Bélgica, Alemania, Países Bajos y Suecia. En primer lugar, la OCDE advierte de un fuerte crecimiento de las bajas laborales en España, por encima de los países comparados, y de forma exponencial tras la pandemia. Y, en segundo lugar, las conclusiones apuntan que aunque el modelo español si bien es generoso, como en otros territorios de la UE, adolece de una gestión deficitaria que constituye el principal reto para la sostenibilidad a medio y largo plazo. Estas son las líneas fundamentales del estudio, las cuales ha podido conocer EXPANSIÓN por fuentes cercanas a la reunión en la que los expertos han presentado sus conclusiones al Gobierno, organizaciones empresariales y sindicatos. En primer lugar, la OCDE sitúa a España con el tercer mayor volumen de bajas por enfermedad de todos los países de la organización (solo por detrás de Noruega y Finlandia), con 4,9 semanas de baja por empleado al año (con datos de 2024), tras haberse experimentado un incremento continuado en los últimos doce años, especialmente acelerado tras la pandemia. Una incremento que es mayor al experimentado por el resto de países y que contrasta con los casos de Países Bajos y Suecia que incluso han reducido sus tasas de absentismo mediante la introducción de reformas. En este sentido, España ha pasado de estar por debajo de la media de la OCDE a liderar la tabla de absentismo en poco más de una década. Problema de gestión Cabe recordar que este se trata de un informe que había sido encargado por el Ministerio de Seguridad Social en el marco de las actuaciones impulsadas para tratar de mitigar el impacto del aumento exponencial de los casos de incapacidad temporal. Entre las medidas, el departamento que dirige la portavoz del Gobierno y ministra del ramo, Elma Saiz, está potenciar la participación de las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social en los procesos de baja por dolencias muscoesqueléticas y el impulso a los convenios de colaboración con estas entidades por parte de los servicios públicos de salud de las comunidades autónomas. Precisamente este es el punto sobre el que detecta la OCDE deficiencias que urge a resolver de cara a garantizar la sostenibilidad del sistema en el medio y largo plazo. Los técnicos resuelven que existe una amplia gama de opciones de diseño, prácticas operativas y opciones de reforma que pueden ayudar a España en la búsqueda de medidas para abordar el reciente y rápido aumento de la incapacidad temporal. Así, considera la OCDE que el desafío es preservar la generosidad y la función protectora del sistema mientras se mejora su sostenibilidad y los resultados del mercado laboral. En esto, los técnicos deslizan que los modelos analizados ofrecen ideas al Gobierno de cómo un sistema generoso como el español puede ser estructurado y gobernado con el fin de equilibrar la protección del trabajador con incentivos fuertes para un retorno al trabajo oportuno y sostenible. Mayores controles y vigilancia Entre las medidas que realza el estudio "para informar el debate político actual en España", donde la ausencia por enfermedad (comúnmente denominada incapacidad temporal) ha aumentado bruscamente en los últimos años destacan las relacionadas con los incentivos para el regreso de los trabajadores tras el proceso de baja, así como los controles y vigilancia durante el tratamiento. Por ejemplo, explica como en Suecia se cuenta con un sistema provisto de puntos de control obligatorios. En el día 90 de baja cuando se evalúa si el trabajador puede desempeñar su labor habitual, mientras que en el día 180 se analiza su puede realizar cualquier otro trabajo en el mercado laboral. Si está capacitado para algún desempeño laboral, el trabajador deja de cobrar la baja. Del mismo modo, la OCDE respalda uno de los instrumentos que ha puesto el Gobierno sobre la mesa de diálogo social que analiza medidas para abordar el impacto de la incapacidad temporal: las denominadas como altas progresivas. Lo hace poniendo en valor incentivos existentes en los países analizados para el regreso del trabajador al puesto, con programas de integración que también implica a las empresas.