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Puente carga contra Feijóo, la UE, la CNMC o Juanma Moreno... pero rechaza dimitir

Resumen

Los 'martes sociales' han quedado aparcados. El Consejo de Ministros se ha dedicado de manera casi monográfica a tratar de subsanar la crisis generada por el accidente de Urda. El ministro de Transportes ha centralizado la comparecencia -y el desgaste- posterior a la reunión del ... Gabinete para explicar las medidas de respuesta que el Gobierno ha puesto en marcha.

Los 'martes sociales' han quedado aparcados. El Consejo de Ministros se ha dedicado de manera casi monográfica a tratar de subsanar la crisis generada por el accidente de Urda. El ministro de Transportes ha centralizado la comparecencia -y el desgaste- posterior a la reunión del ... Gabinete para explicar las medidas de respuesta que el Gobierno ha puesto en marcha. También ha avanzado la estrategia de respuesta que desplegará en su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso. Óscar Puente sigue ubicando la tragedia ferroviaria de la semana pasada en el ámbito de lo impredecible y defiende que su actuación antes y después del siniestro le habilita para seguir al frente de la gestión de la cartera. «A la luz de este accidente se comprueba que situaciones inverosímiles pueden llegar a suceder y, por tanto, tenemos que llegar a actuar, porque quedarnos quietos sería irresponsable. Responsabilidad, sí, en la toma de decisiones», ha señalado.En este sentido, el ministro ha aceptado «dar pie al debate» de su continuidad, pero hacerlo desde una triple vertiente que garantiza su mantenimiento en el cargo: la de la acción, la omisión y la respuesta. Bajo estas premisas, Puente ha asegurado que ni ha tomado ninguna decisión ni ha omitido ninguna decisión que haya tenido un impacto directo en la causa del accidente y que, «cuando he tenido que responder, he estado en mi puesto de trabajo dando la cara sin esconderme». Un diagnóstico que, a su juicio, le permite rechazar «ninguna» lección del PP.Así, el ministro ha señalado que puede admitir y hasta «entiende» y «comparte» los argumentos que, «de buena fe», esgrimen algunos dirigentes políticos, como Ada Colau, pero reniega de las que llegan desde el líder del PP. «No puedo admitir que ese individuo, ese sujeto [por Alberto Núñez Feijóo] me aplique a mí su doble vara de medir, ni de su partido tampoco, cuando son un ejemplo de acción, omisión y falta de respuesta», ha señalado, apelando a episodios «recientes en la memoria», en alusión a Carlos Mazón y su gestión de la dana.La estrategia de Puente, más allá de justificar su continuidad al frente de Transportes, consiste en cargar contra todos. Un fuego graneado para desviar el foco de atención. Más allá del citado ataque a Feijóo y el PP, el ministro también ha criticado al presidente de Andalucía, Juanma Moreno, por unas declaraciones en las que avanzaba que no se subiría en el AVE, «hasta que se revise la línea». Para el ministro estas declaraciones están «fuera de lugar» y no son propias de un representante público.Los dardos del titular de Transportes han traspasado fronteras y la Unión Europea también ha sido diana de los mismos. Puente se ha reconocido «contrario» a la liberalización ferroviaria, que ha aumentado el tráfico de trenes, y ha recordado que este sistema ha venido impuesto desde la UE. Revertirlo, ha reconocido, puede ser un debate que «está encima de la mesa», pero de difícil materialización, porque «jurídicamente es imposible» y porque tendría «consecuencias económicas graves» para el país. «Nunca he sido defensor de la liberalización, más bien al contrario», ha señalado, dejando otro recado, esta vez a la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC), cuyos informes -ha señalado- siempre avalaron las «bondades» de la apertura, por su impacto en el aumento de viajeros, pero «olvidándose de la cara negativa». Ahora, dice, están «bastante callados». En su opinión, tendría que haber sido Renfe quien, de manera paulatina, hubiera asumido en solitario, ese crecimiento.