El movimiento Save Europe Act pincha en su desembarco en Barcelona para reclamar el cierre de fronteras y remigraciones masivas
ResumenEl movimiento Save Europe Act se ha quedado lejos de sus expectativas y ha pinchado al reunir a un centenar de personas en Barcelona, la primera parada de su desembarco a España para reclamar el cierre de fronteras y remigraciones masivas en toda Europa. Una protesta que coincide con la crisis de Ceuta y su gestión en el punto de mira. La convocatoria había generado un fuerte interés mediático por la contramanifestación convocada por varias entidades y grupos de izquierdas para mostrar su rechazo a la llegada de Save Europe Act, que ha congregado a más de 300 personas. Por ello, los Mossos d'Esquadra han blindado con un importante dispositivo la plaza de Sant Jaume -el epicentro de ambas concentraciones, entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona- para evitar enfrentamientos entre los dos bandos antagónicos.
El movimiento Save Europe Act se ha quedado lejos de sus expectativas y ha pinchado al reunir a un centenar de personas en Barcelona, la primera parada de su desembarco a España para reclamar el cierre de fronteras y remigraciones masivas en toda Europa. Una protesta que coincide con la crisis de Ceuta y su gestión en el punto de mira. La convocatoria había generado un fuerte interés mediático por la contramanifestación convocada por varias entidades y grupos de izquierdas para mostrar su rechazo a la llegada de Save Europe Act, que ha congregado a más de 300 personas. Por ello, los Mossos d'Esquadra han blindado con un importante dispositivo la plaza de Sant Jaume -el epicentro de ambas concentraciones, entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona- para evitar enfrentamientos entre los dos bandos antagónicos. Una docena de furgones de la policía y decenas de agentes desplegados han formado un cordón que separaba ambos grupos con vallas y vehículos Pocos minutos antes de las 19:00 horas han llegado a la plaza varios representantes y simpatizantes de Save Europe Act, que han desplegado una enorme pancarta de 20 por 20 metros (400 metros cuadrados) ocupando un tercio de la plaza con el lema "la remigración salva Europa", uno de los puntales del discurso del movimiento ultra. Entre los presentes estaba el diputado de Vox en el Parlament, Alberto Tarradas. La cita ha transcurrido sin incidentes destacados. Entre proclamas como "No es inmigración, es una invasión" o "España cristiana, no musulmana", uno de sus portavoces en España, Toni Estévez, ha dicho que "la sustitución demográfica es un hecho probado" y ha exigido "la reversión de las políticas de immigración masiva que están acabando con la civilización europea". También se escucharon insultos hacia Pedro Sánchez. El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado al término de la cita que denunciará ante la Fiscalía de Barcelona algunos de los mensajes escuchados en la concentración de Save Europe Act al considerarlos "racistas". En concreto, consideran que la pancarta desplegada con el lema "La remigración salva Europa" o las mencionadas proclamas de "No es inmigración, es invasión" o "España cristiana, no musulmana" pueden ser un delito de odio por motivos religiosos o pertenencia a una determinada etnia, raza o nación. El Consistorio, gobernado por el PSC, ha defendido en un comunicado el derecho de manifestación, pero ha asegurado que Barcelona "no será neutral ante el racismo, la xenofobia ni el señalamiento de colectivos". Save Europe Act nació como un movimiento contrario a la inmigración y liderado, a nivel europeo, por el activista identitario austríaco Martin Sellner y la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek. Su objetivo declarado es promover una Europa "soberana, libre y segura", el blindaje absoluto de las fronteras y poner fin a lo que sus impulsores denominan la "inmigración de sustitución" con deportaciones masivas. En concreto, hablan de proteger la "continuidad étnica" de los "pueblos nativos" europeos frente a la inmigración. En este sentido, la medida más polémica de su ideario es la "remigración", al reclamar deportaciones masivas de inmigrantes que consideran "no integrados" o que constituyan una "carga cultural o financiera significativa", incluyendo a personas que residen legalmente en Europa.