Militares temen represalias de EE.UU. ante la imposibilidad de echar a España de la OTAN
ResumenEl enfado de Estados Unidos con los países aliados que no apoyan su ofensiva militar en Oriente Próximo va en aumento. Ayer salió a la luz un email interno del Departamento de Defensa estadounidense que incluso plantea la posibilidad de expulsar a España de ... Esta opción es irrealizable, según el Tratado de Washington , pero fuentes militares consultadas por ABC avisan de que sí podría haber otras represalias en el ámbito bilateral que aislaran a España internacionalmente o que provocaran efectos inmediatos en nuestra economía y equipamiento militar. Con palabras lo puso el Secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien en una rueda de prensa desde el Pentágono dijo que tanto Europa como Asia se han beneficiado de la protección de su país durante mucho tiempo.
El enfado de Estados Unidos con los países aliados que no apoyan su ofensiva militar en Oriente Próximo va en aumento. Ayer salió a la luz un email interno del Departamento de Defensa estadounidense que incluso plantea la posibilidad de expulsar a España de ... la OTAN. Esta opción es irrealizable, según el Tratado de Washington , pero fuentes militares consultadas por ABC avisan de que sí podría haber otras represalias en el ámbito bilateral que aislaran a España internacionalmente o que provocaran efectos inmediatos en nuestra economía y equipamiento militar. Con palabras lo puso el Secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien en una rueda de prensa desde el Pentágono dijo que tanto Europa como Asia se han beneficiado de la protección de su país durante mucho tiempo. «Se acabó lo de aprovecharse gratis», sentenció.El mensaje del Pentágono, revelado por Reuters, contempla diferentes castigos que podrían imponerse a los países que han dado la espalda a Estados Unidos en su guerra contra Irán. La opción de la expulsión no está contemplada en el Tratado de la Alianza, que sin embargo sí recoge en su artículo 13 la posibilidad de que un Estado sea el que decida voluntariamente abandonar la organización. «Jurídicamente sería más fácil que Estados Unidos se fuera de la OTAN a que España sea expulsada», reconoce un general retirado.En la Alianza Atlántica todas las decisiones se toman por consenso y tanto el reparto de puestos de responsabilidad como los compromisos están fijados por escrito, por lo que mandos militares asumen que el margen de maniobra de la Casa Blanca en el seno de la OTAN para actuar contra España está muy limitado. En cualquier caso, sí podría presionar evitando su participación en ejercicios militares conjuntos o tratando de aislar la capacidad de influencia española ante el resto de aliados.Noticia relacionada general No No ¿Puede EE.UU. expulsar a España de la Alianza? Esto explica el Tratado Dounia Sbai y Pilar de la CuestaUno de los escenarios más sensibles se presentaría en el caso de que España tuviera que invocar el artículo 5 de defensa conjunta de la OTAN ante una eventual agresión a su territorio. Ahí es donde se pondría a prueba el interés de Estados Unidos en acudir en ayuda de nuestro país. «Hay que recordar que el artículo 5 no es de aplicación automática», recuerda un general. «Tenemos que recordar que nuestros intereses se juegan en Ceuta, Melilla y Canarias. Y entonces Estados Unidos nos puede decir que ese no es su problema igual que se lo hemos dicho nosotros», apunta otro alto mando que ostentó responsabilidades en la Alianza Atlántica. La gravedad de esta situación crece al tener en cuenta que las dos ciudades autónomas no están explícitamente incluidas en el área de protección de la OTAN, por lo que la ayuda a España dependería en buena parte de la voluntad política del resto de aliados. «Actualmente no se da el mejor clima para ello», ahondan las mismas fuentes.Uno de los escenarios más sensibles se presentaría si España tuviera que invocar el artículo 5 de defensa conjunta ante una eventual agresiónDonde Washington sí tiene más capacidad de influencia inmediata es en el ámbito bilateral. «Ahí podría hacer muchas cosas», reconocen los expertos militares. El traslado de las tropas estadounidenses de las bases de Morón y Rota es una posibilidad que ven lejana. Estados Unidos siempre podría recurrir a ello para castigar a España, con importantes consecuencias económicas para la zona, pero fuentes militares recuerdan que la elección de esos emplazamientos no es casual sino que responde a un interés estratégico estadounidense por su situación geográfica.Otro punto de presión en manos de Donald Trump es la exportación de armamento para las Fuerzas Armadas, que debe contar con la aprobación del Congreso estadounidense. Este tema no es baladí, ya que muchos desarrollos en uso por los Ejércitos y la Armada cuentan con tecnología procedente de Estados Unidos y quedarían prácticamente inutilizados sin ella. Un deterioro de las relaciones bilaterales en el ámbito de la defensa también podría afectar a los intercambios en la formación, enlaces militares o maniobras conjuntas que son esenciales para la preparación de las tropas.En cualquier caso, este nuevo documento que ahonda en la presión de Estados Unidos sobre España por su postura respecto a Oriente Próximo no ha cambiado la posición oficial del Gobierno, que desde hace semanas trata de restar importancia a todas las bravatas de Donald Trump. «Nosotros no trabajamos sobre emails, lo hacemos sobre documentos oficiales y posicionamientos del Gobierno de Estados Unidos», dijo ayer Pedro Sánchez desde Chipre, donde se celebró el consejo informal de líderes de la Unión Europea. Sánchez explicó que la postura de España es de «colaboración» con los aliados, pero siempre «dentro del marco de la legalidad internacional».También la ministra de Defensa, Margarita Robles, salió al paso para reivindicar a España como aliado «serio» de la Alianza. Es más, dijo que la OTAN, sin España, «no podría realizar un trabajo tan importante como el que hace». «Respeto al papel de España y nadie nos va a dar ninguna lección», advirtió la ministra. Actualmente las Fuerzas Armadas participan en numerosas misiones internacionales de la Alianza con un despliegue de alrededor de 2.000 efectivos. La mayoría se ubican en el flanco este en operaciones de disuasión a Rusia, pero también hay militares españoles en misiones navales en el Mediterráneo y en Turquía, con el despliegue de una batería antimisiles que ha protagonizado durante las últimas semanas la detección de varios proyectiles dirigidos a territorio OTAN.Lo cierto es que los datos objetivos hasta la fecha parecen ir en sentido contrario de las amenazas que salen de Washington. Lo último ha sido un anuncio publicado por el Departamento de Defensa por el que busca proveedores para asistir a su flota en la base de Rota. La apuesta no es menor, ya que se trata de un contrato de mantenimiento de más de 800 millones de euros que no parece aventurar ningún traslado. Fuera de España, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, mostró sus recelos al informe del Pentágono y reivindicó la necesidad de que la OTAN permanezca «unida». También el portavoz del Ejecutivo alemán respaldó a nuestro país: «España es miembro de la OTAN. Y no veo ninguna razón por la que eso deba cambiar».El secretario de Guerra de EE.UU. lanza un aviso a Europa y Asia desde el Pentágono: «Se acabó lo de aprovecharse gratis»Los mandos militares consultados confían en que todo se circunscriba al ámbito político y no vaya más allá. De hecho, señalan que los ejércitos de ambos países siguen trabajando juntos con normalidad. No obstante, reconocen que la postura del Gobierno español no es la más favorable. «Es preocupante porque lo mejor es llevarte bien con todos y la situación no es la mejor», señalan. «Liderar el enfrentamiento con Estados Unidos no parece la mejor idea», confirman.