Sánchez apremia a los socios a apoyar el decreto de vivienda “por Maricarmen y los españoles que sufren la crisis”
ResumenEl desahucio de Maricarmen, una anciana anónima hasta que esta semana toda España pasó a conocerla por su nombre de pila, puede permitir que Pedro Sánchez valide de nuevo la mayoría de la investidura aunque sea de forma temporal en un asunto tan sensible como la vivienda en el tramo final de la legislatura. El presidente ha tomado nota de la indignación ciudadana con el desalojo, que ha cristalizado con manifestaciones por toda España y una nueva acampada en la Puerta del Sol 15 años después del 15-M, y ha llegado a la conclusión de que le puede servir como baza de presión política para reconectar con la calle tras la respuesta tardía a la crisis de Ceuta y el serial de escándalos de corrupción de dirigentes del PSOE y lograr lo imposible: el respaldo del Congreso al real decreto ley que el Gobierno pensaba aprobar antes de verano y se vio forzado a suspender sine die por los vetos cruzados de los socios. “Maricarmen, tengo un mensaje para ti: el Gobierno está trabajando contra reloj para llevar al martes el decreto ley de vivienda”, se ha dirigido Sánchez a la octogenaria, que la víspera le había conminado en un vídeo difundido por el Sindicato de Inquilinas a conseguir un decreto que sea “el primer paso para acabar con el sistema” que permitió su desahucio. La derecha y un sector de la izquierda responsabilizan a Sánchez de no haber atajado la crisis habitacional en sus ocho años de presidente.
El desahucio de Maricarmen, una anciana anónima hasta que esta semana toda España pasó a conocerla por su nombre de pila, puede permitir que Pedro Sánchez valide de nuevo la mayoría de la investidura aunque sea de forma temporal en un asunto tan sensible como la vivienda en el tramo final de la legislatura. El presidente ha tomado nota de la indignación ciudadana con el desalojo, que ha cristalizado con manifestaciones por toda España y una nueva acampada en la Puerta del Sol 15 años después del 15-M, y ha llegado a la conclusión de que le puede servir como baza de presión política para reconectar con la calle tras la respuesta tardía a la crisis de Ceuta y el serial de escándalos de corrupción de dirigentes del PSOE y lograr lo imposible: el respaldo del Congreso al real decreto ley que el Gobierno pensaba aprobar antes de verano y se vio forzado a suspender sine die por los vetos cruzados de los socios. “Maricarmen, tengo un mensaje para ti: el Gobierno está trabajando contra reloj para llevar al martes el decreto ley de vivienda”, se ha dirigido Sánchez a la octogenaria, que la víspera le había conminado en un vídeo difundido por el Sindicato de Inquilinas a conseguir un decreto que sea “el primer paso para acabar con el sistema” que permitió su desahucio. La derecha y un sector de la izquierda responsabilizan a Sánchez de no haber atajado la crisis habitacional en sus ocho años de presidente. El líder del PSOE está dispuesto a convertir la crisis en una oportunidad que, además, le ayude a retomar la iniciativa y salir del monotema de Ceuta que ha penalizado a los socialistas en las encuestas. La prueba más evidente de esa realidad es que ni el presidente ni el resto de participantes en un acto del PSOE en Getafe (Madrid) han hecho ninguna alusión, implícita o directa, a la crisis en la ciudad norteafricana en dos horas de mitin. El secretario general del PSOE ha concentrado su intervención en la vivienda. También ha confirmado que el Consejo de Ministros aprobará el martes la prórroga del escudo social por las consecuencias de la guerra de Irán hasta final de año. “Estos que dicen que defienden a la clase media, a la gente de a pie, votaron en contra de la ley de vivienda”, ha criticado al PP y Vox al tiempo que, con su mensaje a Maricarmen, compartía con el bloque de la investidura la presión para lograr un acuerdo que contente a todos. “Pido a los grupos parlamentarios que hagamos un último esfuerzo para que [el real decreto] sea convalidado. Por Maricarmen y por los millones de españoles que sufren la crisis de la vivienda. No es una cuestión de ideología, es una cuestión de humanidad”, ha sentenciado Sánchez en el acto al que han acudido más de 2.000 militantes y simpatizantes del PSOE. “El martes llevaremos medidas para todas las Maricarmen. Es una cuestión de humanidad”, ha incidido horas más tarde la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en redes sociales. El presidente ha visibilizado en Getafe de esta forma cuál es la opinión generalizada en el PSOE. Ninguno de los partidos que le invistieron presidente en 2023 podría justificar su rechazo a un real decreto que incluirá medidas antidesahuicio, con el coste que supondría a ocho meses de las elecciones municipales y autonómicas, y con la sensación muy extendida de que las generales sean antes, en febrero o marzo. Sánchez ha evitado adelantar ninguna medida del real decreto, aunque la base sobre la que se está negociando es el documento que el Gobierno compartió con los socios en julio pasado. Dirigentes del PSOE advierten de las consecuencias que tendría “no cumplir con las expectativas” que rodean al decreto del martes tras “el despertar social” que ha provocado el desahucio de Maricarmen. “Por eso mismo tiene que ser un campanazo, tenemos la oportunidad dar un mensaje contundente”, comparte un secretario general autonómico. “Es un revulsivo, y salta a la vista que nos sentimos mucho más cómodos con este problema, pese a su complejidad, que con Ceuta, porque llevamos años haciendo propuestas. Otra cosa es que no hayamos tenido capacidad porque las competencias sean autonómicas y por nuestra debilidad parlamentaria”, tercia un alto miembro del Gobierno. El presidente visualizará su compromiso con la búsqueda de una solución este lunes con la visita en Barcelona a una promoción de vivienda pública de alquiler asequible. Lo que Sánchez sí ha hecho en Getafe, como ya hizo en Nueva York con motivo de su participación en la cumbre anual de Naciones Unidas, es volver a señalar al PP como el principal responsable de los problemas de vivienda. “Ya sabemos la política de vivienda del PP y de Ayuso, que lleva más versiones dadas del aticazo que millones a Quirón”, ha criticado el presidente del Gobierno con sorna a la presidenta de Madrid. “Que si era para una oficina de gobierno, que si no me parece mal… ¿Cómo te va a parecer mal un ático con 200 metros de terraza?”, ha incidido Sánchez, que se ha preguntado por el silencio de Alberto Núñez Feijóo sobre la polémica que afecta a Ayuso. “¿Alguien sabe la opinión de Feijoo? Porque insultos todos los que queráis, pero del ático nada”. Y ha concluido: “La cuestión es que Ayuso quiso tener un nido, pero de buitres”. Además de ignorar la ley de vivienda, el PP ha votado de forma recurrente junto con Vox en contra de los decretos de vivienda que incluían medidas para evitar los desahucios de personas vulnerables, que habrían impedido el desalojo de Maricarmen. Los populares incluyen en su decálogo económico para facilitar el acceso a la vivienda acabar con las zonas tensionadas, debido a su negativa a intervenir los precios del mercado. El jueves, con el desahucio de Maricarmen convertido en noticia internacional, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, participó en un acto sobre “inseguridad y okupación” en Alcorcón (Madrid). Frente a las tesis de Génova, Óscar López, ministro para la Transformación Digital y secretario general del PSOE madrileño, se ha comprometido a intervenir el mercado de la vivienda si gobierna y a congelar la subida de los precios de los alquileres aplicando la ley de vivienda. “Vamos a revisar la fiscalidad para que no pague lo mismo una persona que se compra un piso que un fondo que se compra un bloque para especular”, ha sido otra de sus promesas. Mientras, fuentes de La Moncloa explican que el objetivo del martes es un real decreto “equilibrado” con medidas que satisfagan a los socios de la investidura y no “de máximos” como quiere Sumar. El temor del PSOE es que correría el riesgo de no ser convalidado por el bloqueo entre PNV y Junts, por un lado, y Podemos, por el otro extremo. “Podemos sacar el decreto y poner de acuerdo a todos, pero hay veces que parece que a Sumar le importa más el relato”, piensan en el ala socialista del Gobierno. En Rivas-Vaciamadrid, a pocos kilómetros de Getafe, Yolanda Díaz ha exigido en las fiestas del PCE un decreto de vivienda que “meta mano” a los fondos buitre. Además, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha animado a los acampados en Sol a movilizarse más, en una pugna clara con Podemos por rentabilizar las protestas a la izquierda del PSOE. Díaz ha insistido en que a Sumar no le vale que se apruebe “cualquier real decreto” y ha instado a los socialistas a que “den un paso al frente”. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, rechazó el viernes la expropiación que exige Sumar porque “no llevan a ninguna parte y no tienen encaje claro en la Constitución española”. Sumar ha recalcado en público que para que haya acuerdo “todo el mundo entiende que debe haber cesiones por todas las partes”, según sostuvo el viernes Pablo Bustinduy. El ministro de Derechos Sociales admitió que las desgravaciones fiscales que reclama Junts ”no son el modelo que defiende la izquierda”, pues considera que “no funciona y son injustas”, pero remarcó que “hay espacio de sobra” para llegar a un pacto. “En un escenario en el que se congelan todos los alquileres, que haya un mecanismo de compensación fiscal a pequeños propietarios es diferente a un escenario en el que solo hay bonificaciones fiscales generales como incentivos”, observó. Junts, que ha reconocido las negociaciones con el Gobierno un año después de darlas por rotas por la demora en la aplicación de la amnistía a Carles Puigdemont, también se mueve. El secretario general de los neoconvergentes, Jordi Turull, ha pedido al Gobierno que no mezcle el decreto de vivienda con medidas que lo que hacen es criminalizar al pequeño propietario, pero ha asegurado que “si se quiere hacer una regulación para parar los pies a los fondos buitre, tendrá el voto favorable de Junts”. “El Gobierno lo sabe. Si quieren mezclar cosas, no van a tener nuestro voto. Y creo que aquí todos los partidos hemos de hacer un esfuerzo”, ha abundado en Vitoria, donde ha acudido invitado al Alderdi-Eguna, el día del PNV. La línea roja de Junts de facilitar incentivos fiscales para favorecer que los propietarios saquen viviendas al mercado, y desgravaciones también para los inquilinos, ya no cuenta con el veto de Sumar, pero debe contar con la aprobación de Podemos. Ione Belarra, su secretaria general, ha exigido esta semana que el decreto incluya “la moratoria de los desahucios y la prórroga de alquileres” como “mínimo”. Pero sobre todo ha avisado al PSOE de que no introduzcan en el decreto la reforma de la ley del suelo, pues cree que “única y exclusivamente sirve para seguir alimentando esa bola de la especulación”. Podemos ya exigió en verano, como condición innegociable, que el Gobierno eliminase del borrador los artículos que reforman la ley del suelo. El PNV, cuyo voto a favor también es necesario, advirtió que la modificación de la ley del suelo para “dar mayor seguridad jurídica, agilizar planeamientos y evitar bloqueos” debía estar incluida en el decreto, lo mismo que la regulación del alquiler de temporada y la garantía del respeto a las competencias autonómicas. Su presidente, Aitor Esteban, cree que es posible aprobar un decreto de medidas urgentes de vivienda que proteja a los ciudadanos de situaciones “terribles e inaceptables”, pero ha advertido en su discurso en el Alderdi-Eguna que solo será posible si cada partido renuncia a sus posiciones “de máximos”.