El 'milagro' argentino: 13 minutos y 15 segundos que pueden cambiar el Mundial
ResumenArgentina remontó un 0-2 exactamente en 13 minutos y 15 segundos, los que fueron desde el 1-2 del 'Cuti' Romero (a pase de Messi) hasta el 3-2 de Enzo Fernández en el minuto 92, con gol de Leo mediante (el 2-2). Una locura que pasará a la historia de los Mundiales de fútbol por la adrenalina vivida, la polémica de Egipto (acusando a la FIFA de amañar el partido) y la constatación de que la vigente campeona del mundo sigue fuerte, pese a no mostrar un juego extraordinario por ahora. En la tribuna de Prensa, los periodistas egipcios, que no se cortaron ni un pelo, empezaron a festejar el triunfo con el 0-2. Enfrente estaba una Albiceleste que, con Messi tirado de 7 por banda derecha, a la antigua usanza, tiró de épica cuando el juego no le sobraba.
Argentina remontó un 0-2 exactamente en 13 minutos y 15 segundos, los que fueron desde el 1-2 del 'Cuti' Romero (a pase de Messi) hasta el 3-2 de Enzo Fernández en el minuto 92, con gol de Leo mediante (el 2-2). Una locura que pasará a la historia de los Mundiales de fútbol por la adrenalina vivida, la polémica de Egipto (acusando a la FIFA de amañar el partido) y la constatación de que la vigente campeona del mundo sigue fuerte, pese a no mostrar un juego extraordinario por ahora. En la tribuna de Prensa, los periodistas egipcios, que no se cortaron ni un pelo, empezaron a festejar el triunfo con el 0-2. Error. Enfrente estaba una Albiceleste que, con Messi tirado de 7 por banda derecha, a la antigua usanza, tiró de épica cuando el juego no le sobraba. Con un Julián apagado durante el partido (falló una clara en el primer tiempo), Lautaro Martínez entró para hacer una doble función de '9' que se agradecería con el pase definitivo a Enzo en el 3-2. En zona mixta, aparte de la gesta de Messi, todos los colegas argentinos resaltaban el partidazo de Leandro Paredes. Un cuarto de hora final colosal coronado con un 'quite' a Salah cuando ya se quedaba mano a mano con el 'Dibu' y el partido iba 2-2. Tantas emociones juntas se resumen en la sensación de que esos 13,15 minutos pueden cambiar el rumbo del Mundial para una vigente campeona sin juego excelso pero con Leo... y el orgullo del campeón.