Telefónica firma su alianza con Orange, Vodafone y Telekom para competir con Starlink en satélites
ResumenTelefónica ha firmado una alianza (una carta de intenciones) junto a Deutsche Telekom, Orange y Vodafone para estudiar una posible puja conjunta en la futura asignación de espectro para Servicios Móviles por Satélite (MSS, por sus siglas en inglés) en Europa, según han señalado las cuatro operadoras en un comunicado conjunto. Las operadoras señalan que la iniciativa respalda el objetivo de la Comisión Europea de reforzar la soberanía, la seguridad y la resiliencia de Europa en infraestructuras críticas de conectividad. Garantizará una gobernanza europea responsable de infraestructuras espaciales clave. Además, siguiendo las exigencias de Bruselas, los servicios que se presten con esas frecuencias satelitales deberán ofrecer a todos los operadores de redes móviles un acceso mayorista abierto y no discriminatorio para prestar servicios Direct-to-Device (D2D, conexión directa al dispositivo) a sus clientes, de forma que otras operadoras europeas puedan prestar también servicios de D2D a sus clientes nacionales aunque no formen parte del consorcio de las cuatro telecos fundadoras.
Telefónica ha firmado una alianza (una carta de intenciones) junto a Deutsche Telekom, Orange y Vodafone para estudiar una posible puja conjunta en la futura asignación de espectro para Servicios Móviles por Satélite (MSS, por sus siglas en inglés) en Europa, según han señalado las cuatro operadoras en un comunicado conjunto. Las operadoras señalan que la iniciativa respalda el objetivo de la Comisión Europea de reforzar la soberanía, la seguridad y la resiliencia de Europa en infraestructuras críticas de conectividad. Garantizará una gobernanza europea responsable de infraestructuras espaciales clave. Además, siguiendo las exigencias de Bruselas, los servicios que se presten con esas frecuencias satelitales deberán ofrecer a todos los operadores de redes móviles un acceso mayorista abierto y no discriminatorio para prestar servicios Direct-to-Device (D2D, conexión directa al dispositivo) a sus clientes, de forma que otras operadoras europeas puedan prestar también servicios de D2D a sus clientes nacionales aunque no formen parte del consorcio de las cuatro telecos fundadoras. Estos servicios se ofrecerían a través de un modelo diseñado para fomentar la competencia, reducir la fragmentación del mercado y ampliar la oferta para los consumidores en toda Europa. Los cuatro operadores señalan que "al combinar el amplio alcance comercial de los operadores, sus capacidades de red y su experiencia operativa, la iniciativa podría acelerar el despliegue en el mercado, permitir un uso eficiente del espectro y facilitar la integración fluida de la conectividad por satélite en las redes móviles existentes". Para los cuatro operadores, la iniciativa conjunta tiene una ambición clara: "responder a la demanda de los clientes de una cobertura universal en zonas con servicio insuficiente, reforzar la resiliencia de las redes públicas, proteger las comunicaciones críticas y apoyar el desarrollo de una constelación europea". Como parte del proyecto, los cuatro operadores prevén desplegar en Europa infraestructura terrestre clave, así como funciones críticas de coordinación y supervisión, aunque advierte que "sin invertir directamente en una constelación de satélites". Esta constelación la aportará un socio satelital aún por seleccionar, aunque por el momento, el candidato con más posibilidades es la firma norteamericana AST, como adelantó EXPANSIÓN el pasado 13 de octubre. De esta forma, según señala el comunicado de las cuatro telecos, la alianza entre la iniciativa liderada por los operadores móviles y el operador de satélites combinaría la gobernanza europea y el acceso al mercado con una tecnología satelital probada y experiencia en despliegue. En cualquier caso, los cuatro socios destacan que esta carta de intenciones para estudiar una posible puja conjunta por el espectro MSS no sustituye a las alianzas satelitales ya existentes. En definitiva, se trata de buscar un mecanismo rápido para tener acceso a las frecuencias satelitales que va a poner en el mercado la UE, puesto que el proceso de adjudicación es casi inmediato, en la primavera de 2027 y no da tiempo a desarrollar una constelación propia. Y posteriormente, las cuatro telecos buscarán una fórmula para intentar disponer de las capacidades industriales como para poder poner en órbita la constelación de satélites necesaria para respaldar esos servicios. La decisión de las cuatro telecos de acudir unidas a la licitación del espectro satelital europeo tiene un importante calado geoestratégico y de soberanía. Actualmente, el único operador occidental con gran capacidad de servicio gracias a su constelación de más de 10.000 satélites es Starlink, un servicio de SpaceX, la firma controlada por Elon Musk. Y su principal competidor potencial es Amazon Leo, la firma dependiente de Amazon, que también es estadounidense. Pero depender de esa tecnología estadounidense es arriesgado para Europa, como lo demuestra el hecho de que Starshield, el servicio para defensa basado en Starlink, y que es fundamental para el ejército ucraniano para defenderse de los ataques aéreos de Rusia, ha sido cortado por orden del Gobierno de Donald Trump. Eso ha puesto de manifiesto la necesidad de Europa de contar con herramientas propias aunque sean de menor potencia que las que ha puesto en marcha Starlink. Además, los planes de Starlink a largo plazo no buscan la prestación de un servicio complementario con los que ofrecen los operadores móviles basados en redes de antenas terrestres -como pueden ser Telefónica, Orange, Vodafone o Deutsche Telekom- sino un servicio competidor, que elimine la necesidad de los operadores nacionales. De hecho, la estrategia de Starlink es la de lograr espectro satelital en todas las zonas del globo para poder competir directamente con las telecos tradicionales y por eso hace unos días anunció la adquisición de un amplio paquete de frecuencias en Estados Unidos, lo que hizo que el valor de las acciones de sus competidores convencionales de EEUU como AT&T, Verizon y T-Mobile se desplomaran. Por eso, la iniciativa de las cuatro telecos europeas, además del componente de soberanía y seguridad europea, tiene una razón de autodefensa pura, ya que disponer de una alternativa para ofrecer servicios satelitales directos al móvil (D2D) es fundamental para poderse defender de la futura ofensiva competitiva de Starlink.