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La hora de Mourinho: "Quiero saber lo que espera el Madrid de mí..."

Resumen

Esa es la frase que más repetían desde el entorno de José Mourinho en las horas previas a un partido destinado a marcar el cierre de una etapa… y el inicio de otra. Su Benfica trataba de apurar sus últimas opciones de alcanzar la segunda plaza, la única que todavía le permitiría clasificarse para la próxima edición de la Champions, mientras el ruido sobre su futuro crecía fuera del campo. El acuerdo, insisten, todavía no está firmado, pero las conversaciones avanzan y el escenario está muy cerca de concretarse. En su entorno evitan dar nada por cerrado, aunque admiten que el regreso está sobre la mesa.

Está muy tranquilo. Muy calmado". Esa es la frase que más repetían desde el entorno de José Mourinho en las horas previas a un partido destinado a marcar el cierre de una etapa… y el inicio de otra. Su Benfica trataba de apurar sus últimas opciones de alcanzar la segunda plaza, la única que todavía le permitiría clasificarse para la próxima edición de la Champions, mientras el ruido sobre su futuro crecía fuera del campo. El acuerdo, insisten, todavía no está firmado, pero las conversaciones avanzan y el escenario está muy cerca de concretarse. En su entorno evitan dar nada por cerrado, aunque admiten que el regreso está sobre la mesa. Una posibilidad que agradaría incluso a Arbeloa: "Mourinho es el número uno; si vuelve al Real Madrid, estaré muy feliz". Sin embargo, la tensa situación que ha vivido el equipo portugués en las últimas semanas ha obligado a Mourinho a llegar a este tramo final centrado únicamente en el presente. Porque en su cabeza no pasaba otra cosa que seguir compitiendo. Sin ansiedad. Sin prisas. Sin distracciones. Así lo dejó claro esta semana: "Desde el momento en que entramos en esta última fase, decidí que no quería escuchar a nadie, que quería estar aislado en mi espacio de trabajo". "Durante la semana pidió a los jugadores que se concentren en el partido y no en el ruido: olvidar los arbitrajes, olvidar la posibilidad de su salida y no dejar de creer", cuentan a MARCA. Ese fue el mensaje instalado en el vestuario del Benfica. Mientras tanto, en Madrid siguen atentos y a la espera de poder concretar una firma que vuelva a unir sus caminos en busca de otro giro radical. "A partir del lunes ya podré hablar de mi futuro", explicó el propio técnico. Y ese momento ya ha llegado. Pero, el propio Mourinho confirmó las conversaciones entre Jorge Mendes, su representante, y Florentino Pérez. "Como también es verdad que no he hablado con Florentino o nadie de la estructura. Todo esto es verdad. Pero no soy tonto... y entre el club y Jorge, hay contactos. Y creo que se van a transformar en contactos conmigo durante la próxima semana", aseguró tras el último partido del Benfica. Su primera etapa en el Real Madrid cambió muchas cosas... y sirvió para recuperar anímicamente a un equipo que después terminaría dominando Europa. Pero ahora Mourinho necesita saber qué quieren de él... antes de saber si es posible decir 'no' al Madrid: "Depende de la oferta, de lo que esperen de mí. No hablamos de más o menos euros, sino de lo que esperan de mí, de si estoy en condiciones de cumplir con lo que proponen, con el perfil de trabajo que plantean", explicó. Por eso, más de una década después, esa puerta vuelve a abrirse. Pero antes de pensar en el Bernabéu, Mourinho tenía una obsesión clara: cerrar bien su historia en Lisboa. Y ese detalle ayuda a entender el momento que vive. "Tengo contrato por un año más; nadie obligó al Benfica a renovarlo; pero al no renovarlo, mantuvimos abierta esta cláusula unos días, lo que me da la posibilidad de irme si así lo decido", explica sobre su situación y el ruido. En ese eco vuelve a aparecer el club blanco. No es un club cualquiera en su carrera. Es el club donde construyó una de las etapas más intensas de su trayectoria, y también de una tensión interna que acabó marcando su salida. Ahora, el contexto no es muy distinto. Un vestuario al borde del colapso y la sensación de que el proyecto necesita una reacción inmediata. En ese escenario, el nombre de Mourinho reaparece como una solución de impacto inmediato. Una solución de urgencia para tiempos de urgencia.