Una marcha apoyada por el PP y Vox reúne a miles de personas en Madrid contra el “Gobierno corrupto” de Sánchez
ResumenMiles de manifestante han marchado en la mañana de este sábado por el centro de Madrid para protestar contra el “Gobierno corrupto y traidor” de Pedro Sánchez y para exigir elecciones generales anticipadas. Entre infinidad de banderas españolas, los asistentes —que la Delegación del Gobierno estima en unos 40.000— han mostrado pancartas con lemas como “Disolución de la mafia socialista” y han lanzado proclamas como “¡Sánchez, hijo de puta!” o “¡Sánchez, vete a Venezuela!”. La “Marcha por la Dignidad”, convocada por la asociación Sociedad Civil Española —integrada por un centenar de entidades que ya se han unido en varias ocasiones para cargar en la calle contra el presidente Sánchez—, ha sido apoyada por PP Vox y estaba prevista con anterioridad a la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias y otros delitos relacionados con la aerolínea venezolana Plus Ultra. Durante las dos horas que ha durado la concentración, se ha vivido algunos momentos de tensión.
Miles de manifestante han marchado en la mañana de este sábado por el centro de Madrid para protestar contra el “Gobierno corrupto y traidor” de Pedro Sánchez y para exigir elecciones generales anticipadas. Entre infinidad de banderas españolas, los asistentes —que la Delegación del Gobierno estima en unos 40.000— han mostrado pancartas con lemas como “Disolución de la mafia socialista” y han lanzado proclamas como “¡Sánchez, hijo de puta!” o “¡Sánchez, vete a Venezuela!”. La “Marcha por la Dignidad”, convocada por la asociación Sociedad Civil Española —integrada por un centenar de entidades que ya se han unido en varias ocasiones para cargar en la calle contra el presidente Sánchez—, ha sido apoyada por PP Vox y estaba prevista con anterioridad a la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias y otros delitos relacionados con la aerolínea venezolana Plus Ultra. Durante las dos horas que ha durado la concentración, se ha vivido algunos momentos de tensión. La Delegación del Gobierno informa de que se han producido tres detenciones y siete policías han resultado heridos. La decisión del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, dada a conocer el martes, ha marcado una protesta a la que han acudido miembros de Vox, PP y Se Acabó la Fiesta. “Zapatero acabará en el trullo. Y veremos si Sánchez también...”, comentaba uno de los manifestantes entre la muchedumbre. Por parte de los ultras han acudido su presidente, Santiago Abascal, y otros miembros de la formación; y del lado del PP, dirigentes como la portavoz en el Senado, Alicia García, además de otros diputados y senadores; y el líder de SALF, Alvise Pérez. También ha irrumpido en la protesta el comisionista Víctor de Aldama, imputado en el caso Koldo como el nexo corruptor, en un proceso con conexiones con la causa de Plus Ultra, que ha estado muy solicitado entre los asistentes para tomarse una fotografía con él y ha sido aclamado. La marcha ha comenzado a las 10.30 en la plaza de Colón y los manifestantes han culminado el recorrido en el arco de Moncloa en torno a las 12.15, tras pasar por calles del centro de Madrid como Génova, Sagasta y Princesa. Una pequeña facción de la protesta ha tratado de llegar hasta el Palacio de La Moncloa por la autovía, pero la Policía se lo ha impedido. En ese punto se han vivido algunos momentos de tensión con los agentes. “¡Toda España a La Moncloa!“, gritaban. ”¡O a casa de Zapatero!“, añadían. También se escuchaban consignas contra los musulmanes. La marcha se ha disuelto en torno a las 13.00 sin graves incidencias al margen de las tres detenciones y de los siete policías heridos. La mayor parte de las banderas presentes eran constitucionales, aunque se ha visto alguna preconstitucional y varios estandartes con la Cruz de Borgoña. En la cabecera de la concentración iban líderes de Sociedad Civil Española, como Marcos de Quinto, y políticos como el eurodiputado de Vox Juan Carlos Girauta y la expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre. “La corrupción tiene un precio, no más impunidad, elecciones ya”, es la inscripción de la lona que guía la marcha. Vox tiene una fuerte presencia en la manifestación: ha instalado una carpa propia y también lleva otra gran tela a modo de cabecera secundaria. “Echar a Sánchez también es prioridad nacional”, se lee en su pancarta. La manifestación llega después de jornadas en las que el debate entre PP y Vox ha girado en torno a la presión ejercida por los ultras a Alberto Núñez Feijóo, a quienes han exigido que presente una moción de censura. El Partido Popular se resiste. Al inicio de la marcha, Abascal ha anunciado que su partido ha pedido en los tribubales la prisión provisional para Zapatero, ya forman parte de la acusación particular de la causa, así como la citación como testigos de varios ministros. “Son ya demasiadas presunciones de inocencia. Nadie se cree que Sánchez no esté detrás”, ha señalado el líder de Vox, que ha tratado de desviar el tema de la moción de censura para no “enturbiar esta manifestación”. Eso sí, ha dejado un mensaje soterrado para el Partido Popular. “Cada uno hace lo que puede con los instrumentos que tiene a su alcance”, ha indicado Abascal, que no cuenta con el número mínimo necesario como para que su grupo parlamentario presente su propia moción de censura, como sí los tiene el PP. “En mi mano está acudir a los tribunales”, ha sentenciado. Unos minutos antes de las declaraciones de Abascal ha hablado ante los medios la portavoz del PP en el Senado, Alicia García. En la Cámara alta, donde tienen mayoría absoluta y controlan los tiempos y la agenda parlamentarios, los populares han avanzado que llamarán a comparecer a la secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, señalada por el juez como una “pieza operativa esencial” de la supuesta trama, además de otras figuras relacionadas con la presunta red. Y que se plantean pedir las comparecencias de las hijas del expresidente. “Nos faltan cuatro votos”, ha insistido García sobre la posibilidad de presentar o no una moción de censura. Su grupo puede registrarla en el Congreso, pero Feijóo reitera que no prosperaría porque solo cuenta con el favor de su partido y el de Vox. “En este momento no vamos a regalar una victoria a Pedro Sánchez con una moción fallida, en ningún caso”, ha añadido la portavoz en el Senado. Como Feijóo, García ha trasladado la presión a los socios. “Ellos sabrán si quieren seguir atados a la corrupción del Gobierno, a la corrupción sanchista, o si quieren separarse, aislarse de alguna manera, porque han estado sosteniendo la corrupción de este Gobierno”, ha remachado. Y ha expresado que, con el levantamiento del sumario, que se espera en los próximos días, seguirán acompasando los pasos de su ofensiva parlamentaria los datos que se deriven de mismo.