Italia rechaza el ultimátum del Gobierno y mantiene la suspensión del espacio Schengen con España
ResumenLa crisis que ha sucedido a la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta procedentes de Marruecos, unos 72.000 según los cálculos oficiales, amenaza con escalar al terreno de la política internacional. La reunión que mantuvieron el pasado martes los ministros de Interior de los países de la Unión Europea parecía haber rebajado la tensión de las primeras horas tras el episodio vivido en la ciudad autónoma, cuando algunos países pidieron excluir a España del espacio Schengen. Solo Italia llegó a consumar la amenaza suspendiendo el Tratado con España y endureciendo los controles aéreos y marítimos a las personas procedentes de suelo español. Este viernes, este conato de crisis institucional entre ambos países experimentó una escalada.
La crisis que ha sucedido a la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta procedentes de Marruecos, unos 72.000 según los cálculos oficiales, amenaza con escalar al terreno de la política internacional. La reunión que mantuvieron el pasado martes los ministros de Interior de los países de la Unión Europea parecía haber rebajado la tensión de las primeras horas tras el episodio vivido en la ciudad autónoma, cuando algunos países pidieron excluir a España del espacio Schengen. Solo Italia llegó a consumar la amenaza suspendiendo el Tratado con España y endureciendo los controles aéreos y marítimos a las personas procedentes de suelo español. Este viernes, este conato de crisis institucional entre ambos países experimentó una escalada. En primer lugar, el Gobierno de Pedro Sánchez emplazó a Italia a levantar ya la suspensión del espacio Schengen impuesta tras la crisis migratoria de hace más de una semana y le dio un plazo de dos días, hasta este domingo 9 de agosto, para hacerlo. "España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos", indicaron fuentes gubernamentales elevando la reclamación a categoría de ultimátum. La exigencia del Ejecutivo de Sánchez se concretó en "poner fin" a los controles y "tratar a los españoles como al resto de ciudadanos europeos". Moncloa denuncia que el pasado 1 de agosto Italia reintrodujo "los controles en frontera con España", lo cual ha afectado "a la movilidad de miles de pasajeros, generando inseguridad jurídica en pleno periodo estival". Y recuerdan que la medida se ha llevado a cabo "sin precedentes en la historia reciente", además de adoptarse "sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad". "Es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española", reiteraron las fuentes del Gobierno sobre la iniciativa. A su llegada a Colombia para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente del país, Abelardo de la Espriella, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, insistió públicamente al Gobierno de Giorgia Meloni para que retire los controles impuestos a los viajeros procedentes de España al considerar que se trata de una medida "injustificada" que atenta contra "la dignidad de los españoles". No obstante, la exigencia, que se realiza de forma directa al Gobierno de Meloni, ha estado lejos de encontrar la respuesta esperada. El ultimátum no solo ha sido rechazado por Italia, sino que el Ejecutivo transalpino está dispuesto a extender esta situación durante los próximos días. "Italia no acepta ultimátums ni imposiciones del extranjero en materia de seguridad nacional y control de fronteras", manifestó la oficina de Meloni, en un comunicado emitido en el día de ayer tras conocerse la reivindicación de España. Nada más lejos, asegura que no reconsiderará su decisión de suspender a España del acuerdo Schengen hasta, al menos, el próximo 15 de agosto, en referencia al llamamiento en redes sociales a una nueva entrada masiva, ese día, de migrantes ilegales desde Marruecos. El Gobierno italiano se marca esa fecha como tentativa porque tampoco reconsiderará su decisión "hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia". Medida temporal A pesar de la postura férrea de Italia, el gabinete de Meloni asegura que esta dura respuesta "no menoscaba la relación con un país amigo como España" y se mantiene dispuesto "a continuar un diálogo constructivo con el Gobierno de Madrid". En este sentido, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, defendió ayer que la suspensión de Schengen "es una medida de carácter temporal permitida por los tratados de la Unión Europea". Aseguran las autoridades del país que estos controles que han soliviantado al Gobierno de España se están llevando a cabo de manera selectiva. Fuentes de la Comisión Europea insistieron este viernes en que no se han producido movimientos de migrantes entre la ciudad norteafricana española de Ceuta y la Europa continental, tratando de rebajar la escalada de tensión entre ambos países.