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José Luis Trejo, neurocientífico: «Hay un momento en que el ejercicio empieza a ser dañino»

Resumen

Que el sedentarismo no es sano es algo obvio, pero, ¿puede ser mortal? Parece una exageración pero lejos de eso, los datos lo corroboran. Considerado una pandemia, es el cuarto factor de riesgo principal de mortalidad mundial, responsable del 6% de las muertes globales, principalmente ... por enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer.Que hacer ejercicio es bueno para nuestra salud es algo incuestionable.

Que el sedentarismo no es sano es algo obvio, pero, ¿puede ser mortal? Parece una exageración pero lejos de eso, los datos lo corroboran. Considerado una pandemia, es el cuarto factor de riesgo principal de mortalidad mundial, responsable del 6% de las muertes globales, principalmente ... por enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer.Que hacer ejercicio es bueno para nuestra salud es algo incuestionable. La ciencia ya está cansada de demostrar que disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, que reduce las probabilidades de padecer algunos tipos de cáncer, rebaja el riesgo de sufrir estrés y Alzheimer, mejora los síntomas de la depresión. Sin duda, nuestro cuerpo lo agradece.Eso sí, también hay que minimizar el tiempo que pasamos sentados. Advierte en una entrevista con ABC José Luis Trejo, neurobiólogo del Centro de Neurociencias Cajal del CSIC, que lleva más de dos décadas estudiando cómo el movimiento moldea nuestro cerebro y nuestra mente.En su nuevo libro, 'Neuronas en marcha' (Ed. Geoplaneta Ciencia) el investigador recopila todo lo que la ciencia sabe sobre la «neurobiología del movimiento», desde los estragos del sedentarismo hasta los límites del ejercicio excesivo.El movimiento, una fuente de salud cerebralEl cerebro interpreta la inactividad prolongada como una señal biológica negativa y activa rutas de deterioro que abocan a mala salud. Así que no basta con entrenar. Hay que estar activo, moverse, durante todo el día. Porque el movimiento es más que estar en forma, también es una fuente directa de salud cerebral.«Cuando nos movemos, aumenta el número de neuronas y la eficiencia sináptica -la forma en que una neurona se comunica con otra-, además de la eficiencia mitocondrial, que es la que alimenta a las neuronas», explica el experto en la entrevista. Traducido, que el ejercicio no solo mejora la condición física, también potencia la cognición, el estado de ánimo y hasta la capacidad de aprendizaje.El experto recuerda que numerosos estudios han demostrado que la actividad física regular reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, algunos tipos de cáncer y trastornos mentales como la depresión y la ansiedad. «El ejercicio nos hace más listos y más felices. No hay terapia farmacológica que genere más beneficios que el ejercicio, con un efecto antidepresivo tan potente y sin efectos secundarios», afirma el especialista, que no obstante, matiza que no todo vale.«Si el esfuerzo es excesivo o la intensidad supera lo que el cuerpo puede adaptarse, se convierte en un estrés no adaptativo», advierte. En ese punto, los beneficios desaparecen e incluso pueden revertirse, generando deterioro cognitivo y neuronal. «Hay un momento por encima del cual el ejercicio deja de ser maravilloso y empieza a ser dañino», señala.'Snacks' de movimiento antisedentarismoOtro aspecto clave que subraya el investigador es que el sedentarismo y el ejercicio son dos comportamientos independientes. «Podemos hacer ejercicio diario y, aun así, ser sedentarios si pasamos horas sentados. Lo ideal es introducir 'snacks' de movimiento: pequeños minutos activos cada hora para mantener el cerebro estimulado», recomienda.Para Trejo, la mejor rutina no exige horarios fijos ni grandes sacrificios: «Lo importante es hacerlo sin agobiarse. Un plan equilibrado puede incluir media hora de ejercicio aeróbico, quince minutos de fuerza, diez de equilibrio y unos minutos de relajación o meditación», resume.