EM&E (Escribano) se retira de la negociación para la integración con Indra
ResumenLos hermanos Ángel y Javier Escribano, presidente y consejero dominical de Indra, respectivamente, han hecho un movimiento sorpresa ante la presión del Gobierno para forzar la salida de Ángel Escribano de la presidencia. Los propietarios de Escribano Mechanical and Engineering (EMandE), que posee un 14,3% de Indra, han decidido poner fin a la negociación en curso para una eventual integración de su compañía con Indra. Los hechos se aceleraron en apenas 24 horas, en las que se sucedieron mensajes indirectos y directos, con comunicaciones incluidas a la CNMV por parte de Sepi y, tras la decisión de los dueños de EMandE, de la propia Indra. Los Escribano comunicaron ayer al consejo de Indra, en una reunión extraordinaria convocada por su presidente, su decisión de retirarse de la operación de integración con Indra, al considerar que "no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación entre Indra Group y EMandE".
Los hermanos Ángel y Javier Escribano, presidente y consejero dominical de Indra, respectivamente, han hecho un movimiento sorpresa ante la presión del Gobierno para forzar la salida de Ángel Escribano de la presidencia. Los propietarios de Escribano Mechanical and Engineering (EMandE), que posee un 14,3% de Indra, han decidido poner fin a la negociación en curso para una eventual integración de su compañía con Indra. Los hechos se aceleraron en apenas 24 horas, en las que se sucedieron mensajes indirectos y directos, con comunicaciones incluidas a la CNMV por parte de Sepi y, tras la decisión de los dueños de EMandE, de la propia Indra. Los Escribano comunicaron ayer al consejo de Indra, en una reunión extraordinaria convocada por su presidente, su decisión de retirarse de la operación de integración con Indra, al considerar que "no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación entre Indra Group y EMandE". "El proceso de análisis de la referida potencial operación se da por concluido", señalaba el texto remitido ayer a la CNMV, al que se sumó otro posterior en el que Indra daba también por finalizado el proceso de negociación. El movimiento se produce como respuesta a la presión que ha estado ejerciendo Moncloa, a través de la Sepi, propietaria del 28% de Indra, para forzar la salida de Ángel Escribano de la presidencia, al haberse deteriorado las relaciones con un ala del Gobierno y por existir un conflicto de interés evidente en dicha operación, al ser Ángel Escribano presidente de Indra y dueño de EMandE -algo que se puso sobre la mesa desde el primer momento y que no impidió iniciar el estudio de la operación y de las negociaciones entre las partes-. La Sepi mandó durante meses mensajes velados a Escribano para que diera un paso a un lado que permitiera allanar una operación que tanto el mercado como el consejo de administración consideran que tiene sentido estratégico para Indra. De hecho, el pasado diciembre, el consejo de Indra, con la aprobación de los tres vocales de Sepi, confirmó que esta integración tenía "encaje estratégico", mientras que en enero autorizó al CEO, José Vicente de los Mozos, a iniciar los contactos con Javier Escribano, presidente de EMandE, para perfilar los detalles de la eventual fusión. Sin embargo, el pasado miércoles, Sepi decidió mandar su primer mensaje oficial, a través de la CNMV, pidiendo de forma tácita la salida de Escribano para poder continuar el proceso de análisis. Sepi mostró su "preocupación" por la influencia que está teniendo el conflicto de interés en la operación y exigió resolverlo, para continuar con la revisión estratégica. Sin embargo, lejos de recoger el guante, Escribano confirmó su decisión de mantenerse en la presidencia de Indra, al considerar que tiene el apoyo del Ministerio de Defensa, así como de gran parte del consejo de administración (salvo Sepi y Sapa) y de los accionistas minoritarios, ya que cada vez que ha habido rumores sobre su salida, la acción se ha desplomado. Ayer, tras conocerse la decisión de no seguir adelante con la fusión, los títulos de Indra llegaron a caer casi un 17% en Bolsa. Finalmente cerraron con una bajada del 12,28%. Con su retirada de la negociación con Indra, los hermanos Escribano consideran que han cumplido con la exigencia de la Sepi de acabar con el conflicto, aunque desde el ente público no opinan de la misma forma. Sepi creía que con su comunicado a la CNMV podía forzar la renuncia de Escribano, pero el presidente de Indra no ha querido dar un paso atrás. Al revés, ha dado un giro a la situación poniendo fin al proceso de negociación. De hecho, Escribano reaccionó ayer rápidamente al movimiento de Sepi convocando una reunión de urgencia del consejo de administración, en el que ratificó su decisión de quedarse y comunicó la renuncia de EMandE a la integración. Durante el encuentro, según confirman fuentes conocedoras, no se pidió ni se votó su destitución. El informe de gobierno corporativo de Indra no recoge un posible blindaje para el presidente en caso de destitución y sí para el consejero delegado. Ahora, con Escribano aún en la presidencia y la operación cancelada, la pelota está en el tejado de Moncloa y de Sepi. Si quieren un cambio al frente de Indra tendrán que tomar la iniciativa y no esperar ya a una renuncia. Reacciona el Gobierno La polémica sobre la gobernanza de Indra ha llegado hasta las más altas esferas del Gobierno, siendo la primera vez en la que en que primeros espadas del Ejecutivo reaccionaron ante la exigencia de Sepi de acabar con el conflicto de interés para proseguir el análisis de la operación. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó ayer que Sepi estaba "trabajando con Indra" para resolver "el supuesto problema de conflicto de interés" que se ha planteado, mientras que la ministra de Hacienda -de la que depende la Sepi-, María Jesús Montero, reconoció que el Ejecutivo desconocía la intención de Indra de explorar una integración con EMandE cuando se nombró presidente a Escribano. Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, confirmó por su parte que han vigilado el cumplimiento del protocolo para evitar el conflicto de interés en la operación.