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Fernando Clavijo: «No había ninguna necesidad de que España acogiese ese crucero»

Resumen

Canarias recibirá en las próximas horas el crucero MV Hondius, que zarpó de Cabo Verde el pasado miércoles por la noche ante la negativa de las autoridades de ese país a permitirle atracar y desembarcar tras un brote mortal de hantavirus. Canarias, presidido por Fernando Clavijo (San Cristóbal de La Laguna, 10 de agosto de 1971), se ha opuesto a esta decisión, pactada por el Gobierno de España con la OMS, y ha sido muy crítico con la elección de la isla de Tenerife para acoger al buque.— En unas horas atracará en Tenerife el crucero afectado por el brote. ¿Cree que el Gobierno de España ha actuado de espaldas a Canarias?— Creo que el Gobierno de España ha tomado decisiones sin contar con la comunidad autónoma de Canarias. No ha habido una buena coordinación ni un flujo de información adecuado.

Canarias recibirá en las próximas horas el crucero MV Hondius, que zarpó de Cabo Verde el pasado miércoles por la noche ante la negativa de las autoridades de ese país a permitirle atracar y desembarcar tras un brote mortal de hantavirus. El Gobierno de ... Canarias, presidido por Fernando Clavijo (San Cristóbal de La Laguna, 10 de agosto de 1971), se ha opuesto a esta decisión, pactada por el Gobierno de España con la OMS, y ha sido muy crítico con la elección de la isla de Tenerife para acoger al buque.— En unas horas atracará en Tenerife el crucero afectado por el brote. Su Gobierno se oponía. ¿Cree que el Gobierno de España ha actuado de espaldas a Canarias?— Creo que el Gobierno de España ha tomado decisiones sin contar con la comunidad autónoma de Canarias. No ha habido una buena coordinación ni un flujo de información adecuado. Espero que, tras la reunión que mantuve ayer con la ministra de Sanidad, Mónica García, todo eso cambie y se pueda reconducir la situación, porque es lo mejor para todos.Noticia relacionada general No No Fernando Clavijo ante la visita del Pontífice: «Espero que el Papa sea capaz de remover voluntades de las instituciones europeas» Joan Guirado— ¿Tiene la sensación de que, si en lugar de Canarias hubiera sido otro territorio gobernado por un partido de distinto color político, se habría actuado igual?— La verdad es que no quiero entrar en eso, porque estamos en plena gestión de una emergencia y, por tanto, creo que debemos concentrar todos los esfuerzos en que las cosas se hagan bien, con seguridad, protección e información. Y, desde luego, las decisiones deben velar por el traslado y la evacuación de todos esos pasajeros, pero también garantizar plenamente la seguridad del pueblo canario.A partir de ahí, las especulaciones sobre colores políticos y gobiernos deben quedar para después. El momento de depurar responsabilidades políticas por la gestión de esta situación llegará más adelante. Ahora las instituciones tenemos que estar coordinadas, actuar con lealtad y compartir información para dar la mejor respuesta posible a la ciudadanía. Es nuestra obligación.— Hay quien incluso ha llamado insolidarios a los canarios…— Nadie puede llamar insolidaria a Canarias, absolutamente nadie, porque creo que con la inmigración hemos dado un ejemplo al mundo. Por eso, entre otras cosas, su santidad el Papa ha decidido venir a Canarias: para visibilizar la injusticia en el tratamiento al migrante y cómo el pueblo canario, a pesar de haber tenido que afrontar prácticamente en solitario las consecuencias del fenómeno migratorio, ha actuado con valores cristianos y con humanidad, velando siempre por el interés general de la ciudadanía.Por tanto, quienes hablan de insolidaridad están confundiendo la exigencia de seguridad, protocolos, información, coordinación y lealtad institucional —que es lo que pide Canarias— con la actuación que, a nuestro juicio, ha tenido el Gobierno de España y que consideramos incorrecta.Nosotros seguimos defendiendo que España no tenía ninguna obligación legal de acoger ese buque y que el operativo que ahora se va a desplegar aquí podría haberse organizado perfectamente en Cabo Verde. Seguimos sosteniendo, por tanto, que esto se podría haber resuelto antes, sin necesidad de una travesía de tres o cuatro días, y utilizando dos aeropuertos internacionales, el de la isla de Sal y el de Praia, en Cabo Verde, que sin duda habrían permitido dar una respuesta adecuada.- Precisamente el Papa ha elegido Canarias como uno de los destinos de su visita a España. Su Gobierno, a diferencia de otras autonomías, ha decidido colaborar con la Diócesis de Canarias. ¿Por qué?- Sí, vamos a destinar recursos económicos en forma de subvención a los dos obispados. Invitamos a Su Santidad a visitar Canarias y consideramos lógico colaborar para sufragar los costes de la delegación. Lo hacemos con total normalidad: es una visita inédita en la historia del archipiélago y supone un enorme reto logístico.A diferencia de otros territorios, como Madrid o Barcelona, no asumiremos directamente los gastos de organización. Optamos por canalizar la ayuda a través de una subvención a los obispados, que serán los encargados de gestionar todo el dispositivo.Durante su visita a Gran Canaria el Papa visitará el muelle de Arguineguín, donde miles de inmigrantes se hacinaron durante la pandemia-¿Cuánta gente esperan en las islas durante la visita?-Es difícil hacer una estimación precisa. Solo como referencia, hay ya 1.500 periodistas acreditados de todo el mundo. Aunque la visita del Papa será a Gran Canaria y Tenerife, se están organizando desplazamientos desde otras islas como El Hierro, La Palma, La Gomera, Lanzarote y Fuerteventura.Los principales actos serán las misas en el Estadio de la Unión Deportiva Las Palmas y en el muelle de Santa Cruz, con capacidades aproximadas de 40.000 y 50.000 personas, respectivamente. Esperamos una afluencia muy elevada, tanto de fieles nacionales como de visitantes internacionales.- El Papa visitará el muelle de Arguineguín, que durante la pandemia se convirtió en símbolo de la crisis migratoria. ¿Qué espera de ese momento y de su posible papel como mediador tras su paso por las islas?- Conviene recordar lo que ocurrió en aquel muelle, que llegó a conocerse como «el muelle de la vergüenza»: hacinamiento, personas durmiendo a la intemperie y vulneraciones de derechos humanos. Aquella situación se produjo con gobiernos formados por el PSOE y Podemos, que se definían como progresistas, tanto en Canarias como en España. Recordemos que fue necesaria la intervención judicial para ponerle fin.En un momento especialmente difícil, cuando Canarias se sentía desatendida, una de las primeras personas que nos escuchó y nos abrió puertas fue el Papa Francisco. A partir de ahí comenzó a abrirse un camino.Por eso, la visita tiene un fuerte componente simbólico. Confiamos en que el mensaje del Papa remueva voluntades de las instituciones europeas, especialmente en un contexto en el que la Unión Europea debe avanzar en su política migratoria. Sería deseable que se refuerce un enfoque más humano, respetuoso con los derechos internacionales y basado en la dignidad de las personas.50.000 personas Es la capacidad que tendrá la mayor misa del Papa en Canarias. La acogerá el muelle de Santa Cruz, en la capital tinerfeña, mientras que en Gran Canaria el oficio se celebrará en el Estado de la Unión Deportiva Las Palmas, con capacidad para 40.000 personas.- ¿Hay algún detalle de la visita que aún no se conozca o qué recuerdo cree que se llevará el Pontífice de Canarias?- Espero que se lleve la imagen de un pueblo que ha sabido responder con dignidad a una situación extremadamente compleja. Canarias ha soportado una presión migratoria muy intensa, en ocasiones en soledad, y con recursos limitados. Islas como El Hierro han vivido momentos especialmente duros.Aun así, la sociedad canaria ha estado a la altura. Se ha defendido el interés superior del menor y, pese a las dificultades, no se ha caído ni en el rechazo ni en el abandono. Al contrario, se ha mantenido una actitud de acogida hacia quienes llegaban huyendo del hambre o de conflictos.Esa es, en el fondo, la razón por la que esta visita tiene tanto sentido. Canarias es una tierra con historia de emigración que hoy también es tierra de acogida. Esa es la imagen que me gustaría que el Papa se llevara.