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Joel Álvarez busca colar su nombre entre las mayores estrellas de la UFC en Newark

Resumen

Cuando Joel Álvarez echa la vista atrás y rememora junto a ABC todo lo que ha ocurrido durante los siete años que lleva peleando en la UFC no puede evitar que se le escape una pequeña sonrisa. pertenecía!», exclama en referencia a sus orígenes y a su turbulenta juventud por los tugurios de Gijón. La realidad es que sí que le pertenece, y mucho, pues decidió que el camino recto atravesaba un gimnasio de artes marciales mixtas (MMA), el Club Deportivo Tíbet, y el resto es historia. El Fenómeno, como se le apoda, buscará este sábado su novena victoria dentro de la mayor organización mundial de esta disciplina, la segunda en la división del peso wélter a la que subió el pasado año por la dureza de los recortes de peso.

Cuando Joel Álvarez echa la vista atrás y rememora junto a ABC todo lo que ha ocurrido durante los siete años que lleva peleando en la UFC no puede evitar que se le escape una pequeña sonrisa. «¡Estoy viviendo una vida que no me ... pertenecía!», exclama en referencia a sus orígenes y a su turbulenta juventud por los tugurios de Gijón. La realidad es que sí que le pertenece, y mucho, pues decidió que el camino recto atravesaba un gimnasio de artes marciales mixtas (MMA), el Club Deportivo Tíbet, y el resto es historia. El Fenómeno, como se le apoda, buscará este sábado su novena victoria dentro de la mayor organización mundial de esta disciplina, la segunda en la división del peso wélter a la que subió el pasado año por la dureza de los recortes de peso. No será un combate más, pues se enfrentará al ucraniano Yaroslav Amosov en el UFC 328 (a partir de la 1:00h de la madrugada del sábado al domingo) , que se celebra en el Prudential Center de Newark, con la posibilidad de colarse en el top 15 del ranking si obtiene la victoria. Es decir, un triunfo le permitirá sentarse en la 'mesa' donde comen las mayores estrellas de este deporte y poner en su mira a los nombres más mediáticos de la UFC. «Yo me siento un top 15 natural. Aunque ganase y no entrara, yo sé que lo soy, pero ahora sé que encima entro. Dentro del top, pueden cambiar muchas cosas: principalmente los contratos y es un buen aliciente. Tengo dos hijos y hay que llevar el pan a casa, me viene muy bien ganar», señaló en conversación exclusiva con ABC durante la llamada Fight Week, la semana promocional de la pelea en Nueva Jersey. Y es que esa frase define muy bien lo que es Joel Álvarez: un tipo humilde, que fue encofrador, que pelea por su familia, un auténtico obrero del octágono que tiene la oportunidad de despegar como estrella mundial este sábado en el catalogado como mejor evento de la temporada de la UFC hasta el momento, donde hay dos títulos en juego. Noticia relacionada general No No Entrevista ABC Joel Álvarez: «Me siento un top 15 natural, entrenamos cada día para estar entre los mejores del mundo» Álvaro ColmeneroEn el plano deportivo, El Fenóneno es conocido por su versatilidad y su peligro constante en el suelo, y llega con un récord profesional de 23-3, con un balance sólido en la UFC de 8-2, y una reciente victoria en su estreno en el wélter frente a Vicente Luque. «En aquella pelea no me sentía un wélter natural, me sentí pesadete, fue en octubre la pelea y he tenido mucho tiempo para seguir adaptándome, estoy mucho más cómodo, ahora sí que pienso que esta es mi división», apunta el asturiano.Su transición desde el peso ligero ha sido observada con atención: el español ha mantenido su capacidad de sumisión y creatividad en el grappling, pero ha añadido más resistencia física y adaptación a rivales naturalmente más grandes. En términos técnicos, su principal amenaza sigue siendo su capacidad para encontrar finalizaciones sobre sus oponentes cuando el combate se rompe, ya sea en la pelea vertical o en el suelo. Es un depredador de la jaula, un luchador con instinto de cazador, aunque en esta ocasión tendrá que ser muy frío, calculador. « Es una pelea muy táctica, muy calmadita, son 15 minutos de ver cómo mueve ficha cada uno, de trabajar poco a poco. Yo creo que va a ser más de esperar, de elegir bien las acciones, más táctica. Tengo que estar pendiente de esa lucha, que es como un caimán, y él estará pendiente de mi golpeo», analiza en ABC. Enfrente estará Amosov, uno de los nombres más respetados pese a llevar solo un combate dentro de la UFC. Con un récord profesional de 29-1, el ucraniano fue campeón del peso wélter en la extinta promotora Bellator y es reconocido por su base de sambo de élite y su control dominante en lucha. Su estilo es metódico, casi clínico: encadena derribos, controla posiciones y desgasta al rival hasta neutralizar cualquier tipo de ofensiva. En su debut en la UFC ya demostró que su transición no era simbólica, sino competitiva, sumando una victoria que le permitió ascender meteóricamente y situarse en el número 14 del peso wélter de la UFC.El choque entre ambos no es solo deportivo, sino también conceptual. Álvarez representa la creatividad y el riesgo constante en el intercambio, mientras que Amosov encarna la disciplina, la presión y el control absoluto del ritmo. En el suelo, el ucraniano, que parte como favorito en el pleito, probablemente tenga ventaja en posición y dominio, pero el español puede encontrar oportunidades en el caos y en las sumisiones. De pie, Álvarez posee más fluidez y variedad de ataque, aunque Amosov no rehúye el intercambio si el plan de lucha se ve frustrado.El contexto del evento añade aún más peso. Newark se ha consolidado como una de las plazas recurrentes de la UFC en Estados Unidos, con el Prudential Center como escenario habitual de grandes veladas. La ciudad, situada en el área metropolitana de Nueva York, es un entorno urbano marcado por su diversidad cultural, su tradición industrial y su cercanía a uno de los mayores mercados mediáticos del mundo. Para la UFC, no es solo un lugar logístico, sino un escaparate estratégico.El UFC 328, además, cuenta con dos títulos mundiales en juego, lo que convierte la velada en una de las más relevantes del calendario. En ese marco, el duelo Álvarez contra Amosov funciona como un punto de inflexión dentro del peso wélter: el vencedor no solo ganará posicionamiento inmediato, sino que se acercará a nombres de primer nivel mediático y deportivo dentro de la división.En el caso de Joel Álvarez, la ecuación es clara. Una victoria ante un excampeón dominante como Amosov lo colocaría de manera automática en el top 15 del ranking , abriéndole la puerta a enfrentamientos con contendientes consolidados y figuras de alto perfil en la división. En un escenario así, su carrera daría un salto cualitativo, pasando de prospecto en ascenso a contendiente real dentro del ecosistema del wélter.Amosov, por su parte, busca consolidar su llegada a la UFC sin dejar dudas. Para él, vencer a un peleador técnico como Álvarez supondría reforzar la idea de que su dominio en Bellator no era circunstancial, sino trasladable al nivel más exigente del mundo. En definitiva, Newark será el escenario de un combate que no solo enfrenta dos récords impresionantes, sino dos filosofías de combate. Y en una división históricamente profunda como el peso wélter, cada victoria puede significar el inicio de una escalada hacia las peleas más mediáticas del deporte. Además, en caso de que llegue la victoria, debido a la dificultad de que la UFC haga un evento numerado de la mano de Ilia Topuria en España, podría posicionarse como la punta de lanza que abra las puertas al aterrizaje del octágono en nuestro país con un evento sin implicaciones de título mundial. « Me haría mucha ilusión estelarizar una velada en casa. Hay que aprovechar el momento si ganase y subirme a la cresta de la ola, esto es un negocio y hay que venderse un poco más. Es un buen momento de pedir», sentencia. En el horizonte, aparecerían nombres como Leon Edwards o Uros Medic, ya dentro del top 10. Ha llegado la hora de Joel Álvarez; el estrellato le espera.