El trasiego de "tacos de billetes" hacia Ferraz lleva el juicio al corazón del PSOE
ResumenEl juicio del caso Koldo o caso Mascarillas llegó ayer mucho más allá de un asesor ministerial o cierto material sanitario. Tres de los testigos citados en el Tribunal Supremo refirieron entregas de dinero en efectivo en la sede central del Partido Socialista y el pago de medio millón de euros por haber logrado que el Gobierno rescatara Air Europa. Según declaró la empresaria Carmen Pano -investigada en el caso hidrocarburos en la Audiencia Nacional- en dos ocasiones entregó en Ferraz una bolsa con 45.000 euros. Una de las entregas la corroboró quien le hizo de conductor: la llevó a la sede socialista y vio que salía sin la bolsa con el efectivo.
El juicio del caso Koldo o caso Mascarillas llegó ayer mucho más allá de un asesor ministerial o cierto material sanitario. Tres de los testigos citados en el Tribunal Supremo refirieron entregas de dinero en efectivo en la sede central del Partido Socialista y el pago de medio millón de euros por haber logrado que el Gobierno rescatara Air Europa. Según declaró la empresaria Carmen Pano -investigada en el caso hidrocarburos en la Audiencia Nacional- en dos ocasiones entregó en Ferraz una bolsa con 45.000 euros. Una de las entregas la corroboró quien le hizo de conductor: la llevó a la sede socialista y vio que salía sin la bolsa con el efectivo. Ante los mismos siete magistrados compareció la hija de Pano, Leonor. Según explicó, el acusado Víctor de Aldama le confesó -fueron pareja- que habían ido junto a Koldo García a casa del dueño de Globalia, Juan José Hidalgo, para recoger medio millón de euros. El dinero premiaba el éxito del rescate, que se concretó en 475 millones. En su declaración, Carmen Pano describió así sus visitas a Ferraz. «Se hicieron dos pagos de 45.000 cada uno. La primera vez fui en un taxi y la segunda, acompañada de Álvaro Gallego. Me estaba esperando nada más salir del ascensor un señor en la segunda planta. [...] No sé para quién era ese dinero ni a qué correspondía [...] Yo digo cómo sucedieron las cosas. Eran billetes de 50 y de 100 y siempre el mismo modus operandi: el dinero se metía en una bolsa de plástico blanca, se doblaba y se metía en una bolsa de papel marrón». El chófer de Carmen Pano afirma que él mismo vio que llevaba a Ferraz "tacos de billetes" «¿Quién le entregó el dinero para que lo llevara al PSOE?», quiso saber el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón. «Víctor de Aldama», aseguró la testigo, pese a que este acusado lo niega. «En la segunda ocasión es cuando Aldama me dice, bastante enfadado, que el día anterior faltaban 10.000 euros. Yo le llevo los 10.000 que faltan y es cuando me dice si puedo hacerle el favor de llevar ese dinero a la calle Ferraz. Yo le digo que es la última vez que le hago este tipo de favores». Pano explicó que el origen del dinero estaba en Claudio Rivas, el empresario que andaba tras la nueva licencia para operar con hidrocarburos. Le hacía transferencias y ella sacaba efectivo en el banco y lo llevaba a Aldama. En dos ocasiones el recorrido siguió hacia Ferraz. Las palabras de Pano las había confirmado de forma anticipada el mencionado Álvaro Gallego, primer testigo citado ayer y amigo y chófer ocasional de Pano. Efectivamente, en una ocasión la llevó a Ferraz. «Era una bolsa de plástico transparente dentro de otra con asas de color marrón. Ahí había dinero. No sé cuánto, pero se veía dinero. Había tacos de billetes. [...] Lo vi porque lo quise ver, porque miré de reojo. Si no, no me dicen si es dinero o caramelos», dijo el testigo, que no está imputado en ninguna causa. Sucedió a finales de 2020, cuando la trama maniobraba para obtener una licencia para operar. Escuchó que eso «iba a costar 600.000 euros». La mañana de la visita a Ferraz comenzó en la casa de Pano, a la que había llegado con una bolsa de dinero «un emisario» de Claudio Rivas. Tras una intermediación de Koldo García, Pano y Rivas estuvieron en el Ministerio de Industria para avanzar en la autorización. La hija de Pano, Leonor, no testificó sobre los pagos en Ferraz, pero sí de otro más abultado que le reveló Aldama. Dijo que él y Koldo García fueron a la «casa del dueño de Air Europa, Pepe Hidalgo», a recoger 500.000 euros en gratitud por las gestiones que Transportes estaba haciendo para el rescate de Air Europa. Esa entrega de dinero se habría llevado a cabo en la víspera del rescate estatal de la aerolínea. A Carmen Pano, que declaró más tarde que su hija, Aldama le relató lo mismo. Aunque se abordó repetidamente, el juicio del Tribunal Supremo no atañe a los pagos en Ferraz, y solo de refilón a los de Air Europa (unos días de vacaciones pagadas por una nota de prensa favorable a la compañía). Pero sí otro episodio por el que las Pano también fueron preguntadas: lo sucedido con el chalé en La Alcaidesa (Cádiz) que supuestamente la trama compró para el ex ministro José Luis Ábalos. «La decisión de la compra la toma Claudio Rivas. Primero como inversión y luego comprobamos que era para el señor Ábalos. Porque Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el señor ministro quería una casa», testificó ayer Carmen Pano. Se firmó un contrato de alquiler de cinco años con opción a compra para el ministro, pero las cosas no salieron bien. José Luis Ábalos dejó de ser ministro y la licencia para la operadora de hidrocarburos no llegaba, así que Rivas ordenó echarle. Se resistió, pero acabó yéndose. El fiscal jefe quiso que el presunto cohecho quedara muy mascado: «¿La compra del chalé de La Alcaidesa es la respuesta a esa petición del ministro?» «Sí». «¿Era una compra con la finalidad de servir de regalo o contraprestación de Claudio Rivas a José Luis Ábalos?». «Sí». «¿Por su mediación para adquirir la condición de operadora de hidrocarburos?». «Sí». Ayer compareció otro testigo que, al igual que el chófer de Carmen Pano, había aplazado su comparecencia por motivos de salud. Así que con la declaración de Enrique Martínez Torres el Supremo volvió sobre el presunto enchufe en Logirail de la amiga del ministro Claudia Montes. El ex gerente fue diáfano: el asesor de José Luis Ábalos en Transportes, Koldo García, lo llamó en dos ocasiones para «amenazar» a la directiva de Logirail, sociedad pública dependiente de Renfe y, por tanto, del ministerio. «Se estaba tratando mal a esta señora e iban a rodar cabezas», dijo Koldo, según recordó ayer el testigo y tendrá en cuenta el tribunal cuando resuelva si fue un caso de tráfico de influencias.