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Los 'otros Rodris' de José Mourinho

Resumen

A sus 63 años, José Mourinho afronta en el Real Madrid el que posiblemente sea uno de los retos más grandes de su carrera: volver a ganar en uno de los clubes más importantes del mundo... años después de haber salido él de la élite mundial. Un 'regreso' a lo grande para una empresa nada sencilla después de la tumultuosa campaña que vivió el conjunto blanco en la 2025-26. Y es por eso que 'The Special One' no ha querido dejar nada al azar.

A sus 63 años, José Mourinho afronta en el Real Madrid el que posiblemente sea uno de los retos más grandes de su carrera: volver a ganar en uno de los clubes más importantes del mundo... años después de haber salido él de la élite mundial. Un 'regreso' a lo grande para una empresa nada sencilla después de la tumultuosa campaña que vivió el conjunto blanco en la 2025-26. Y es por eso que 'The Special One' no ha querido dejar nada al azar. Su retorno ha llegado acompañado de numerosos fichajes que han sacudido por completo el vestuario blanco. Numerosas peticiones personales que ya han aterrizado (Bernardo Silva, Dumfries, Cucurella, Konaté...), y otras que están por hacerlo: Diomande... y Rodri. El español, Balón de Oro del pasado Mundial y referencia absoluta en su posición, será (salvo giro de última hora) el nuevo timonel del Madrid 2.0 de Mou. Un nombre que ya había sondeado el club madrileño en el pasado pero que ahora, bajo el mando del luso, pasará de deseo a realidad. De apostar por Camavinga, Fede, Tchouaméni o Güler a entregar las llaves del mediocampo al que a día de hoy todavía es jugador del City. Sin contar sus primeras etapas (breves) en Benfica o Uniao de Leiria, los equipos de Mourinho siempre han contado con piezas imponentes en mediocampo. De un perfil u otro, no siempre 'peloteros' tan completos como Rodri... pero nombres que desde el pivote o una posición más adelantada, controlaban el juego del equipo. Su Oporto campeón de Europa se edificó en torno al juego de Deco, mientras que Costinha ocupaba un rol más posicional. El ahora director deportivo del Barcelona era el cerebró de un equipo que hizo historia y llegó a coronarse como campeón de Europa. El de São Bernardo do Campo jugó 106 partidos a las órdenes de Mou en Do Dragao (más que nadie) y fue una máquina de generar tantos: 23 goles anotados más 69 asistencias repartidas. De promesa de los banquillos a realidad palpable. Mourinho ganó dos Premier League de forma consecutiva comandando el Chelsea de Roman Abramovich y se convirtió en un fenómeno a nivel planetario. Su Chelsea escaló a la cima de Inglaterra por primera vez en cinco décadas y 'The Special One' encontró en Frank Lampard su 'referente'. De hecho, solamente Ricardo Carvalho y John Terry han jugado más partidos que el de Londres a las órdenes de Mou. Y sí, Lampard era un 'box-to-box' y un anotador más que un creador de juego, pero en torno a él giraba la creación del cuadro 'blue'. Tras Lampard, dos escoltas de élite como Makélélé o Michael Essien. Ya contó Mourinho en el pasado que quiso llevarse a Deco al Inter. "Queremos un centrocampista organizador, es una posición que hace tiempo creo que debemos cubrir", relató. Pero no se pudo dar. Y aunque el verdadero 'artista' de aquel equipo acabó siendo Wesley Sneijder, la idea de líder del centro del campo se ajusta más a lo que podía dar Esteban Cambiasso.  El argentino jugó 94 partidos a las órdenes de Mourinho en el Meazza, siendo superado solamente por Javier Zanetti, Julio César (portero) o Maicon. Dejan Stankovic, que también tuvo un papel similar al del 'Cuchu', fue el quinto nombre más utilizado por el luso durante su periodo estelar en Milán. Y de Lombardía... a Madrid. Solamente Cristiano Ronaldo jugó más partidos que Xabi Alonso en el Real Madrid de José Mourinho. El técnico de Setúbal, que llegó a la capital española un año después que el ahora entrenador del Chelsea, no dudó en convertir al tolosarra (que venía de proclamarse Campeón del Mundo en Sudáfrica) en su mariscal de campo. Tras su salida en 2013 (178 partidos después, su segunda etapa más larga en un club tras el Chelsea 2004-07), Mou volvió al Bridge para reencontrarse con viejos conocidos. Convenció a Fàbregas de que aterrizara en Londres y se convirtiera en su referente, y juntos ganaron una Premier.  Desde ahí, etapas menos brillantes y más breves que dejaron algunos títulos (Europa League con el Manchester United, Conference League con la Roma...) pero más sin sabores que celebraciones. Y sin embargo, la figura del líder en el centro del campo se mantenía. A Nemanja Matic, por ejemplo, lo tuvo en el Manchester United, en el Chelsea y en la Roma, compartiendo ese rol de faro con perfiles más creativos como Paul Pogba (Mánchester) o Leandro Paredes (Roma, última temporada). Pierre-Emile Højbjerg fue su mano derecha en un Tottenham que no acabó bien... y Fred, al que ya había conocido en Old Trafford, hizo lo propio en Fenerbahçe. Antes de volver a Madrid, se reencontró más de dos décadas después con el Benfica y con Lisboa. Allí entregó la manija del mediocampo a Enzo Barrenechea, su 'último Rodri'. Ahora, por fin, parece que el Real Madrid tendrá un digno heredero de Toni Kroos.