Batas francesas ante los EPIs españoles y trajes con respiración autónoma: "Son seguros pero innecesarios"
ResumenUn dispositivo sobre el que se han posado los ojos de todo el mundo. «El operativo es complicado por la cantidad de organismos implicados y por el volumen de personas», explicaba ayer en este medio el director general de Salud Pública, Pedro Gullón. Los expertos apuntan que los protocolos empleados «no son nuevos y son correctos, excepto el enorme nivel de aislamiento de seguridad introducido y que, en este caso, quizás haya estado influido por la presión mediática y política sobre la gestión del caso», apunta el profesor de Epidemiología y director de la Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre de la Universidad de Oviedo e investigador de la Universidad de Oxford, Pedro Ignacio Arcos González. «Son realmente una versión reforzada de los protocolos conocidos y establecidos en la literatura para la gestión de este tipo de situaciones», puntualiza este experto, como recoge SMC.
Un dispositivo sobre el que se han posado los ojos de todo el mundo. «El operativo es complicado por la cantidad de organismos implicados y por el volumen de personas», explicaba ayer en este medio el director general de Salud Pública, Pedro Gullón. Los expertos apuntan que los protocolos empleados «no son nuevos y son correctos, excepto el enorme nivel de aislamiento de seguridad introducido y que, en este caso, quizás haya estado influido por la presión mediática y política sobre la gestión del caso», apunta el profesor de Epidemiología y director de la Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre de la Universidad de Oviedo e investigador de la Universidad de Oxford, Pedro Ignacio Arcos González. «Son realmente una versión reforzada de los protocolos conocidos y establecidos en la literatura para la gestión de este tipo de situaciones», puntualiza este experto, como recoge SMC. En esta línea Mar Faraco, jefa de Servicio de Sanidad Exterior en Huelva hace hincapié en que «en algunos aspectos, es complicado en exceso, incluso exagerado, muy posiblemente por el impacto mediático que tiene el brote a nivel local, nacional e internacional». Al tiempo que pone sobre la mesa un matiz básico que ha sido objeto de polémicas: «Un desembarco en fondeo es mucho más complicado para todos los implicados y se podría hacer con seguridad con el buque atracado. Circunstancias diferentes a la protección de la salud pública habrán pesado mucho en esta decisión», señala. El avión fletado por Francia, en el aeropuerto de Tenerife.AP Con mil ojos puestos en los pasos que daba cada país, además de los nuestros, se han podido observar algunas diferencias en las medidas tomadas. Una de ellas estaba en los trajes empleados antes de subir al avión que llevaban los contactos franceses y los españoles. Consultadas las imágenes con expertos, la jefa de Servicio de Sanidad Exterior de Huelva apunta: «El francés es suficiente. El nuestro es seguro, sí, igualmente, pero innecesario». Las diferencias entre uno y otro se deben a que los galos vestían «una bata sencilla y seguramente impermeable, unas gafas de protección ocular, las manos cubiertas con guantes y portaban una mascarilla FFP2 (de protección elevada)», analiza Faraco. Mientras tanto, entre los equipos españoles, hay personas con un mono blanco, «que protege mejor que la bata, que en este caso sería suficiente, y van con zapatillas normales, que luego serán desinfectadas. Llevan también mascarillas FFP2 y guantes», continúa. El traje naranja es un equipo de respiración autónoma o de protección del aire que se respira. «En este caso no son necesarios para el nivel de seguridad actual. Este tipo de trajes se emplean en ambientes de laboratorio de bioseguridad tipo 3 o tipo 4», explica la experta, que asume que «es lo que se disponía». Si se precisara ese nivel de seguridad, «todos los llevarían». Antes de subir al avión, a los españoles les pusieron equipos de protección individual (EPI). Faraco señala que «no se hubiera perdido seguridad con medidas adecuadas menos extremas. Pero es un único caso y con gran repercusión, hasta lo entiendo, no como técnica, como persona». Traslado de los pasajeros canadienses.AFP Para José Miguel Cisneros Herreros, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, las acciones llevadas a cabo son razonables. «El protocolo contiene medidas de alto nivel para alcanzar la prevención y el control de este brote que, en una situación con incertidumbres como esta, resultan justificadas, aunque sean molestas para los pasajeros cuarentenados», explica este experto en declaraciones recogidas por SMC. Faraco remacha con la idea de que «sin ser el foco informativo mundial (y la presión que supone esa atención), se podría garantizar la seguridad con menor complejidad».