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Expansión ·

Ángel Simón será el nuevo presidente de Indra en sustitución de Ángel Escribano

Resumen

La lucha de poder por la presidencia de Indra entre Ángel Escribano y Moncloa se saldó ayer con la celebración de un consejo extraordinario en el que el presidente de la compañía presentó su dimisión y Sepi, el mayor accionista de Indra con un 28% del capital, presentó ya a su candidato para sustituirle. El elegido es Ángel Simón, ex consejero delegado de CriteriaCaixa. Ángel Escribano se vio obligado ayer a dar un paso atrás al no conseguir sobrevivir a la presión del Gobierno para forzar su salida como presidente, ante el distanciamiento con el directivo por la polémica en torno a la fusión entre Indra y Escribano Mechanical and Engineering (EMandE), empresa propiedad de Ángel y Javier Escribano, presidente y consejero dominical de Indra, al poseer EMandE un 14,3% del capital del grupo de tecnología y Defensa. La relación se empezó a deteriorar ante el impacto político que estaba generando el conflicto de interés de Ángel Escribano en la operación, al ser presidente de Indra y dueño de EMandE, pese a que tanto Moncloa como Sepi lo conocían desde el inicio del estudio de la integración.

La lucha de poder por la presidencia de Indra entre Ángel Escribano y Moncloa se saldó ayer con la celebración de un consejo extraordinario en el que el presidente de la compañía presentó su dimisión y Sepi, el mayor accionista de Indra con un 28% del capital, presentó ya a su candidato para sustituirle. El elegido es Ángel Simón, ex consejero delegado de CriteriaCaixa. Ángel Escribano se vio obligado ayer a dar un paso atrás al no conseguir sobrevivir a la presión del Gobierno para forzar su salida como presidente, ante el distanciamiento con el directivo por la polémica en torno a la fusión entre Indra y Escribano Mechanical and Engineering (EMandE), empresa propiedad de Ángel y Javier Escribano, presidente y consejero dominical de Indra, al poseer EMandE un 14,3% del capital del grupo de tecnología y Defensa. La relación se empezó a deteriorar ante el impacto político que estaba generando el conflicto de interés de Ángel Escribano en la operación, al ser presidente de Indra y dueño de EMandE, pese a que tanto Moncloa como Sepi lo conocían desde el inicio del estudio de la integración. En un primer momento, Sepi lanzó mensajes indirectos a Ángel Escribano para que diera un paso a un lado si quería que la operación siguiera adelante. Sin embargo, éste no se dio por enterado, obligando a Sepi a pronunciarse oficialmente el 18 de marzo en un comunicado a la CNMV en el que pedía poner fin al conflicto de interés para allanar el camino de la fusión. Escribano no recogió el guante. No solo rehusó dimitir, sino que EMandE concluyó la negociación con Indra, dando carpetazo a la operación. Ante el enconamiento de la situación, el director de la Oficina de Asuntos Económicos del Gabinete de Presidencia del Gobierno, Manuel de la Rocha, llamó a capítulo a Escribano en una reunión en Moncloa, en la que éste volvió a rechazar una dimisión. Sin embargo, Ángel Escribano, que también esquivó su destitución en el consejo ordinario del pasado 25 de marzo, al no tener Sepi el respaldo de una mayoría del consejo, decidió ayer renunciar a la presidencia de Indra y a su puesto como consejero ejecutivo. Escribano tuerce el brazo Ángel Escribano envió ayer una carta al máximo órgano de gobierno de Indra con su dimisión como presidente ejecutivo, consejero y presidente de la comisión delegada ejecutiva y de la comisión de estrategia. En su misiva, Escribano resalta que desde su llegada a la empresa ha trabajado "con el desafío de posicionar a Indra como motor de la industria nacional de Defensa". Sin embargo, señala que los hechos de las últimas semanas generaron una situación que, además del desgaste personal, "amenaza con comprometer" los objetivos que le hicieron ser presidente de Indra. "Fiel a los valores de responsabilidad y lealtad que siempre he defendido, no puedo permitir que mi continuidad pueda interferir en la estabilidad de la compañía, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores", añade el directivo en la carta. La decisión de Ángel Escribano de dar un paso a un lado era cuestión de tiempo, ya que era muy complicado resistir enfrentado al Gobierno como presidente de una empresa participada en un 28% por Sepi. Además, tanto Indra como EMandE dependen de los contratos públicos de Defensa que adjudica el Ejecutivo, por lo que tenerlo en contra afectaría directamente a ambas. Ante la dimisión del presidente, el consejo, a través de la consejera independiente coordinadora, Virginia Arce, en coordinación con la comisión de nombramientos y retribuciones inició ayer el plan de sucesión, con un nombre sobre la mesa: Ángel Simón. A petición de Sepi, el ex-CEO de CriteriaCaixa fue propuesto ayer en el consejo como presidente no ejecutivo de la compañía, un cargo en el que tendrá funciones más institucionales, mientras que la labor ejecutiva recaerá en el CEO, José Vicente de los Mozos, el impulsor del plan estratégico Leading the Future, que ha llevado a Indra a resultados financieros récord en el último ejercicio. De esta forma, se da un vuelco al organigrama adoptado por el grupo en abril de 2024, cuando Indra dotó de funciones ejecutivas al anterior presidente, Marc Murtra, que en enero de 2025 dejó la empresa al ser nombrado presidente de Teléfonica. Ángel Escribano mantuvo esas funciones ejecutivas al relevar a Murtra en la presidencia. Nueva era pos-Escribano Con el aterrizaje de Ángel Simón como presidente, con un perfil más institucional, y la continuidad de José Vicente de los Mozos como consejero delegado, Indra estrenaría un nuevo organigrama de gobernanza, pero también una nueva etapa con una mayor paz institucional, con la que espera frenar la sangría en Bolsa que está sufriendo en los últimos tiempos por la polémica de su anterior presidente con Moncloa y el descarrilamiento de una operación que era estratégica para Indra en su anhelo de ser el campeón nacional de Defensa. Simón y De los Mozos tendrán que liderar la compañía en un entorno de fondos expansivos en Defensa. Además, deberán revisar los objetivos del plan Leading the Future, cuyos hitos se están cumpliendo antes de tiempo y en el que habrá que buscar una alternativa a la fallida fusión con EMandE.