Cinco años de las lágrimas de Messi: ¿a quién le ha ido mejor?
ResumenEl 8 de agosto de 2021, el barcelonismo vivió uno de los días más dolorosos de su historia. Leo Messi ofreció una rueda de prensa después de que el club azulgrana decidiera no renovar su contrato. A todos los culés se les rompió el corazón al ver las lágrimas del argentino mientras intentaba explicar por qué no iba a seguir en el Barcelona. Laporta había explicado que era por motivos económicos.
El 8 de agosto de 2021, el barcelonismo vivió uno de los días más dolorosos de su historia. Leo Messi ofreció una rueda de prensa después de que el club azulgrana decidiera no renovar su contrato. A todos los culés se les rompió el corazón al ver las lágrimas del argentino mientras intentaba explicar por qué no iba a seguir en el Barcelona. Laporta había explicado que era por motivos económicos. Desde entonces, ambos siguieron caminos diferentes. Con a perspectiva que da el tiempo, es el momento de preguntarse a quién le fue mejor. Leo Messi se marchó muy dolido, pero pronto se recuperó del golpe que supuso su salida de Barcelona y demostró que todavía tenía cuerda para rato. Primero jugó en Francia, donde conquistó dos Ligas con el PSG en las dos temporadas que vistió su camiseta. Durante esa etapa también ganó su séptimo Balón de Oro. Después se marchó a Miami, donde también se proclamó campeón y donde continúa en la actualidad como jugador en activo. Pero, sin duda, su mayor logro llegó en 2022, cuando ganó con Argentina el Mundial, apenas un año después de salir del Barcelona. Era el único gran trofeo que le faltaba y, por fin, fue capaz de conquistarlo. Y podría no ser el último, porque Argentina ya está en los cuartos de final de este Mundial y es una de las favoritas para levantar el trofeo. A sus 39 años, Messi sigue en plena forma, y la prueba es que es el máximo realizador de esta edición de la Copa del Mundo y el máximo goleador histórico del torneo. A Leo no le ha ido nada mal desde que dejó el Barcelona. Lo del club azulgrana es otra historia. Con la salida de Leo tocó fondo. No solo porque se marchara el mejor jugador del mundo, sino porque la entidad atravesaba una gravísima situación económica de la que ahora empieza a recuperarse. Desde entonces, el Barcelona no ha podido operar bajo la regla 1:1 y ha tenido enormes dificultades para fichar jugadores. En tres años solo fue capaz de ganar una Copa del Rey. Ha costado una barbaridad darle la vuelta a la situación económica. Y en ello también tuvo mucho que ver la marcha de Leo. El salario del argentino era muy elevado (aunque estaba dispuesto a rebajárselo un 50 %), pero los ingresos que generaba para el club también eran enormes. El Barcelona no solo perdió a un futbolista extraordinario, sino también a una auténtica máquina de generar dinero. El equipo se ha ido recuperando poco a poco. Ha vuelto a ganar títulos, encadena dos Ligas consecutivas y su juego vuelve a enamorar a la grada. Y, sobre todo, la afición ha encontrado en Lamine Yamal lo más parecido que puede existir a Messi. El canterano puede convertirse en el mejor jugador del mundo. A sus 18 años, tiene un futuro enorme por delante. La irrupción de Lamine, de alguna manera, suaviza el profundo dolor que dejó la salida de Leo.