Sara Blakely, la creadora de la prenda favorita de las estrellas
ResumenLos inventos más exitosos son a veces los más sencillos. Sara Blakely lo sabe; un día, por casualidad, se le ocurrió cortar las piernas de unos pantis para aprovechar el efecto moldeador de la prenda dejando sus pies libres. El resultado le gustó tanto que invirtió todos sus ahorros, 5.000 dólares, para diseñar el prototipo de una faja fina, cómoda e invisible que pudiera llevarse a diario. Así nació Spanx, una compañía que hoy vale 1.200 millones de dólares.
Los inventos más exitosos son a veces los más sencillos. Sara Blakely lo sabe; un día, por casualidad, se le ocurrió cortar las piernas de unos pantis para aprovechar el efecto moldeador de la prenda dejando sus pies libres. El resultado le gustó tanto que invirtió todos sus ahorros, 5.000 dólares, para diseñar el prototipo de una faja fina, cómoda e invisible que pudiera llevarse a diario. Así nació Spanx, una compañía que hoy vale 1.200 millones de dólares. Los comienzos no fueron fáciles para Blakely; nunca lo suelen ser para las personas que, como ella, arrancan un negocio desde cero. Con 28 años, trabajaba ordenando las filas en un parque temático y completaba su exiguo salario vendiendo faxes puerta a puerta. Su vida cambió en el momento en el que se le ocurrió convertir una idea casual, nacida de una necesidad concreta, en un negocio. Tuvo la capacidad de darse cuenta de que en el mercado de las fajas -dominado por empresas dirigidas mayoritariamente por hombres- había un hueco sin cubrir. Tras diseñar su prototipo, contactó con varias compañías estadounidenses dedicadas a la lencería femenina pero rechazaron su idea, así que decidió seguir adelante ella sola. Como no tenía recursos para publicitar su faja, se le ocurrió enviar varias a la persona encargada del vestuario del programa de televisión de la famosa Oprah Winfrey. A la presentadora le encantó el producto y lo promocionó gratis en su programa, con una audiencia media de ocho millones de espectadores. El éxito llegó enseguida. La joven empresa de Blakely logró cuatro millones de dólares en ventas en su primer año y diez millones en el segundo. Aunque no tenía formación en negocios o en márketing, ella misma se hizo cargo al principio de todos los aspectos del negocio, desde la logística hasta el posicionamiento del producto. Gracias a la publicidad indirecta de las compradoras satisfechas, Spanx fue creciendo hasta que Blakely fue incluida en 2012 en la lista de la revista Time que incluye a las 100 personas más influyentes del mundo. Ese mismo año apareció en la portada de la revista Forbes por ser la multimillonaria más joven del mundo. Tenía 41 años. En 2021, el fondo Blackstone compró la compañía. Junto con la firma de inversión, participaron en la operación muchas caras conocidas, clientas de Spanx. Entre ellas, la propia Oprah Winfrey, la actriz Reese Witherspoon y Whitney Wolfe Herd, confundadora de la aplicación Tinder. La compañía la dirige hoy Caroline (Cricket) Whitton, que es la consejera delegada de la firma. Blakely sigue siendo presidenta ejecutiva de Spanx, pero está más enfocada en su faceta como inversora, filántropa y mentora de nuevas emprendedoras. Además, es una de las propietarias del equipo de baloncesto Atlanta Hawks.