María Corina Machado, en Madrid: «Que este día podamos repetirlo en una Venezuela libre»
Resumen«Las llaves abren puertas y son hoy ese símbolo de las libertades». Con estas palabras, María Corina Machado asumía el honor que le concedía la ciudad de Madrid. Una distinción en forma de Llave de Oro con la que la capital oficializaba su respaldo ... a la opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, galardonada en 2025 por su lucha en favor de los derechos democráticos y una transición pacífica en su país.La líder, recibida al grito de «libertad», devolvía el gesto a los expatriados que la arropaban desde la calle: «Que este día histórico podamos repetirlo en una Venezuela libre».Las gorras y las enseñas venezolanas se entremezclaban con los turistas que se acercaban, curiosos, a descubrir la historia de la plaza de la Villa y, de paso, a dejar constancia en sus móviles del despliegue policial y vecinal.Noticia relacionada general No Si María Corina Machado, ante los gritos de los venezolanos: «Es un pueblo decidido a hacerse escuchar» Lorena GamarraDecenas de expatriados se abrían hueco en las inmediaciones de la plaza, donde estaba prevista la llegada de la dirigente.
«Las llaves abren puertas y son hoy ese símbolo de las libertades». Con estas palabras, María Corina Machado asumía el honor que le concedía la ciudad de Madrid. Una distinción en forma de Llave de Oro con la que la capital oficializaba su respaldo ... a la opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, galardonada en 2025 por su lucha en favor de los derechos democráticos y una transición pacífica en su país.La líder, recibida al grito de «libertad», devolvía el gesto a los expatriados que la arropaban desde la calle: «Que este día histórico podamos repetirlo en una Venezuela libre».Las gorras y las enseñas venezolanas se entremezclaban con los turistas que se acercaban, curiosos, a descubrir la historia de la plaza de la Villa y, de paso, a dejar constancia en sus móviles del despliegue policial y vecinal.Noticia relacionada general No Si María Corina Machado, ante los gritos de los venezolanos: «Es un pueblo decidido a hacerse escuchar» Lorena GamarraDecenas de expatriados se abrían hueco en las inmediaciones de la plaza, donde estaba prevista la llegada de la dirigente. Calmaban la espera con vítores y aplausos dirigidos a los políticos que habían mostrado públicamente su apoyo: desde José Luis Martínez-Almeida, Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella hasta la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre. Sobre todo, a Cayetana Álvarez de Toledo, la más aclamada.La orquesta Carlos Cruz-Díez, formada mayoritariamente por inmigrantes venezolanos, ultimaba los preparativos. Interpretarían 'Venezuela', 'Pajarillo', y 'Alma Llanera', compuesta por Pedro Elías Gutiérrez y considerada el segundo himno nacional del país.La alfombra roja ya estaba desplegada. A las puertas del acto, el alcalde de la capital recibía a Machado, como horas antes había hecho Alberto Núñez Feijóo en la sede de Génova 13. Los vítores sonaron con especial fuerza a la llegada de la protagonista, cuyo paseíllo se vio ralentizado por los asistentes, que se detenían para saludarla, fotografiarse con ella e incluso colocarle un rosario al cuello.Un fuerte abrazo entre el regidor popular y la Nobel de la Paz sellaba la imagen que Isabel Díaz Ayuso había bautizado como la de la «libertad», en contraste con la que ese mismo viernes escenificaba el PSOE junto a líderes europeos de izquierdas como Lula.Y fue precisamente en esa idea de libertad en la que insistieron ambos. Primero, el alcalde, en sus palabras previas a la entrega de la Llave de Oro; después, la propia Machado, que agradeció la «inolvidable» acogida de un pueblo del que –aseguró– estaba sintiendo un profundo afecto.José Luis Martínez-Almeida hizo uso de ese concepto hasta en trece ocasiones: para reconocer «la trayectoria y el trabajo de quien durante toda su vida ha luchado por la libertad de su pueblo»; para destacar que la Llave de Oro «simboliza la libertad de entrar en esta ciudad sin limitaciones»; o para anticipar el fin de la era de Nicolás Maduro. «La negación de la libertad de los pueblos está condenada a desaparecer cuando un valiente grupo de hombres y mujeres libres planta cara al sometimiento», proclamó.El regidor popular evocó incluso la Transición española como ejemplo de unidad nacional, en paralelo con el momento que, a su juicio, atraviesa Venezuela. «Al igual que sucede hoy en Venezuela, aquel proceso despertó la admiración de otras naciones libres y democráticas del mundo, muy especialmente dentro de nuestra comunidad iberoamericana», señaló.Por su parte, Machado recogía el testigo recordando su propia trayectoria: «Llevo 27 años enfrentando una tiranía brutal, que encontró en Venezuela condiciones únicas para apropiarse de enormes recursos y promover una visión totalitaria destinada a someter a una sociedad para siempre».Pero, sin duda, su momento más aplaudido fue el improvisado. El calor de la calle, que se colaba entre las ventanas de la plaza de la Villa, permitió a la líder venezolana evocar cómo ese mismo clamor –el de quienes seguían su intervención desde el exterior– fue determinante en uno de los episodios más críticos de su vida política: su comparecencia ante la Fiscalía en 2014, cuando fue acusada de conspiración contra el Gobierno de Nicolás Maduro .«En el año 2014 fui llamada a declarar ante una Fiscalía totalmente sumisa y entregada al régimen. Recuerdo la noche anterior, hablando con mi abogado, que me decía que las probabilidades de que no me detuvieran eran inferiores al 20%, y yo trataba de explicárselo a mi hija de nueve años, que lloraba», relató. «Y cuando llegué allí, resulta que lo único que yo escuchaba no eran las acusaciones infames de la fiscal, sino los gritos de los ciudadanos en la calle», continuó. Machado se detuvo entonces en ese recuerdo para subrayar la dimensión emocional del momento: «No sé cómo, porque estaban lejísimos, habían hecho un cerco y yo estaba varios pisos arriba, pero los escuchaba como los estoy escuchando hoy».Una escena que utilizó para cerrar con una apelación directa al presente: «Esto demuestra cuáles son los lazos que nos unen y la fuerza que tiene un pueblo decidido a expresarse cuando el silencio es vencido por la convicción».Así, la dirigente venezolana recibía la Llave de Oro de Madrid, una distinción que ella misma calificó como un «honor que reafirma la unión entre dos pueblos a los que no solo les unen la historia, la cultura o la religión, sino también una experiencia compartida: la de haber enfrentado tiranías y, en momentos extremos, haber sabido avanzar guiados por los valores que definen la dignidad humana, la libertad y la justicia».Y así, también, el regidor popular hacía finalmente entrega de una distinción cargada de peso político, en un acto marcado también por la ausencia de la izquierda madrileña. «Madrid, que tanto admira tu misión, sabe que, con mujeres como tú, Venezuela no solo recuperará su libertad, sino que la sabrá defender y engrandecer. Muy pronto nos veremos en una Venezuela libre y será gracias a ti. Por todo ello, querida María Corina, es un honor entregarte la Llave de Oro de la capital de España».