El fantasma de una temporada en blanco
ResumenEl Real Madrid apunta a temporada en blanco, algo que no sucede desde la campaña 20-21. La derrota en la ida de cuartos de final de la Copa de Europa dibuja un negro panorama para el equipo de Álvaro Arbeloa, que el pasado fin de semana vio escaparse de casi forma definitiva la Liga y que, este martes, se mostró impotente ante el Bayern de Múnich, que confirmó su condición de gran favorito en la Champions. La temporada 25-26 puede pasar a la historia negra del Madrid, que no cierra un ejercicio sin títulos desde el de 2020-21, en la segunta etapa de Zinedine Zidane en el banquillo del club del Bernabéu. Aquel Madrid, en un curso marcado por la pandemia, fue subcampeón de Liga (la ganó el Atlético) y llegó, al menos, a semifinales de la Copa de Europa, en las que fue eliminado por el Chelsea.
El Real Madrid apunta a temporada en blanco, algo que no sucede desde la campaña 20-21. La derrota en la ida de cuartos de final de la Copa de Europa dibuja un negro panorama para el equipo de Álvaro Arbeloa, que el pasado fin de semana vio escaparse de casi forma definitiva la Liga y que, este martes, se mostró impotente ante el Bayern de Múnich, que confirmó su condición de gran favorito en la Champions. La temporada 25-26 puede pasar a la historia negra del Madrid, que no cierra un ejercicio sin títulos desde el de 2020-21, en la segunta etapa de Zinedine Zidane en el banquillo del club del Bernabéu. Aquel Madrid, en un curso marcado por la pandemia, fue subcampeón de Liga (la ganó el Atlético) y llegó, al menos, a semifinales de la Copa de Europa, en las que fue eliminado por el Chelsea. En el resto de los torneos coperos, su rendimiento fue paupérrimo: derrota en la semifinal de la Supercopa de España ante el Athletic y KO en la primera ronda de la Copa del Rey, ante el Alcoyano. El paralelismo entre aquella campaña y la presente es evidente. Segundo en la Liga, pero a siete puntos del líder y con una visita pendiente al campo del Barcelona, la situación del equipo es desesperada, tras derrotas como la del pasado fin de semana ante el Mallorca, un partido que el Madrid debía ganar para elevar la presión sobre el Barça, que visitaba al Atleti. La imagen fue nefasta y la derrota justa, tanto como la de mediados del pasado mes de enero en el Carlos Belmonte de Albacete, en la que era sólo la segunda ronda de la Copa del Rey para los blancos. Y, además, el primer partido de Arbeloa al frente del equipo, pero ni siquiera el relevo en el banquillo sirvió como revulsivo para un equipo que, aún con Xabi Alonso, llegaba de perder la final de la Supercopa de España ante el Barcelona en Yeda. Mbappé, en el foco La posibilidad de una temporada sin títulos pone en el foco a toda la plantilla, en especial a las grandes estrellas, con protagonismo principal para Kylian Mbappé. El delantero internacional francés fichó por el Madrid para poder acercarse a su gran objetivo colectivo, la Copa de Europa, pero ni en esta temporada ni en la anterior el Madrid ha estado cerca de poder levantar el trofeo. A la espera de lo que pueda suceder en el partido de vuelta en Múnich (próximo miércoles), lo cierto es que el Madrid, con Mbappé, está lejos de los clubes top de Europa, a los que hasta poco lideraba con una superioridad incontestable. La 25-26 sucedería, de confirmarse la derrota en Alemania y el título de Liga para el Barça, a una campaña, la 24-25, igualmente decepcionante a nivel de títulos en un curso en los que el club blanco disputó un total de siete. Sólo pudo ganar la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, lo que acabó derivando en la salida de Carlo Ancelotti del banquillo de Chamartín.