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El alto cargo de Ribera detenido reclutó a fieles para blindar a Forestalia

Resumen

El subdirector del área de Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Eugenio Domínguez, se montó una «guardia pretoriana» con personal externo a su departamento, concretamente de la empresa pública Tragsatec. Domínguez, según el atestado de la Guardia Civil que ... ya obra en manos del titular del juzgado de instrucción número 1 de Teruel, asignaba la mayoría de proyectos de Forestalia a Tragsatec para excluir completamente a los técnicos del departamento que en ese momento dirigía Teresa Ribera y que no compartían los criterios.El alto cargo del ministerio, que fue detenido la semana pasada junto a una decena de personas más en el marco de la operación Perserte, tomó la decisión de «externalizar» la mayoría de declaraciones de impacto ambiental tras comprobar la «complejísima aprobación» y las «dificultades técnicas» que acarreaban los proyectos promovidos por la aragonesa Forestalia. Los investigadores creen que Domínguez supuestamente cobraba comisiones a través de empresas pantalla de las que él o sus familiares directos tenían participaciones, copiando el método Cerdán , tal como avanzó ayer ABC.El informe de la Benemérita señala que la gran mayoría de los informes de impacto ambiental que afectaban a la empresa con sedes en Zaragoza y Madrid fueron elaborados por Tragsatec, no por funcionarios del Ministerio para la Transición Ecológica como solía ser habitual.

El subdirector del área de Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Eugenio Domínguez, se montó una «guardia pretoriana» con personal externo a su departamento, concretamente de la empresa pública Tragsatec. Domínguez, según el atestado de la Guardia Civil que ... ya obra en manos del titular del juzgado de instrucción número 1 de Teruel, asignaba la mayoría de proyectos de Forestalia a Tragsatec para excluir completamente a los técnicos del departamento que en ese momento dirigía Teresa Ribera y que no compartían los criterios.El alto cargo del ministerio, que fue detenido la semana pasada junto a una decena de personas más en el marco de la operación Perserte, tomó la decisión de «externalizar» la mayoría de declaraciones de impacto ambiental tras comprobar la «complejísima aprobación» y las «dificultades técnicas» que acarreaban los proyectos promovidos por la aragonesa Forestalia. Los investigadores creen que Domínguez supuestamente cobraba comisiones a través de empresas pantalla de las que él o sus familiares directos tenían participaciones, copiando el método Cerdán , tal como avanzó ayer ABC.El informe de la Benemérita señala que la gran mayoría de los informes de impacto ambiental que afectaban a la empresa con sedes en Zaragoza y Madrid fueron elaborados por Tragsatec, no por funcionarios del Ministerio para la Transición Ecológica como solía ser habitual. En algunos casos, según relatan los investigadores, algunos de esos informes venían ya redactados a falta de estampar la firma que diera validez legal a algo que los propios técnicos de Transición Ecológica no veían dentro de la legalidad.Noticia relacionada general No No La trama de Forestalia copió los métodos de Cerdán para cobrar presuntamente las mordidas Joan Guirado El entonces subdirector del área de Evaluación Ambiental, el último responsable de la concesión de la declaración de impacto ambiental, optó por dejar en manos de empresas subcontratadas que, según los investigadores, le hacían a medida los informes que superasen los requisitos ambientales. Cabe recordar que la zona afectada forma parte de la Red Natura 2000, siendo esta un espacio de especial protección ambiental a nivel europeo, lo que otorga un plus de gravedad a la supuesta manipulación de las licencias.Al margen del proyecto del Clúster del Maestrazgo, el que ha provocado toda esta investigación por las anomalías de los plazos en la concesión de la licencia, fuentes de la investigación señalan a ABC que hay otros dos proyectos promovidos por Forestalia que están en el punto de mira. Se trata del 'Masía I' y el 'Masía II', ambos también en la provincia de Teruel, en este caso en la localidad de Puertomingalvo. En ambas propuestas Domínguez figura como «consejero responsable» y «técnico responsable», otorgándose todo el poder, llegando a obligar a modificar un borrador con resultado desfavorable a un «resultado favorable».El informe también destaca la relación especialmente «anómala» que se estableció entre algunos altos cargos y funcionarios de la administración y el presidente de Forestalia, Fernando Samper. Según los investigadores, a lo largo del tiempo se observa un cierto sometimiento de los primeros a la voluntad del empresario, que acabó logrando sus objetivos pese a que los proyectos que había presentado no siempre cumplían con todos los requisitos establecidos en la ley. A cambio de esos favores, sostienen los agentes, la empresa habría abonado hasta 5,2 millones de euros en concepto de comisiones que, según la investigación, supuestamente habrían ido a parar principalmente al alto cargo de Ribera. Además del dinero que presuntamente se le abonó a través de empresas interpuestas, también habría sido presuntamente beneficiario de regalos en especies como un coche de alta gama valorado en más de 80.000 euros. El informe adjunta un listado detallado de todas las propiedades de Domínguez, entre las que figuran distintos vehículos.Al margen del ministerioLa principal misión de esta «guardia pretoriana» de Eugenio Domínguez, además de garantizar la luz verde a los proyectos de Forestalia, era que quedase el mínimo registro de todo en los canales oficiales del ministerio. Así, según lo describe la Guardia Civil, en algunos casos la documentación se incorporaba a la plataforma sin pasar previamente por el registro del departamento dirigido por Ribera, rompiendo así de forma intencionada la cadena de custodia administrativa. Él mismo se autoasignaba los proyectos relativos a Forestalia para tener un mayor control sobre los mismos.De esta forma, apuntan los investigadores, se dificultaba o cuando no impedía la trazabilidad de la entrada de dicha documentación, evitando así el control habitual y favoreciendo que el expediente se vehiculase por unos cauces paralelos a los legalmente establecidos. Algunos de los testimonios con los que se han entrevistado los investigadores incluso hablan de la entrega de documentación relativa a Forestalia de forma directa, siendo el propio Eugenio Domínguez el receptor de la misma, normalmente almacenada en memorias digitales de pequeño formato.