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El País ·

Un tuit del PSE con una imagen de IA de Aitor Esteban abre una crisis entre el PNV y los socialistas

Resumen

La tensión entre el PNV y el Partido Socialista de Euskadi, socios de coalición en el Gobierno vasco desde 2016, ha estallado tras meses de malestar creciente. La crisis trasciende el pacto de coalición y ha sembrado el desconcierto en La Moncloa, horas después de que los nacionalistas lanzaran un nuevo aviso al Gobierno por la falta de apoyos al decreto de los alquileres. Los dos partidos, en plena tensión por el debate en la asamblea autonómica sobre la exigencia del euskera en la función pública —y sin acuerdo para la reforma del Estatuto—, se han enzarzado este martes en redes sociales con un intercambio de mensajes. El PNV ha acusado al PSE-EE de “falta de respeto” después de que publicase una fotografía creada con inteligencia artificial de Aitor Esteban, líder de los nacionalistas vascos, tirándose a la piscina.

La tensión entre el PNV y el Partido Socialista de Euskadi, socios de coalición en el Gobierno vasco desde 2016, ha estallado tras meses de malestar creciente. La crisis trasciende el pacto de coalición y ha sembrado el desconcierto en La Moncloa, horas después de que los nacionalistas lanzaran un nuevo aviso al Gobierno por la falta de apoyos al decreto de los alquileres. Los dos partidos, en plena tensión por el debate en la asamblea autonómica sobre la exigencia del euskera en la función pública —y sin acuerdo para la reforma del Estatuto—, se han enzarzado este martes en redes sociales con un intercambio de mensajes. El PNV ha acusado al PSE-EE de “falta de respeto” después de que publicase una fotografía creada con inteligencia artificial de Aitor Esteban, líder de los nacionalistas vascos, tirándose a la piscina. La formación nacionalista vasca ha suspendido una reunión que asegura que se iba a producir “con Moncloa”. La fórmula usada por el PNV ha sido fuente de confusión: los socialistas aclaran a este periódico que ese encuentro no iba a producirse en el palacio presidencial —ni, técnicamente, con miembros del Gobierno de Pedro Sánchez—, sino que era en la sede del PNV en Bilbao, y entre los nacionalistas, el PSOE y la federación socialista de Euskadi. Los asistentes previstos al encuentro iban a ser, además del propio Esteban, el secretario general del PSE, Eneko Andueza, su secretario de Organización, Miguel Ángel Morales, y, por parte de Ferraz, Antonio Hernando, encargado por Sánchez de la relación con el PNV. La reunión no era por ningún asunto urgente, según las fuentes consultadas, sino de seguimiento, como las que se realizan con cierta periodicidad. El origen del desencuentro, en público, ha sido una entrevista de Esteban, este martes en Euskadi Irratia, en la que afirmaba que su partido estaba avanzando en la negociación del nuevo Estatuto de autonomía. A ello han respondido los socialistas: “¡Vaya! Ahora hay agua en la piscina del nuevo Estatuto...dice el PNV. “No hay nada que justifique una falta de respeto de este calibre. Es indecente”, ha respondido la formación vasca. Su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, ha afirmado en los pasillos de la Cámara baja que la reunión no se va a dar por “el trato” dado al partido y a su presidente. De fondo, sin embargo, está la exigencia del euskera en la función pública: Esteban ha afirmado en la entrevista que el PNV llevará esta semana al Parlamento una iniciativa “viable” para reformar la Ley de Empleo Público. El líder nacionalista ha remachado que el PSE “conoce por dónde va a ir” su propuesta y ha dejado un recado a los socialistas: “Si un partido dice que ‘esta es mi idea, no me voy a mover y no estoy dispuesto a escuchar ni a acordar nada’, aunque de puertas hacia dentro diga que ‘este planteamiento está bien o que se podría mover esto’, ahí no hay nada que hacer”. “Piensan que no moverse y no arriesgar es mejor para ellos, aunque ya les he dicho que, si no se mueven en una cuestión tan importante, cara al público parece que aquí hay algunos favorables al euskera y otros contrarios al euskera, y eso no es bueno para la lengua”, ha subrayado. En los últimos años, varias decisiones judiciales han anulado iniciativas a nivel autonómico y local que exigían el conocimiento del idioma para trabajar en las administraciones públicas o contratar con estas. La más relevante fue la sentencia del Constitucional de 2023 que anuló la ley que promovía el uso “preferente” en los ayuntamientos. Desde las formaciones vascas critican lo que consideran una ofensiva judicial contra el euskera: Esteban denunciaba este mismo fin de semana en Radio Euskadi que el poder judicial está sobrepasando sus atribuciones para erigirse en “legislador negativo”. Así, sobre la mesa hay dos propuestas para blindar el euskera frente a las decisiones judiciales: por un lado, la del PNV, que busca que cada administración decida proporcionalmente el nivel lingüístico a exigir, y por el otro, la de EH Bildu, que pretende poner al mismo nivel el español y el euskera. Los socialistas insisten, por su parte, en que el PNV se está dejando arrastrar por Bildu y que su propuesta desembocará en una total libertad de las administraciones para determinar el nivel exigible de euskera. En su publicación, el PSE-EE afea a Esteban que aprovechase la “casualidad” de que su optimismo con el estatuto coincida “con un momento difícil para su partido, cuando han decidido seguir la estela de EH Bildu, aumentar la exigencia del euskera en las oposiciones y abandonar los consensos recientes, de hace dos años, trabajados con los y las socialistas”. “La defensa del autogobierno, la defensa del euskera y la defensa de los intereses del conjunto de la sociedad vasca merecen rigor, dedicación y generosidad. Con estos ingredientes, el PSE-EE será el primero en la tarea, pero sin partidismos ni cálculos electorales“, añaden.