El final más loco sonríe el ciclismo español: ¡Victoria de Arrieta!
ResumenIgor Arrieta ya tiene su página dorada en el Giro. El navarro del UAE Team Emirates-XRG firmó en Potenza la victoria más grande de su todavía joven carrera tras una etapa infernal, pasada por agua, rota desde la salida y convertida en una batalla de supervivencia sobre los Apeninos lucanos. Y lo hizo además de la forma más rocambolesca imaginable: cayéndose, levantándose, perdiéndose en un desvío a dos kilómetros de meta… y aun así encontrando fuerzas para remontar a Afonso Eulálio sobre la misma línea de llegada. Fue una jornada salvaje desde Praia a Mare.
Igor Arrieta ya tiene su página dorada en el Giro. El navarro del UAE Team Emirates-XRG firmó en Potenza la victoria más grande de su todavía joven carrera tras una etapa infernal, pasada por agua, rota desde la salida y convertida en una batalla de supervivencia sobre los Apeninos lucanos. Y lo hizo además de la forma más rocambolesca imaginable: cayéndose, levantándose, perdiéndose en un desvío a dos kilómetros de meta… y aun así encontrando fuerzas para remontar a Afonso Eulálio sobre la misma línea de llegada. Un final de película. Fue una jornada salvaje desde Praia a Mare. Lluvia, frío, ataques constantes y 4.100 metros de desnivel para una quinta etapa que todos señalaron desde el libro de ruta como la primera gran trampa del Giro. El pelotón tardó casi 80 kilómetros en dejar marchar una fuga estable. Ahí se metieron nombres de nivel como Einer Rubio, Campenaerts, Narváez, Scaroni, Milesi… y un Arrieta que fue creciendo conforme la carretera se empinaba. La tormenta endureció todavía más el día. Hubo caídas, corredores descolgados y abandonos importantes como los de Samuele Battistella y Timo De Jong. Lidl-Trek defendía la Maglia Rosa de Giulio Ciccone casi en inferioridad, mientras Visma, UAE y Red Bull-BORA tensaban una carrera que parecía no tener descanso. En la subida a Montagna Grande di Viggiano apareció el mejor Arrieta. El navarro atacó con violencia a menos de cinco kilómetros de coronar y abrió hueco sobre todos los favoritos de la escapada. Coronó primero el gran puerto del día y solo encontró respuesta en Afonso Eulálio, el portugués del Bahrain Victorious, que lanzó una persecución tremenda hasta enlazar con él. Por detrás, el grupo de la Maglia Rosa empezó a desfondarse. Ciccone tiraba prácticamente en primera persona junto a Derek Gee mientras la diferencia no dejaba de crecer. A 25 kilómetros de meta ya cedían casi seis minutos y quedaba claro que la victoria y buena parte de la general se jugaban delante. Entonces llegó el caos. Arrieta y Eulálio se marcharon solos camino de Potenza mientras el asfalto mojado convertía cada curva en una ruleta rusa. A 13 kilómetros de meta, el español se fue al suelo en un descenso. Parecía el golpe definitivo. Eulálio abrió medio minuto y empezó a soñar con la etapa y la Maglia Rosa. Pero el portugués también acabó resbalando en las calles de Potenza y Arrieta regresó a su rueda. Cuando parecía recompuesto, llegó otro giro de guion todavía más increíble. A dos kilómetros del final, Arrieta tomó un desvío equivocado y perdió contacto justo antes del repecho decisivo. Eulálio volvió a abrir hueco y encaró el último kilómetro con diez segundos de ventaja. Pero el navarro aún guardaba una última vida. En las rampas finales de Potenza, mientras el portugués se vaciaba mirando hacia atrás, Arrieta encontró una arrancada imposible. Le fue devorando metro a metro hasta alcanzarle prácticamente sobre la pancarta. Un triunfo épico, de resistencia y orgullo, para confirmar el enorme talento de una de las joyas del ciclismo español. Por detrás, Ciccone perdió el liderato en favor de Eulalio. El español del UAE es segundo en la general.