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Netanyahu anuncia negociaciones "directas con Líbano lo antes posible"

Resumen

Benjamin Netanyahu anunció ayer negociaciones directas con Líbano, un día después de la mayor ofensiva aérea de Israel en el país árabe desde el inicio de la guerra, que dejó más de 300 muertos. Lo hizo bajo la sombra del alto el fuego con Irán tras 40 días de un conflicto sin precedentes y con el enfrentamiento con el grupo proiraní libanés Hizbulá en su momento más intenso. La decisión llega bajo la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, que busca evitar que el frente libanés descarrile el diálogo con Teherán previsto para este sábado. El proceso negociador, que empezaría la próxima semana en la sede del departamento de Estado en Washington entre los embajadores de los dos países técnicamente en guerra, reduce el riesgo de una ampliación del conflicto.

Benjamin Netanyahu anunció ayer negociaciones directas con Líbano, un día después de la mayor ofensiva aérea de Israel en el país árabe desde el inicio de la guerra, que dejó más de 300 muertos. Lo hizo bajo la sombra del alto el fuego con Irán tras 40 días de un conflicto sin precedentes y con el enfrentamiento con el grupo proiraní libanés Hizbulá en su momento más intenso. La decisión llega bajo la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, que busca evitar que el frente libanés descarrile el diálogo con Teherán previsto para este sábado. El proceso negociador, que empezaría la próxima semana en la sede del departamento de Estado en Washington entre los embajadores de los dos países técnicamente en guerra, reduce el riesgo de una ampliación del conflicto. "Ante las repetidas solicitudes del Líbano para que se inicien negociaciones directas con Israel, ayer instruí al gabinete iniciar negociaciones lo antes posible", afirmó Netanyahu. "Las conversaciones se centrarán en el desarme de Hizbulá y la regulación de las relaciones de paz entre Israel y Líbano", reveló, afirmando "valorar el llamamiento del primer ministro del Líbano para el desarme de Beirut". Se refiere a la orden dada por Nawaf Salam a su ejército para reforzar su presencia en la zona de la capital libanesa y garantizar que solo las fuerzas de seguridad porten armas en clara alusión a Hizbulá. "Se pide al ejército y a las fuerzas de seguridad que refuercen de inmediato el control del Estado sobre la gobernación de Beirut y que restrinjan el uso de armas en dicha gobernación únicamente a las fuerzas de seguridad legítimas", declaró Salam. Tras condenar energéticamente los bombardeos israelíes en Beirut y otras zonas, que el miércoles también causaron un millar de heridos, y oponerse a la presencia de Tsáhal en el sur del país en el marco de la ofensiva lanzada contra Hizbulá, Salam aclaró que "nadie negocia [el alto el fuego] en nombre del Líbano excepto el Estado libanés". Sus palabras se refieren quizá a las advertencias de Irán que, en contraste con la posición de EEUU e Israel, asegura que el alto el fuego incluye el frente libanés en el que se encuentra su principal milicia en la región. «Estamos intensificando los contactos y los esfuerzos diplomáticos para lograr un alto el fuego en el Líbano», añadió a Asharq al Awsat. Fuentes israelíes muestran escepticismo sobre la capacidad del gobierno libanés de desarmar a Hizbulá, recordando que no lo hizo desde el acuerdo de tregua en noviembre del 2024. El anuncio de la negociación coincide de forma no casual con el aumento de la presión internacional y sobre todo la preocupación estadounidense de que los últimos ataques israelíes puedan influir en la negociación con el régimen iraní. Aunque Netanyahu asegurara ayer que Israel seguirá golpeando a Hizbulá con "fuerza, precisión y determinación en cualquier lugar necesario hasta que restablezcamos la plena seguridad de los habitantes del norte", no tendrá más remedio que ordenar un cese de los ataques si así se lo pide Trump. Este le llamó por teléfono el miércoles por la noche para pedir que modere sus acciones militares en Líbano 24 horas después de dar luz verde a su continuación excluyéndolos de la tregua con Teherán. Al convencerse con las palabras de Washington y las bombas de Israel de que no fue incluido en el acuerdo de alto el fuego de dos semanas en Irán, Hizbulá reanudó este jueves sus ataques. Paralelamente a la intensificación de la ofensiva aérea y la continuación de la operación terrestre de Israel en el sur del Líbano, el grupo chií lanzó decenas de proyectiles y drones contra las localidades israelíes como "respuesta a la violación del alto el fuego" y prometió que continuará "hasta que cese la agresión israelí-estadounidense contra Líbano y su pueblo". Hizbulá, que se opone a cualquier diálogo de Líbano con Israel, confía en la presión de Irán a los mediadores (Pakistán, sobre todo) para que a su vez presionen a Estados Unidos para llevar a Israel a cesar sus ataques. En lo que parece la recta final de la miniguerra en Líbano tras el cese de la gran guerra regional en torno a Irán, el líder de Hizbulá, Naim Qassem, es un objetivo de los servicios de Inteligencia de Israel, tal y como le recordó el ministro de Defensa, Israel Katz, amenazándole con el mismo final que el llamado Líder Supremo de Irán, Ali Jamenei, el líder de Hamas, Yehie Sinwar, y el jefe de Hizbulá en las últimas décadas, el poderoso Hassan Nasrala, muerto en un bombardeo israelí a finales de septiembre del 2024. Desde ese mes, Líbano no recuerda unas oleadas de ataques tan letales como las de esta semana. Entre los muertos, el secretario personal y sobrino de Qassem, Ali Yusuf Hasrshi. "El grupo terrorista Hizbulá anhela un alto el fuego y sus patrones iraníes también presionan y amenazan por su temor a que Israel aplaste a Hizbulá", dijo Katz, señalando que los ataques del miércoles mataron «a más de 200 terroristas elevando el número total de muertos (de Hizbulá) en esta campaña a más de 1.400, más del doble de los caídos en la Segunda Guerra del Líbano». Desde el inicio de la ofensiva israelí en respuesta al primer ataque de Hizbulá como apoyo a Irán el pasado 2 de marzo, alrededor de 1.700 personas han muerto en Líbano, según el ministerio de Sanidad de este país en un balance que no diferencia entre civiles y combatientes. En el lado israelí, han muerto 11 soldados en el sur del Líbano y varios civiles en el norte de Israel. Los habitantes de esta zona siguen entre refugios y sirenas, en contraste con los del resto del país que, sin la amenaza de los misiles balísticos iraníes, han vuelto a la rutina con la reapertura del curso escolar, el levantamiento del aeropuerto de Ben Gurion. En un mensaje ya de noche a los habitantes del norte cercanos a la frontera libanesa, Netanyahu indicó que el inicio del diálogo directo con Beirut tiene dos objetivos: "Desarmar a Hizbulá y un acuerdo de paz histórico y duradero entre Israel y Líbano".