← Volver
ABC ·

El Ejecutivo presiona con un adelanto electoral si Junts tumba el decreto de vivienda

Resumen

La decisión de Junts de tumbar los dos decretos de vivienda que el Consejo de Ministros aprobó el martes ha generado un verdadero seísmo en el Gobierno. El impacto ha sido devastador, pero en el Gabinete quieren tornar ... esta sensación de fracaso en oportunidad. A lomos de la movilización social en las calles, cargos socialistas y ministros consideran que el contexto es propicio para llamar a las urnas y así lo están trasladando tanto internamente como a este diario.

«Es la hora de la verdad». La decisión de Junts de tumbar los dos decretos de vivienda que el Consejo de Ministros aprobó el martes ha generado un verdadero seísmo en el Gobierno. El impacto ha sido devastador, pero en el Gabinete quieren tornar ... esta sensación de fracaso en oportunidad. A lomos de la movilización social en las calles, cargos socialistas y ministros consideran que el contexto es propicio para llamar a las urnas y así lo están trasladando tanto internamente como a este diario. «Repartamos cartas de nuevo», aseguran, desafiantes, las fuentes consultadas. La última decisión es, en todo caso, de Pedro Sánchez , que nunca ha negado que pudiera producirse un acortamiento del mandato si se dieran las condiciones políticas para concurrir en mejores condiciones a las elecciones. Ahora, la vivienda parece un asidero oportuno. A nivel oficial, desde la Moncloa tratan de volver a situar el foco en lo que se debate y se vota hoy en el Congreso. «El Gobierno y el presidente van a hacer un ejercicio deliberado de centrarse en los dos reales decretos, por respeto a los ciudadanos y a esas medidas», aseguran.La maniobra de presión con el adelanto electoral es interna —dentro de los círculos socialistas— pero también externa, hacia Junts. A escasas horas de que el Congreso inicie la votación en la que los diputados tendrán que proclamar a viva voz su posición —se ha aprobado que sea una votación por llamamiento—, las terminales socialistas emiten en la misma frecuencia, la de una llamada a las urnas que no beneficiaría al partido de Carles Puigdemont, marcado muy de cerca en Cataluña por Aliança Catalana. «Ha llegado la hora de que PP, Vox y Junts se retraten y demuestren si, en materia de vivienda, están con la ciudadanía o con los especuladores. Con las clases medias y trabajadoras o con las élites», señalan fuentes gubernamentales.En Moncloa creen que el escenario es propicio, porque permite visibilizar que «hay un gobierno que está intentando hacer políticas buenas y valientes para la gente, pero tiene un bloqueo sistemático». Pero, de momento, tratan de aplacar las prisas y piden centrarse en la Carrera de San Jerónimo. «No hay gabinete de crisis en Moncloa», aseguran. Sin embargo, para un cargo consultado, la votación de hoy es una cuestión de confianza encubierta y asegura que, si los decretos caen, no puede saldarse sin consecuencias. «Tenemos la indignación social de nuestra parte», señalan. Más allá de retratar a los partidos de derecha —PP, Vox y Junts— en el Ejecutivo no ocultan que la vivienda ha tenido un efecto movilizador de la izquierda e, incluso, cohesionador de los partidos del espectro progresista que se negaban el pan hasta hace una semana. La posible convocatoria electoral, no obstante, volvería a sorprender al socio minoritario de coalición sin tener resuelto el horizonte de su candidatura, sin un líder definido. Además, alguno de los cargos consultados también perciben en la escenografía de esta mañana, y en la tesis del posible adelanto electoral, una partida de ajedrez entre Sánchez y Puigdemont, en el que el presidente del Gobierno necesitar recordar que quien tiene el botón nuclear de la legislatura sigue siendo él.