Antonio Pérez (Fetico): "La huelga está politizada y los sindicatos acusan a CEOE de un bloqueo en la negociación salarial del que también son responsables"
ResumenAntonio Pérez es secretario general de Fetico, la confederación sindical independiente mayoritaria en el ámbito del comercio y con presencia creciente en multitud de sectores productivos. Comparte la preocupación por el problema de la vivienda, pero rechaza la convocatoria de una huelga general que considera "politizada". ¿Por qué no apoyan la huelga general del 11 de noviembre?Ni el Sindicato de Inquilinas ni los sindicatos de clase nos llamaron. En la convocatoria van con organizaciones anarcosindicalistas y anticapitalistas.
Antonio Pérez es secretario general de Fetico, la confederación sindical independiente mayoritaria en el ámbito del comercio y con presencia creciente en multitud de sectores productivos. Comparte la preocupación por el problema de la vivienda, pero rechaza la convocatoria de una huelga general que considera "politizada". ¿Por qué no apoyan la huelga general del 11 de noviembre?Ni el Sindicato de Inquilinas ni los sindicatos de clase nos llamaron. En la convocatoria van con organizaciones anarcosindicalistas y anticapitalistas. Por tanto, está muy politizada.¿Pero considera que está justificada?Una huelga general debe tener unas causas objetivas y muy exhaustivas. Y si es justo antes de unas elecciones, todavía hay que ser más transparentes y más pulcros con la explicación de esas causas.¿No lo han sido?Compartimos la preocupación por la vivienda, pero uno de los destinatarios de la huelga son las empresas, que no tienen capacidad para alterar la legislación o bajar el coste. Los sindicatos acusan a la CEOE de un bloqueo de la negociación salarial del que ellos también son responsables.¿Qué han hecho mal CCOO y UGT?Tienen la obligación de tender puentes y entenderse con el de enfrente. Cuando CCOO y UGT están solos y compiten entre ellos a la vez que tienen una identidad similar, se atrincheran. Cuando hay un tercero, conseguimos desbloquear.¿Hay que abrir el diálogo social a otros sindicatos?Deberíamos poder desplegar los mismos derechos que CCOO y UGT en los sectores en los que superamos el 10% de representatividad, que es el criterio a nivel nacional. Somos el sindicato más representativo en el ámbito del comercio, por ejemplo, y no tenemos esos derechos. Pedimos las mismas condiciones de representatividad en el ámbito funcional. Eso dinamizaría la negociación colectiva.¿Es un modelo injusto?Lo que nos dan los trabajadores no nos lo debería poder quitar la legislación mal entendida. Pero no se está robando a Fetico su legitimidad, sino a los trabajadores.¿Cree que CCOO y UGT han descuidado su responsabilidad de negociar convenios y de ahí el bloqueo?No es que la hayan descuidado, es que es intencionado, en base a su propio modelo sindical de negociación a través de la fuerza y la imposición.¿Cuál debe ser la estrategia?En un escenario de inflación alta como el actual hay que activar más que nunca las negociaciones para que rápidamente incrementen los salarios de los trabajadores. Si se hubiera abierto la negociación colectiva, sin miedo a la competencia sindical y de una forma más democrática, probablemente, esto no estaría bloqueado.¿El problema de la vivienda se soluciona subiendo los salarios?El aumento de los salarios debe hacerse vigilando el entorno socioeconómico. La subida de los alquileres no afecta a todos por igual. Muchos de nuestros trabajadores viven de alquiler y otros tienen pisos alquilados o comprados. Al igual que la subida del carburante, afecta a los trabajadores de manera diferente, porque algunos se desplazan en coche y otros no. Es imposible saber cómo afecta a unos y a otros.Entonces, la solución no está en la negociación colectiva...No. El problema de la vivienda no lo pueden arreglar los convenios colectivos. Arreglan un problema mucho más sencillo: meter dinero a la gente en el bolsillo para que puedan afrontar sus pagos.¿Qué piden en el sector del comercio, donde son mayoritarios?Una subida salarial del 16% a tres años, más un pago no consolidable del 3%, además de la implantación de un plan de pensiones de empresa y la reducción de la jornada laboral, pero negociada, no impuesta por ley.¿Las pensiones públicas no son suficientes?Hace falta una prestación complementaria.¿Qué balance hace de la gestión de Yolanda Díaz?Lo mejor que ha hecho ha sido subir el salario mínimo, aunque lo haya hecho con un intervencionismo no deseable, porque ha sido la única forma de que la gente haya visto crecer su salario en determinados sectores pese al bloqueo de la negociación colectiva. A nosotros no nos ha recibido en ocho años, pese a que somos el tercer sindicato de ámbito privado. Están todos los puentes rotos.¿Y de la política económica del Gobierno, en general?Tengo sentimientos encontrados. Por ejemplo, se han hecho avances en políticas de igualdad que han sido francamente buenos. Pero, por otro lado, la política sobre planes de pensiones ha sido errática, caótica y mal enfocada. ¿Qué le pide al próximo gobierno?A un gobierno de izquierdas le pediría que abra el diálogo social, que aborde el Estatuto del Trabajo del Siglo XXI y que vuelva a tender puentes con la patronal y los sindicatos para que los trabajadores puedan tener mejoras mucho más efectivas. Que legisle más despacio pero con más profundidad. Y a un gobierno de derechas le pediría que entienda que los sindicatos son necesarios y son bueno y que tenga la valentía de abrir el espectro.