"Hyundai prefiere fabricar en plantas propias que utilizar las de terceros"
ResumenEuropa enfrenta importantes retos en producción de vehículos, ya que tiene una capacidad instalada diseñada para entre 15 y 16 millones de unidades y en la actualidad la demanda oscila entre los 11 y los 12 millones de automóviles. Por eso, son varios los fabricantes de la industria, sobre todo procedentes de China, que están analizando aprovechar plantas infrautilizadas por otras compañías para fabricar sus vehículos en la región y lograr la etiqueta de made in Europe, que permite esquivar los aranceles y acceder a ventajas frente a los modelos importados. El gigante automovilístico surcoreano Hyundai no priorizará esta estrategia, ya que prefiere apostar por capacidad propia. "Analizamos todas las alternativas, pero preferimos ser propietarios y gestionar directamente nuestras plantas en lugar de recurrir a la producción por encargo", explica José Muñoz, presidente y consejero delegado a nivel mundial de Hyundai.
Europa enfrenta importantes retos en producción de vehículos, ya que tiene una capacidad instalada diseñada para entre 15 y 16 millones de unidades y en la actualidad la demanda oscila entre los 11 y los 12 millones de automóviles. Por eso, son varios los fabricantes de la industria, sobre todo procedentes de China, que están analizando aprovechar plantas infrautilizadas por otras compañías para fabricar sus vehículos en la región y lograr la etiqueta de made in Europe, que permite esquivar los aranceles y acceder a ventajas frente a los modelos importados. El gigante automovilístico surcoreano Hyundai no priorizará esta estrategia, ya que prefiere apostar por capacidad propia. "Analizamos todas las alternativas, pero preferimos ser propietarios y gestionar directamente nuestras plantas en lugar de recurrir a la producción por encargo", explica José Muñoz, presidente y consejero delegado a nivel mundial de Hyundai. El directivo español subraya que el enfoque de Hyundai pasa por invertir donde detecta oportunidades a largo plazo y afirma que Europa es "un mercado estratégico", donde el grupo apuesta por capacidad de fabricación que esté bajo su "control". En su opinión, el exceso de capacidad se corrige "reduciendo la oferta, impulsando la demanda o con una combinación de ambas", por lo que, como no se espera un repunte de la demanda, "será la oferta la que se ajuste". El directivo confirma que Hyundai mantendrá la producción en Europa, en sus plantas de Turquía y República Checa, aunque destaca que los costes laborales, energéticos y de compliance son superiores a las de Asia o EEUU. "El made in Europe es un objetivo loable, pero requiere precios energéticos competitivos, una tramitación de permisos ágil, incentivos sustanciales y reconocimiento de que se compite a nivel mundial por la inversión", explica, al tiempo que destaca que un marco rígido del made in Europe no conseguirá los objetivos de descarbonización y de localización industrial. "Hace años, Hyundai tomó una decisión estratégica: localizar la producción en mercados clave. No esperamos a que los aranceles nos obligaran, nos adelantamos a este escenario", afirma Muñoz, que añade que el impacto de los aranceles sobre Hyundai es menor gracias a su estrategia de producción local. No obstante, el directivo indica que los efectos de los aranceles podrían afectar a su volumen global de producción, aunque este impacto se ha "amortiguado" por la localización regional de la producción. Además, confirma que analiza "muy de cerca" la política comercial, evaluando de forma continua si conviene trasladar producción, ajustar el aprovisionamiento u optimizar la red industrial global. Por ello, Muñoz defiende una política comercial basada en "reglas de juego justas, con transparencia, reciprocidad y coherencia". Recuerda, además, que los fabricantes necesitan "previsibilidad" y que cada mercado tienes sus normas particulares, pero que estas deben aplicarse "por igual" a todos. "Todo el mundo intenta dar con la fórmula para fabricar vehículos eléctricos de forma rentable y a gran escala. Para Hyundai, el reto está en la ejecución. Tenemos los productos, la tecnología, la capacidad industrial y el impulso de marca. Ahora toca ejecutar sin fallos en más de 200 mercados", dice Muñoz, que apadrina hoy en Valencia el acto de graduación de los programas Executive Education de EDEM Escuela de Empresarios, junto a Juan Roig, presidente de Mercadona. Desde Hyundai observan con "respeto" la ofensiva de las marcas chinas fuera de su mercado local y ven estas marcas unos "competidores plenamente legítimos, con escala, tecnología y una política de precios muy agresiva". Para Muñoz, las firmas chinas parten con ventaja en cuanto a precio al principio, pero resalta que Hyundai tiene mejor valor residual, menos costes de uso, una red de concesionarios más sólida y fiabilidad contrastada. Además, subraya que mientras estos grupos exportan desde China, Hyundai produce localmente. Reconoce, sin embargo, paralelismos entre el desembarco actual de las marcas chinas y el de las japonesas y coreanas en los años 80, pero con diferencias como la "enorme escala" de los chinos en su mercado, su tecnología avanzada en el vehículo eléctrico y su velocidad de expansión. "Hyundai ya recorrió ese camino. En los 90 éramos la marca asequible. Elevamos la calidad, apostamos por el diseño, reforzamos el valor de la marca y nos ganamos la confianza. Las marcas chinas afrontarán el mismo recorrido. Algunas triunfarán. Otras se quedarán por el camino".