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El País ·

Comuns acuerda con el PSC retirar sus candidaturas al Senado en Girona, Lleida y Tarragona

Resumen

El acuerdo entre socialistas y la confluencia de izquierdas que lidera Ada Colau para el Senado ha aterrizado este martes en las cuatro provincias catalanas. En sendos comunicados, el PSC y Comuns —que forma parte del Frente Amplio— han explicado que solo competirán en la demarcación de Barcelona. Los de Colau renuncian a presentar candidatura por los escaños de Girona, Lleida y Tarragona, a cambio de que los socialistas les cedan uno de los que obtendrán por designación autonómica. El movimiento, han explicado, busca frenar al Partido y Popular y Vox, pero si se miran los datos históricos afecta realmente a Esquerra.

El acuerdo entre socialistas y la confluencia de izquierdas que lidera Ada Colau para el Senado ha aterrizado este martes en las cuatro provincias catalanas. En sendos comunicados, el PSC y Comuns —que forma parte del Frente Amplio— han explicado que solo competirán en la demarcación de Barcelona. Los de Colau renuncian a presentar candidatura por los escaños de Girona, Lleida y Tarragona, a cambio de que los socialistas les cedan uno de los que obtendrán por designación autonómica. El movimiento, han explicado, busca frenar al Partido y Popular y Vox, pero si se miran los datos históricos afecta realmente a Esquerra. “Es una responsabilidad democrática de las fuerzas progresistas y catalanistas frenar el paso de la derecha y la extrema derecha en el Senado”, justifican los textos enviados por las dos formaciones, que además certifican que esa institución en manos de la mayoría absoluta del PP “se ha convertido en una Cámara de bloqueo para las iniciativas del Gobierno”. El acuerdo consta solo de dos puntos e implica que PSC y Comuns solo competirán en Barcelona. Los de Ada Colau se comprometen a retirar las candidaturas en las circunscripciones de Girona, Lleida y Tarragona. Allí sí se presentará el PSC. A cambio de esa cesión, los socialistas designarán a un senador autonómico a propuesta de los Comuns. La decisión llega después de que, en un movimiento inédito, el PP haya renunciado a presentarse en tres provincias para dejar el camino abierto a Vox. Dos de ellas son catalanas: Girona y Tarragona. En la primera, por ejemplo, los socialistas se hicieron con tres de los cuatro escaños en las últimas elecciones. El otro es de Junts. Desde 2011, el PP no tiene un escaño por elección popular en Tarragona. De ahí que, en realidad, el movimiento entre socialistas y comunes afecta a Esquerra Republicana. Es esa formación la que ha obtenido el cuarto senador en ambas y una posible suma de fuerzas de las otras izquierdas le podría afectar. La batalla en realidad se centra en Barcelona, donde la competencia sí esta completamente abierta. Tres de los cuatro senadores elegidos el 23-J son del PSC y, el cuarto, es de ERC. Los republicanos, de hecho, se quedaron a unos 38.000 votos de arrebatarle uno de los escaño a los socialistas. Los comunes, por su parte, se quedaron a 68.000 votos de lograrlo por primera vez. El acuerdo PSC-Comuns recuerda a la Entesa Catalana de Progrés entre 2000 y 2011. Allí, además de los socialistas e Iniciativa —partido que recaló en la confluencia de Colau— estaban ERC e Esquerra Unida, referente de Izquierda Unida en Cataluña. En su momento, llegó a ser el tercer grupo parlamentario del Senado después del PP y el PSOE. Los republicanos rompieron ese acuerdo en 2011, un año tras romper el Gobierno tripartito en la Generalitat. Desde las filas republicana han obviado el movimiento de suma entre socialistas y comunes, que llegan además en medio del choque entre ambos espacios a causa del fracaso de una gran coalición de izquierdas a nivel estatal para el Congreso. “Si hay alguien perdido con tanto movimiento que sepa que en ERC hay un lugar refugio”, ha asegurado el portavoz adjunto en el Parlament y ahora candidato al Congreso Jordi Albert.