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Expansión ·

El alza de los fertilizantes pone en riesgo la producción de alimentos este mismo año

Resumen

El conflicto bélico en Oriente Próximo, más prolongado de lo previsto en un primer momento, ya amenaza la producción alimentaria en España. Las subidas de precios de los fertilizantes tras el cierre del estrecho de Ormuz -por el que pasa el 30% del suministro global de este insumo- han disparado los costes para los agricultores, especialmente los dedicados a cultivos de secano como el cereal, quienes amenazan ya con cambiar a otros tipos de producciones desde la próxima campaña si siguen trabajando a pérdidas. "Nos enfrentamos a una situación de incertidumbre máxima. Nunca se había vivido algo así en la agricultura", relata a EXPANSIÓN Donaciano Dujo, presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Castilla y León.

El conflicto bélico en Oriente Próximo, más prolongado de lo previsto en un primer momento, ya amenaza la producción alimentaria en España. Las subidas de precios de los fertilizantes tras el cierre del estrecho de Ormuz -por el que pasa el 30% del suministro global de este insumo- han disparado los costes para los agricultores, especialmente los dedicados a cultivos de secano como el cereal, quienes amenazan ya con cambiar a otros tipos de producciones desde la próxima campaña si siguen trabajando a pérdidas. "Nos enfrentamos a una situación de incertidumbre máxima. Nunca se había vivido algo así en la agricultura", relata a EXPANSIÓN Donaciano Dujo, presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Castilla y León. Ello, a pesar de que las ventas de la última campaña y las lluvias de los últimos meses presagian un año por encima de la media en términos de volumen, "pero con una rentabilidad escasa". Según explica, el coste para los productores de cultivar una hectárea de secano se ha disparado hasta los 1.000 euros, mientras que en el caso del regadío asciende hasta los 3.000. Mientras tanto, la facturación que los productores de cereal obtienen apenas alcanza los 700 euros por hectárea. Buena parte de esta problemática tiene que ver con el alza de los fertilizantes registrado tras el cierre del estrecho de Ormuz, que ha multiplicado los precios hasta alcanzar, en los picos máximos, los 800 euros por tonelada -más del doble del coste registrado hace cinco años, en 2020, y un 30% más que en 2025-, provocando un hundimiento de la rentabilidad en los cultivos de toda España. Por ello, muchos agricultores se plantean ya "plantar el mínimo posible en cereal y más en otros cultivos más baratos" desde la próxima campaña, que comenzará en otoño, mientras que en otros casos "incluso se está pensando en no plantar", señala Cristóbal Cano, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), otra de las asociaciones más representativas del sector. En su opinión, "no se entiende por qué se están manteniendo los precios en origen" en un entorno de subidas en los costes tan agresivas como las actuales. La correlación entre las subidas en los precios de los fertilizantes, los abonos o el gasóleo agrícola y los alimentos es clara: algunos estudios apuntan a que, por cada punto porcentual de incremento en los precios del petróleo, los de la alimentación crecen alrededor de un 0,4%. Teniendo en cuenta que el barril de Brent se ha encarecido un 50% desde el estallido de la guerra de Irán hasta el entorno de los 108 dólares, según este cálculo el precio de los alimentos podría escalar hasta un 20%. Los profesionales del sector primario denuncian que el paquete de ayudas aprobado por el Gobierno ya se queda corto, por lo que reclaman "más respuestas, como prometió el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en caso de que el conflicto se fuera alargando". En paralelo, Dujo señala otros agravantes, como los aranceles comunitarios vigentes contra los fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia, que "no ayudan a abaratar los suministros" para la producción agrícola. Por ello, las asociaciones han convocado dos movilizaciones la próxima semana para reclamar medidas urgentes y más contundentes en los próximos meses. El martes, 19 de mayo, Copa-Cocega -la agrupación que representa al sector en la Unión Europea- ha convocado una concentración en Estrasburgo, coincidiendo con la presentación del plan de acción de la Comisión Europea sobre los fertilizantes; mientras que el sector español se dará cita al día siguiente, el 20 de mayo, en Valladolid por la misma cuestión. Efecto en cadena Los incrementos en los precios de los fertilizantes y otros insumos como el gasóleo agrícola -llegó a subir más de un 11% antes de la rebaja fiscal temporal aprobada por el Gobierno- que ponen en riesgo la producción de cereal en los próximos meses podría generar, en opinión de los propios agricultores, un "efecto en cadena" que amenaza con descontrolar los precios de otros bienes básicos en la cesta de la compra. Por ejemplo, todos los derivados de las explotaciones ganaderas, como la carne, los huevos, la leche o el resto de productos lácteos, debido a las previsibles alzas en los piensos. De momento, el último desglose del IPC por subcategorías publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondiente a marzo, no recoge con la suficiente contundencia las alzas que anticipan para los próximos meses tanto desde las asociaciones de agricultores como desde una de las principales organizaciones de la distribución, Aecoc. En el caso de los cereales, incluso se apreció una leve caída en los precios, del 1,4%, durante el primer mes de guerra. Tan solo los huevos experimentaron incrementos superiores al 20%, una cifra que podría ser aún mayor si no se toman medidas para evitar "el desmantelamiento del sector primario", concluye a este diario Cristóbal Cano. La Comisión Europea presentará su plan de respuesta el martesA pesar del fuerte alza en los precios de los fertilizantes y otros insumos claves para el sector primario que está hundiendo la rentabilidad de las explotaciones y que amenaza con causar serios problemas de suministro en el país, fuentes del sector primario señalan a EXPANSIÓN que la última reunión que han mantenido con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación data de mediados de marzo, cuando se presentó el único paquete de ayudas hasta la fecha.El ministro Luis Planas compareció ayer tras el Consejo de Ministros para defender la necesidad de articular un plan de acción en toda la Unión Europea para evitar que las subidas se trasladen a los precios de los alimentos en los próximos meses. Según afirmó, se trata de una cuestión "clave" y la preocupación "número uno", más aún si el conflicto en Oriente Próximo continúa prolongándose.Asimismo, defendió la puesta en marcha de medidas para que la fertilización sea "más eficiente", disminuyendo el uso de productos fitosanitarios, y para evitar que la erosión de los suelos "conduzca a una disminución de la producción alimentaria" o a la "elevación de precios", que también encarecería los alimentos.Todo parece indicar que el plan estratégico del Ejecutivo comunitario sobre los fertilizantes se presentará el próximo martes, 19 de mayo, y que incluiría ayudas directas inmediatas a cargo de los fondos de emergencia de la UE; inyecciones propias de los Estados miembros; ajustes en los planes estratégicos de la Política Agrícola Común (PAC); y, si el bloqueo del estrecho de Ormuz persiste, incluso una adaptación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).